Tony
04-07-2005, 11:13 PM
SE FELIZ
Cuenta la leyenda que un hombre oyó decir que la felicidad era un tesoro.
A partir de aquel instante comenzó a buscarla, primero se aventuro por el
placer y por todo lo sensual, luego por el poder y la riqueza, después por la fama y la gloria, y así fue recorriendo el mundo del orgullo, del
saber, de los viaje, del trabajo, del ocio y de todo cuando estaba al alcance de su mano.
En un recodo del camino vio un letrero que decía. "LE QUEDAN DOS MESES DE VIDA"
Aquel hombre cansado y desgastado por los sinsabores de la vida se dijo
"estos dos meses los dedicare a compartir todo lo que tengo de experiencia, de saber y de vida con las personas que me rodean" y aquel buscador infatigable de la felicidad solo al final de sus días encontró que en su interior en lo que podía compartir en el tiempo que le dedicaba a los demás, en la renuncia que hacía de si mismo por servir, estaba el tesoro que tanto había deseado.
Comprendió que para ser feliz se necesita amar, aceptar la vida como viene, disfrutar de lo pequeño y de lo grande, conocerse a si mismo y
aceptarse así como es, sentirse querido y valorado pero también querer y valorar, tener razones para vivir y esperar, también razones para morir y descansar.
Entendió que la felicidad brota en el corazón con el rocío del cariño, la
ternura y la comprensión.
Finalmente descubrió que cada edad tiene su propia medida de felicidad y que solo Dios es la fuente suprema de la alegría por ser EL amor, bondad,
reconciliación, perdón y donación total, en su mente recordó aquella
sentencia que dice "CUANTO GOZAMOS CON LO POCO QUE TENEMOS Y CUANTO SUFRIMOS POR LO MUCHO QUE ANHELAMOS".
“Los caminos del Señor, no son nuestros caminos, pero los caminos del
Señor,
siempre, son los mejores”.
VALORES HUMANOS
Vive los valores
No solamente se trata de saber qué son los valores. La verdadera
pregunta está en cómo vivirlos.
Cuenta la leyenda que un hombre oyó decir que la felicidad era un tesoro.
A partir de aquel instante comenzó a buscarla, primero se aventuro por el
placer y por todo lo sensual, luego por el poder y la riqueza, después por la fama y la gloria, y así fue recorriendo el mundo del orgullo, del
saber, de los viaje, del trabajo, del ocio y de todo cuando estaba al alcance de su mano.
En un recodo del camino vio un letrero que decía. "LE QUEDAN DOS MESES DE VIDA"
Aquel hombre cansado y desgastado por los sinsabores de la vida se dijo
"estos dos meses los dedicare a compartir todo lo que tengo de experiencia, de saber y de vida con las personas que me rodean" y aquel buscador infatigable de la felicidad solo al final de sus días encontró que en su interior en lo que podía compartir en el tiempo que le dedicaba a los demás, en la renuncia que hacía de si mismo por servir, estaba el tesoro que tanto había deseado.
Comprendió que para ser feliz se necesita amar, aceptar la vida como viene, disfrutar de lo pequeño y de lo grande, conocerse a si mismo y
aceptarse así como es, sentirse querido y valorado pero también querer y valorar, tener razones para vivir y esperar, también razones para morir y descansar.
Entendió que la felicidad brota en el corazón con el rocío del cariño, la
ternura y la comprensión.
Finalmente descubrió que cada edad tiene su propia medida de felicidad y que solo Dios es la fuente suprema de la alegría por ser EL amor, bondad,
reconciliación, perdón y donación total, en su mente recordó aquella
sentencia que dice "CUANTO GOZAMOS CON LO POCO QUE TENEMOS Y CUANTO SUFRIMOS POR LO MUCHO QUE ANHELAMOS".
“Los caminos del Señor, no son nuestros caminos, pero los caminos del
Señor,
siempre, son los mejores”.
VALORES HUMANOS
Vive los valores
No solamente se trata de saber qué son los valores. La verdadera
pregunta está en cómo vivirlos.