View Full Version : Mi primer Fic: El Angel y el Fénix. (Beyblade)
Nadryl
27-03-2005, 09:34 PM
Bueno, esta es la primera vez que escribo un fic de Beyblade. Esta historia se tratará de que los G_Revolutions (sí, los de la tercer temporada) conocerán a una nueva beyluchadora (obviamente es un OC que inventé, pronto la irán conociendo). Esta historia tendrá de todo un poco: Romance, comedia, aventura, acción, y drama (sí, en algunos capítulos específicos habrá relatos muy tristes, tal vez no tanto.) Antes de empezar estos capítulos que contengan drama, les pondré un aviso. En estos momentos estoy trabajando en el siguiente capítulo. Mientras espero a que ustedes posteen, pronto les iré agregando más capítulos. Les aviso de antemano que no dispongo de mucho tiempo para crear el fic, por lo tanto demoraré en ir poniéndo los capítulos. Por favor ténganme paciencia, ya que trabajo y los únicos horarios disponibles que tengo es por la noche, y los días sábados, domingos y feriados (si es que no voy a estar ocupada). Pero eso sí, les prometo que pondré TODOS los capítulos.
Bueno aquí les dejo el primer capítulo. Espero que les gusten.
El Ángel y el Fénix
Capítulo 1
El viaje a Shibuya.
El viaje estaba llegando a su fin, faltaban pocos kilómetros para llegar a la ciudad de Shibuya. Era un día cálido de verano y muy hermoso. En un micro de la BBA, un grupo de chicos viajaban un tanto aburridos, debido a que el viaje había durado varias horas y estaban impacientes por llegar a destino.
- Me muero de hambre ¿cuánto falta para llegar? – dijo Tyson.
- Yo también tengo hambre.- Dijo Daichi desesperante.
- ¿Ustedes no piensan en otra cosa que en comer? – pregunto molesta Hillary desde su asiento que estaba ubicado delante de Tyson y Daichi.
- ¡Qué molesta eres! ¿Por qué mejor no vas a molestar a Kai? Tal vez consigas que el “Señor antisocial” te diga algo.
Kai, que escuchó la conversación ni siquiera se inmutó. Sólo se limitó a mirar a Tyson con malos ojos y luego desvió su mirada hacia la ventana para observar el hermoso paisaje.
- A diferencia de ti, él no es un quejoso. Deberías aprender ciertas cosas de él. - decía Hillary
- ¿Cómo qué?
- Como aprender a cerrar la boca, Tyson – dijo Kai sin mirar a Tyson desde su asiento.
- http://www.forosdz.com/foro/images/smilies/lurk.gif
Tyson no dijo nada, sólo dio un leve gruñido. Hillary sonrió satisfecha. Max, Daichi, Kenny y Ray reían por lo bajo.
- ¡Dejen de reírse! – gritó Tyson
- Ya, ya chicos, dejen de discutir. Pronto llegaremos Tyson, sólo aguanta un poco más.- dijo el Señor Dickenson tratando de animar a los chicos.
- Espero que así sea, no aguanto más – dijo Daichi y su estómago empezó a rugir.
Tyson empezó a reírse por el tremendo ruido que hacía el estómago de su amigo. Daichi refunfuño, pero de repente el estómago de Tyson empezó a rugir fuertemente. Daichí soltó una fuerte carcajada.
- ¿De qué te ríes enano?
- Que no eres el único que piensa en comida, y no me llames enano, cabeza hueca.- dijo Daichi molesto
- ¡¿Cabeza hueca?! Ahora verás – dijo Tyson enojado. Los dos se disponían a enfrentarse.
- Ya basta chicos, dejen de pelear – dijo Kenny interponiéndose entre los dos.
- Miren chicos, ¿que es eso? – preguntó Hillary de repente, observando por la ventana del micro.
Todos giraron sus cabezas hacia donde Hillary señalaba. A un lado de la carretera, a varios metros lejos de allí, sobre una colina (el paisaje es montañoso, sabemos que en Japón la mayor parte de su territorio es montañosa) se encontraba un edificio abandonado y en ruinas. Tras el edificio había un acantilado. Todo el paisaje estaba cubierto de varios montes, además del acantilado anteriormente mencionado y una amplia arboleda.
