‡†‡Sumomo‡†‡
28-Mar-2005, 19:29
Tras mi cristalina ventana,
las estrellas lucen tan lejanas...
puntos brillantes titilan en el infinito
de una oscuridad renombrada,
¿qué tan lejos estarán ellas de mi alma?
Tan lejos como estás tú, hombre:
lejos como nuestros cuerpos,
como nuestros músculos cardíacos,
lejos de los contactos físicos...
en cambio, tan cerca de la escencia,
tan cerca de lo que de verdad nos conecta...
cerca: en mis pensamientos, en mi alma,
aunque la distancia nos intercepta...
Pero, dime tú, ¿qué es esta distancia?
en medio de un universo infinito...
si el espacio es tan vasto,
y el tiempo es tan eterno...
¿podemos sentirnos distanciados?
Nuestro universo no conoce las fronteras:
se ha permitido un espacio infinito
y una vida de duración eterna;
¿imaginas cuánto es la eternidad?
Es más de lo que yo me puedo imaginar...
es tan éterea, tan vaga, tan peculiar,
es única: sin comienzo y sin final.
No la puedo tocar, no la puedo alcanzar...
me parece eterno el tiempo sin ti,
pero eternidad es aún mucho más...
los relojes correrán,
la eternidad no se inmutará;
jamás intentaré la eternidad,
pero un día de estos, quisiera,
en medio de la eternidad,
si necesario fuera:
volvernos a encontrar...
tú, yo y las estrellas.
las estrellas lucen tan lejanas...
puntos brillantes titilan en el infinito
de una oscuridad renombrada,
¿qué tan lejos estarán ellas de mi alma?
Tan lejos como estás tú, hombre:
lejos como nuestros cuerpos,
como nuestros músculos cardíacos,
lejos de los contactos físicos...
en cambio, tan cerca de la escencia,
tan cerca de lo que de verdad nos conecta...
cerca: en mis pensamientos, en mi alma,
aunque la distancia nos intercepta...
Pero, dime tú, ¿qué es esta distancia?
en medio de un universo infinito...
si el espacio es tan vasto,
y el tiempo es tan eterno...
¿podemos sentirnos distanciados?
Nuestro universo no conoce las fronteras:
se ha permitido un espacio infinito
y una vida de duración eterna;
¿imaginas cuánto es la eternidad?
Es más de lo que yo me puedo imaginar...
es tan éterea, tan vaga, tan peculiar,
es única: sin comienzo y sin final.
No la puedo tocar, no la puedo alcanzar...
me parece eterno el tiempo sin ti,
pero eternidad es aún mucho más...
los relojes correrán,
la eternidad no se inmutará;
jamás intentaré la eternidad,
pero un día de estos, quisiera,
en medio de la eternidad,
si necesario fuera:
volvernos a encontrar...
tú, yo y las estrellas.