- Este edificio está en ruinas, fue una Compañía de Beyblades muy importante hace casi diez años atrás. – dijo el Sr. Díckenson
- ¿Una Compañía de Beyblades?.- preguntó Max
- ¿Y qué fue lo que pasó Sr. Dickenson.?. – preguntó Kenny
Mientras los chicos observaban y escuchaban al Sr. Dickenson, el micro seguía su rumbo dejando atrás aquellas ruinas que adornaban el paisaje, y que empezaba a ser cubierta por una extensa arboleda. La carretera empezó a descender y el camino comenzaba a curvarse. Ahora el micro estaba adentrándose en un bosque por un camino que lo llevaría hasta Shibuya.
- Bueno, por lo que tengo entendido, hubo una explosión en uno de los laboratorios. Lamentablemente murieron algunas personas, entre éstos dos famosos científicos.
- Eso es muy triste - dijo Hillary apenada.
- Lo sé pequeña, pero estas ruinas debieron haber sido demolida y retirado todos sus escombros hace tiempo, a pedido de una persona.
- ¿Y quién es esa persona? – preguntó Max.
- Lo siento Max, no puedo decírtelo. Esa persona me pidió que no lo mencionara – le respondió el Sr. Dickenson
- En otras palabras, prefiere quedar en el anonimato ¿Por qué será?. – preguntó Tyson curioso.
- Tampoco puedo responderte a esta pregunta Tyson. Esa persona es la que debería responderte si así lo desea.
- ¿Usted lo conoce Sr. Dickenson? – preguntó Kenny
- Así es. Es una persona maravillosa. Ha luchado mucho en su vida. Ha pasado por muchas situaciones difíciles, pero ha podido superarlas, no todas las cosas por supuesto, pero ha superado mucho.
- ¿La conoceremos algún día? – preguntó Daichi.
- Por supuesto Daichi. Les agradará mucho esa persona.
Kai, que escuchaba la conversación interesadamente, sólo preguntó una cosa.
- ¿Esa persona está relacionada con lo que sucedió en aquella compañía?
- Vaya, hasta que el señor antisocial se une a la conversación – dijo Tyson algo
sorprendido, girando su cabeza en dirección hacia Kai, que estaba sentado, solo y con los brazos cruzados, en los últimos asientos del micro.
- ¡Cállate Tyson! – dijo Kai fulminándolo con su mirada fría y misteriosa.
- Por favor chicos, no peleen – intervino Kenny antes de los dos se dirigieran una palabra y comenzaran a discutir.
- http://www.forosdz.com/foro/images/smilies/pena.gif ... Je je je je je... en cierto sentido, sí Kai, pero no soy yo quien deba decirte lo que sucedió con esa persona. – dijo el Sr. Díckenson
-¿Y por qué no lo demolieron como lo había dicho Sr. Dickenson?- Preguntó Ray
- Porque los obreros tienen miedo. Se dice que allí habitan malos espíritus. Ha habido casos en que los obreros escucharon voces y ruidos extraños provenientes del interior del edificio. También hubo varios derrumbes sin que los obreros las ocasionaran. – respondió el chofer.
Los chicos se sorprendieron. ¿Malos espíritus? Se preguntaban mirándose unos a otros. Hillary notó que Daichí temblaba de cabeza hasta los pies, y Tyson soltó una carcajada al ver temblar a su amigo.
- ¡No te rías Tyson! De donde yo vengo existen muchas historias de fantasmas y malos espíritus. Se dice que si irrumpes en un edificio en ruinas donde hubo alguna tragedia los espíritus te castigarían. No quiero ni imaginar lo que pasaría. ¡AAAYYYY! ¡QUE MIEDOOOOOOO!
-¡Esas son tonterías! Yo no creo en estas cosas.- Dijo Kai mirándolos fijamente.
-Sí, como no, tú no tienes miedo de nada. – Dijo Tyson sarcásticamente, y luego cambió su tono de sarcástico a alegre. - Vamos Kai, no seas aguafiestas y ven a divertirte con nosotros. Olvidémonos de este asunto, y ven con nosotros.
- ¡Hm!
Esa fue la única y típica respuesta que Kai le dio a su amigo. El micro continuaba circulando por la carretera y los chicos seguían haciendo barullo. Hillary seguía discutiendo con Tyson y Daichi, Kenny trataba de calmarlos, Ray y Max charlaban animadamente sobre las batallas y otras cosas, y Kai... bueno... Kai seguía observando el paisaje.
- Oye Ray, ¿cómo está Mariah? – preguntó Max.
- ¿Qué? Ah, Mariah, sí... bueno... ella está bien. Desde que recibí la invitación del Sr. Dickenson no deja de decirme que me extrañará. (N/A: les pido perdón a las fans que detestan la pareja Ray/Mariah, pero todas saben que ellos están juntos. Así que los pondré como pareja).
- ¿Y tú la extrañas?... – preguntó Max, y luego con mirada pícara le preguntó - ¿la amas?
- o////o Bueeeeno.... sóloooo... te diré que la extraño... – dijo titubeando Ray, y luego afirmo su voz – Sí, la extraño mucho, nada más.
- Jajajaja!!!, sabía que reaccionarías así. Sé que la amas, y me alegro por ti amigo. Por lo menos tienes suerte.
- ¿De qué hablas?
- Ustedes dos nunca se pelean tanto como Tyson y Hillary. - y señaló a Tyson y a Hillary.
En eso Hillary estaba aporreando a Tyson porque la llamó “fea”, y Daichi se reía a carcajadas señalando la cara que ponía Tyson, y Kenny trataba de separarlos, pero era inútil. La furia de la chica era más fuerte que él. Max y Ray, no podían más de la risa. Por otra parte Kai sólo sonreía. “Se lo merece por idiota” pensaba Kai. Hillary se hartó de pelear con Tyson después de haberlo dejado despatarrado en su asiento con un chichonazo en la cabeza y que Kenny se interpusiera en la pelea. Salió de su asiento y se dirigió en la parte trasera del micro sentándose en un asiento libre, delante de Kai.
- ¡¡Grrrr!! ¡detesto a este mocoso! ¡ojalá alguna chica lo pusiera en su lugar! – dijo Hillary furiosa
- ¿Para qué te molestas si sabes que él nunca cambiará? – Dijo Kai
- Lo sé, pero no puedo evitarlo. Quisiera poder entenderlo, siempre está provocándome, sin que yo le haga nada o cuando comento algo. ¿Qué puedes decirme de él Kai?
- No soy el indicado para este tipo de cosas. ¿Por qué mejor no le preguntas a Ray?.
- Porque tú eres el que lo conoce más.
- Aún así, no soy el indicado para darte consejos sobre Tyson.
- Ya veo. Te cuesta mucho expresarte. ¿Alguna vez te has enamorado? – preguntó Hillary
Kai miró fijamente a Hillary. En realidad estaba sorprendido por las palabras de Hillary, pero no lo demostró. Era cierto, Kai nunca se había enamorado. Desde que vió a su amigo Ray besarse con Mariah (de nuevo perdón pero ya les expliqué por qué), y no sólo a ellos, sino que también a varias parejas desconocidas a lo largo de su camino, siempre sintió indiferencia. A decir verdad, para Kai todo le era indiferente. No podía entender por qué dos personas podrían enamorarse. Ni siquiera podía entender el significado de estos sentimientos. Antes de conocer a Tyson y al resto del equipo, él no conocía lo que era la amistad, la compañía, la felicidad, y otros sentimientos que cualquier ser numano podría tener y mucho menos, el amor. El vivía en un mundo compuesto de cuatro paredes donde entrenaba día y noche sin demostrar ninguna clase de sentimientos, pero si no fuera por Tyson, jamás habría descubierto esos sentimientos tan importantes. Sin embargo, aún en el presente, le parecía absurdo este tipo de comportamiento de parte de los humanos, y no le importaba. No le importaba nada, salvo batallar y estar tranquilo en un lugar pacífico, recostado sobre el pasto contemplando el cielo y escuchar la melodía del canto de los pájaros. Eso era lo único que le importaba, por lo que simplemente le contestó, volviendo la mirada hacia la ventanilla del vehículo.
- ¡Hm! Enamorarse es para los tontos. Ni siquiera saben lo que hacen, y eso los hace más débiles. Por amar a alguien pierden todo. Amar no es mi estilo.
- ¿Eso es lo que crees?... Admito que en eso tienes razón, pero no siempre es así. En el amor también ganas, y mucho más de lo que crees. Sé que no has tenido la experiencia de enamorarte, pero el día que eso llegue, lo entenderás.
Hillary volvió a voltearse sobre su asiento desanimada y molesta al mismo tiempo. Observó a sus amigos, observó a Tyson, que todavía se peleaba con Daichi y Kenny trataba inútilmente de separarlos.
El camino empezaba a declinarse levemente, yendo siempre hacia la derecha. Ahora el bosque y los montes habían terminado del lado de la derecha del camino, pero aún continuaba del lado izquierdo. A la derecha empezaba a aparecer un barranco, cuyo declive era apenas leve y el paisaje cambió completamente.
Hillary estaba un poco dolida porque le importaba mucho Tyson, pero no podía soportar que él la tratara de esa manera, por lo que decidió olvidarse por un momento de esa pelea. Giró su cabeza hacia su derecha, y una sonrisa se dibujó en sus labios.
- ¡Chicos, miren!
- ¡Ahora qué, Hillary! ¿no ves que estoy en medio de una discusión importante con Daichi? – preguntó molesto Tyson, pero de repente se dio que cuenta que Hillary estaba muy contenta contemplando un hermoso paisaje. Giró su cabeza en dirección hacia donde Hillary miraba.
El resto de los G_Revolutions hicieron lo mismo. Todos sonrieron maravillados al ver un enorme y extenso lago que decoraba el paisaje. Sus aguas eran tranquilas y transparentes.
- ¡Es hermoso! – respondió Hillary.
- Este es el Lago Shideki,(este nombre lo inventé, no sé si existe esa palabra) debido a que fue nombrada hace miles de años por los habitantes de una antigua aldea cuyo nombre es Shideki. De allí el nombre de ese lago – dijo el Sr. Díckenson.
- ¿Aún viven esos aldeanos Sr. Díckenson? – preguntó Tyson
- Por supuesto Tyson. Además allí es donde vive esa persona que tú dijiste que quería permanecer en el anonimato... ¡Ah, miren chicos, allí está la ciudad de Shibuya! Estamos llegando.
Del otro lado del lago podía verse claramente la ciudad de Shibuya, con sus enormes edificios que parecía que tocaran el cielo También podía verse un puerto y varias embarcaciones en plena navegación, esparcidos por todo el lago Shideki. Los chicos sonrieron ante tal maravilla. La ciudad era enorme, y aunque estaban muy lejos de allí, podía apreciarse la belleza de la ciudad.
- ¡Qué bien, ya era hora! En cuanto llegue me iré directo al comedor a comer mi desayuno. – dijo Tyson
- ¡¡¡SIIIII!!! Yo también. Me muero de hambre. Me devoraré todo lo que encuentre. – dijo Daichi eufórico.
- Más vale que te comportes enano.
- Mira quién lo dice, el cerdo cabeza hueca.
Tyson se levantó de su asiento, dispuesto a darle un coscorrón a su amigo, y antes que lo hiciera dijo:
- ¡Retira lo que dijiste!
- Ni en broma, estoy diciendo la verdad!
- ¡¡¡BASTA!!! Dejen de pelear – gritó Kenny.
- *¡Hm! Estos chicos nunca cambiarán* - pensó Kai.
Después de un largo recorrido, el micro llegó a su destino. Se había detenido frente a un enorme edificio no muy lujoso, pero a la vista estaba pasable. Era evidente que se trataba del hotel donde se hospedaría el equipo que venció al equipo Bega, hace ya tres meses atrás. Era un edificio no muy enorme, pero muy amplio. Tenía en su interior grandes habitaciones, un amplio comedor para cientos de personas, un servicio de aguas termales, y sobre todo un enorme gimnasio con varios platos tradicionales de Beyblade ubicado en la planta baja.
El equipo entró al interior del edificio seguido por el Sr. Díckenson hacia la recepción. Tras el mostrador de la recepción se presentó un señor de cabellos oscuros, con gafas y bigotes.
- Buenos días Señor. ¿Desea una habitación grupal?
- Que sean dos habitaciones, por favor. La dama aquí presente tiene derecho a su privacidad.
Hillary se sintió agradecida por la cortesía del Sr. Díckenson, que sin darse cuenta se sonrojó. Al escuchar esas palabras Tyson no pudo evitar reírse a carcajadas.
- ¿Qué es lo gracioso Tyson? – preguntó molesta Hillary.
- ¡¡JAJAJAJA!! ¿Tú, una dama? ¡jajaja! No me hagas reír. No eres más que una marimacho.
Sin pensarlo dos veces, Hillary le dio un coscorrón a Tyson, enfrente de todos. Cuando se percató de que estaba presente el recepcionista, se detuvo y volvió a sonrojarse, tomando un tono como el del tomate.
- Lo... Lo siento... u///uU –dijo Hillary
- No te preocupes muchacha. Todo está bien. u_uU. Por cierto, soy el señor Watsuki. Cualquier cosa que deseen, pueden pedírmelo. Trataré de complacerlos, y espero que su estadía sea agradable. Gracias por hospedarse en nuestro hotel. Enseguida les llevaremos su equipaje a sus habitaciones. Aquí tienen las llaves.
Dicho esto, el recepcionista entregó las llaves al Sr. Díckenson. Inmediatamente todos se dirigieron a sus habitaciones, mientras que Tyson permanecía en el suelo, con el rostro pegado al suelo, quejándose.
- No estés quejándote y levántate Tyson – Exclamó firmemente Kai.
Subieron al ascensor, con capacidad máxima para 10 personas, pues sus habitaciones estaban en el séptimo piso. Al llegar al piso indicado, salieron por dicho ascensor y pasando por un largo pasillo, llegaron a sus habitaciones que estaba casi al final. El Sr. Díckenson ingresó las llaves por sus ranuras correspondientes. La habitación de los chicos era enorme, con seis camas individuales y un baño (¿hacía falta decirlo? ¬¬). En cambio la habitación de Hillary, ubicada al lado del de los chicos (La habitación de los chicos era al número 724, y la de Hillary era la 725), era muy sencilla, pero amplia. En la habitación había sólo dos camas (una era individual y la otra era doble), ya que Hillary era la única mujer que se instalaría allí. En ambas habitaciones las ventanas eran enormes, y la vista panorámica era hermosa. Se podía ver el lago brillando bajo el intenso brillo del sol, y un hermoso paisaje boscoso. Desde allí, también se podía ver, hacia abajo, un enorme patio (¿por qué todo es enorme? / Porque es un hotel de categoría tonta. ). El Sr. Díckenson se acercó a los chicos, y les entregó una tarjeta que contenía un número telefónico.
- Muy bien chicos, aquí los dejo. Tomen, les entregaré una tarjeta con mi número del celular para que puedan encontrarme en cuanto necesiten de mi ayuda.
En el momento en el que el Sr. Díckenson abrió su billetera Kenny estuvo a punto de preguntar algo, pero Daichí se interpuso.
- ¡Qué bonita fotografía Sr. Díckenson! ¿Es su familia?
En la billetera del Sr. Díckenson se encontraba guardado una fotografía, en el que aparecían cinco personas. Eran tres hombres y dos mujeres, entre ellas estaba la niña por la cual Daichí preguntó. La niña aparentaba tener unos seis o siete años, tenía el cabello de color turquesa oscuro, que le llegaba hasta los hombros, y ojos de color miel (ya saben, es un marrón muuy clarito). Detrás de ella se encontraban un hombre y una mujer adultos. Él tenía el cabello azulado y ojos oscuros, mientras que ella tenía el cabello castaño claro con los ojos del mismo color de la niña. A la izquierda de la mujer se encontraba un segundo hombre de cabellos bordó (para los que no saben qué color es ese, vendría a ser un tono color vino aproximadamente, raro para el color de cabello, pero ya saben que esto es un fic, y puede pasar cualquier cosa.) y mirada profunda. Sus ojos eran de color rojo. A la derecha del hombre detrás de la niña, se encontraba un tercer hombre de cabellos canosos y no era tan calvo. Llevaba bigotes y pequeños anteojos. Todos sonreían en la fotografía.
Todos se acercaron para ver la fotografía del Sr. Díckenson. Kai, por su parte se mantenía apartado, recostado sobre la pared con los brazos cruzados.
- No Daichí, ellos son mis amigos. La pequeña es la hija de esta pareja. - y señaló al hombre y la mujer que estaban detrás de la niña – Su nombre es Nadiana Tsukino (el nombre de Nadiana lo inventé, pero en realidad este nombre tiene un origen. Lo sabrán más adelante), en este momento ella tenía tan sólo siete años. Ahora es una jovencita muy hermosa. Tiene la edad de ustedes. ¿sabían que ella construyó su primer Beyblade con sus propias manos a los siete años?
- ¿QUÉ? – respondieron todos.
- Así es muchachos, éste es su beyblade, miren – y todos acercaron más sus rostros a la fotografía para apreciar mejor la imagen del beyblade que la niña poseía en su mano. El beyblade era de color turquesa oscuro (mi color favorito) con rasgos blancos.
- Es un beyblade del tipo ataque ¿cierto Sr. Díckenson? – preguntó Kenny
- Así es. Y también de resistencia.
- Increíble – exclamó Ray.
- ¿Siete años y ya creó su propio beyblade? – preguntó atónito Max – creo que batió el récord en edad. Debió ser una niña superdotada.
- Si si si, ella será superdotada, pero si fuese una beyluchadora, seguro que la derrotaría, ya que soy el mejor y el campeón por cuarta vez. – dijo muy seguro Tyson.
- No estés tan seguro, Tyson. Cada día hay más beyluchadores, y muy buenos. – dijo Hillary.
- JE JE JE JE... Hillary tiene razón Tyson. No deberías estar muy seguro de lo que acabas de decir si no la conoces. Nadiana es la hija de dos científicos muy reconocidos. Sus padres eran Heber (su madre) y Edwin Tsukino (su padre, obvio). Heredó de parte de ellos su inteligencia. Ellos eran mis mejores amigos, y trabajábamos juntos en la BBA, hace casi diez años.
- ¿Este hombre canoso es usted señor Díckenson? – preguntó Hillary – Se ve muy bien.
- Gracias Hillary
- Espere un momento Sr. Díckenson ¿usted dijo “eran”? – Preguntó Daichi
- Sí, lamentablemente ellos están muertos. Para Nadiana la muerte de sus padres fue muy duro. Desde ese día cambió muchísimo. Ha pasado por momentos muy difíciles.
- Eso es terrible para una niña de siete años – Dijo con tristeza Hillary.
- Sí, es muy triste – dijo Max
- ¿Y quién ese segundo hombre? – preguntó Ray, queriendo cambiar la conversación para evitar que la habitación se sumiera en un terrible silencio.
- Este hombre es Yuro Sugaki, también trabajaba con nosotros. Pero desapareció después de la muerte de los Tsukino. Hasta hoy, no hay novedades sobre él. – De repente el Sr. Díckenson reaccionó como si recordara algo, miró su reloj y se dirigió a los chicos – Lo siento chicos, debo irme, los veré en el almuerzo.
- ¿Nos va a dejar Sr. Díckenson? – preguntó Kenny
- Sí, lo lamento chicos, tengo que atender un asunto de negocios.
- Por cierto Sr. Díckenson, hablando de negocios, usted no nos ha dicho de qué se trata esa demostración que tanto nos mencionó – dijo Max
- Max tiene razón. ¿De qué se trata Sr. Díckenson? – preguntó Ray
- ¿No es obvio que se tratará de una competencia? Por algo es que el Sr. Díckenson nos invitó – dijo Tyson.
- En realidad no es exactamente así Tyson, pero les prometo que les explicaré en cuanto regrese a almorzar con ustedes.
Dicho esto, el Sr. Díckenson se retiró de la habitación dejando a los muchachos desconcertados.
CONTINUARA...
~RikaMinamino~
27-03-2005, 09:45 PM
Buenisimo Prima!!!! Te Quedo Genial Espero La Continuacion!!!
dark neko c.d.felicia
27-03-2005, 10:21 PM
esta muy bien echo para ser tu pirmer fic. pero bueno te kedo bien y te felicito n__n espero ver pronto la continuacion
Nadryl
18-04-2005, 11:36 PM
Bien, ya estoy acá con el segundo capítulo. No son muchos los post que recibí, pero me alegra saber que muchos y alo han leído. En este capítulo Kai conocerá a Nadia Mizuno. Espero que les gusten. Nos vemos en el próximo capítulo.
Capítulo 2
La extraña chica
Los muchachos estaban desconcertados por la respuesta del Sr. Dickenson, pero no se desanimaron. Ya tendrían su respuesta en su debido momento.
- ¿Y ahora qué hacemos chicos?- preguntó Max.
- Iremos a entrenar – respondió Kai mientras se dirigía hacia la puerta.
- ¿Entrenar? - preguntó Tyson sorprendido – Viejo, ¿acaso no sabes que hora es?.
- Sé muy bien la hora que es Tyson, y este es el mejor momento para entrenar. Andando.
- ¡Oye! ¿quién te hizo líder a ti? – protestó Daichi. Kai volteó su cabeza y le dirigió una mirada fulminante que lo dejó paralizado.
- ¡Oye Kai! ¿por qué crees que debemos entrenar ahora? ¿Acaso tendremos alguna batalla? – Preguntó nuevamente Tyson.
- Probablemente si, Tyson. Además, tú lo dijiste, lo más probable es que tengamos una competencia. Por alguna razón es que fuimos invitados por el Sr. Dickenson. ¿ya lo olvidaste? – mientras Ray decía todo eso se dirigía hacia donde estaba Kai. – y estoy de acuerdo con Kai. Este es el mejor momento para entrenar. Vámonos.
Todos salieron a entrenar. Aunque ya tenían un gimnasio en el hotel, prefirieron hacerlo fuera, en algún lugar apartado y tranquilo. Aunque no conocían las calles y los caminos de la ciudad, eso no les importaba. Salieron a trotar tomando el camino que los dirigía hacia la ciudad, ya que el hotel estaba un poco apartado, pero no tan alejada. Hillary los guiaba y los orientaba.
- Oye Hillary – decía Tyson - ¿conoces esta ciudad? Porque parece que fueses nuestra guía.
- Es que tengo parientes que viven aquí y los visito de vez en cuando.
- Nunca me hablaste de ellos.
- Y tú nunca me lo preguntaste. – respondió inocentemente Hillary.
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Tras media hora de recorrer el camino trotando, escucharon de repente el grito desesperado de una niña.
- ¡Basta! ¡Déjenlo en paz! ¡no es justo lo que están haciendo!
- ¡Cállate niña molesta! Queremos ver qué tan bueno es su beyblade. – decía un chico que parecía ser el líder, y que reía maliciosamente.
A un lado del camino había cuatro chicos, más bien una pequeña pandilla de chicos, de entre unos trece y quince años que atacaban sin piedad al mismo tiempo con sus beyblades, al beyblade de un niño más pequeño que ellos. Los G_Revolutions estaban muy sorprendidos y al mismo tiempo molestos por la actitud de esos chicos.
- Esto es injusto, ahora les daré una lección a estos sinvergüenzas – Tyson se arremangaba las mangas de su campera de gimnasia que se había puesto para el entrenamiento, y se dirigía hacia ellos.
- Yo también. No tolero este tipo de comportamiento. Vamos a darles una lección – Daichi iba tras de Tyson con su típica vestimenta (ya que no tenía otra cosa ¬¬), junto con los demás. Kai permanecía en el lugar para observarlos desde allí.
- Oigan chicos, déjenlo es paz ¿qué no ven que es un niño inocente? ¿y se hacen llamar beyluchadores? – intervino Tyson
- Así es, un beyluchador debería ser respetuoso con el oponente. – respondió Daichi.
- ¿Y a quién le importa eso? – decía uno de los chicos que atacaba sin piedad al niño.
- Nosotros estamos probando nuestra estrategia, así que no se entrometan. – respondió un segundo chico.
- ¿Atacar de esa forma es probar sus habilidades? Pues a mí no me parece así. – respondió Daichi
- No tiene caso que razones con ellos Daichi, vamos a darles una lección.
- Si
Ambos lanzaron sus blades y se dispusieron a atacar a sus oponentes. Los cuatro blades de la pandilla, que antes rodeaban al blade del pequeño atacando uno por uno y al mismo tiempo, ahora aumentaron más su velocidad con la orden del líder de la pandilla, de manera que formaron una barrera, rotando alrededor del blade del pequeño, no sólo para impedir que el blade del pequeño escape, sino también para impedir que los blades de Tyson y Daichi pudieran rescatarlo. Tyson y Daichi dieron la orden de ataque, pero fue inútil. El ataque de ellos fue rechazado muy fácilmente y casi pierden el equilibrio y la resistencia.
- ¡¿QUÉ?! – Tyson y Daichi no pudieron ocultar su sorpresa, tampoco el resto del equipo.
- Son muy buenos – decía Max.
- Pero no son lo suficientemente fuertes. – respondió Kai.
- ¿Por qué crees eso Kai? – preguntó Ray, que oyó lo que Kai acababa de decir.
- Es muy simple, están protegiéndose el uno del otro. No son lo suficientemente fuertes si luchan solos.
- ¿Pero cómo romperán la barrera para poder luchar uno a uno? – preguntaba Max
- Creo que tendrán que encontrar el punto débil de los blades de la pandilla – respondió Kenny mientras observaba su laptop – Además Kai tiene razón, sus blades no son gran cosa, pero peleando en equipo son muy fuertes.
- Ánimo chicos, ustedes pueden – gritaba Hillary.
Tyson y Daichi escucharon la conversación de sus amigos y volvieron a intentarlo, pero por más que lo hayan intantado una y otra vez y que se esforzaran no lograron romper la barrera, y quedaron al punto de quedar agotados y perder la batalla. Sus amigos seguían animándolos y apoyándolos. La pandilla reía maliciosamente y continuaban destrozando el blade del pequeño.
- ¡Basta! ¡no lo destruyan más! – la niña suplicaba y lloraba, pero la pandilla hizo oídos sordos a las palabras de la niña.
El pequeño, de unos once años seguía resistiendo sin quejarse al ataque de la pandilla, aunque mostraba signos de cansancio y debilidad. Tyson y Daichi, a pesar de estar también agotados por los constantes ataques y de utilizar distintas estrategias por intentar romper la barrera, no se rindieron.
- Vamos Daichi, hagámoslo una vez más.
- Si.
Una vez más se dispusieron a atacar, cuando de repente surgió un beyblade de la nada, y de un solo golpe rompió la barrera, haciendo que los blades de la pandilla se esparciera en distintos puntos y el blade del pequeño quedara libre regresando a la mano de su dueño. A continuación, el beyblade que surgió de la nada, atacó a los blades de la pandilla uno por uno a una velocidad sorprendente y dejándolos completamente destrozados e inutilizados. Todos quedaron completamente sorprendidos. No podían creer que un solo beyblade pudiera derrotar a cuatro oponentes.
- ¿De dónde salió ese beyblade? – preguntó Daichi sorprendido, y obtuvo la respuesta cuando el beyblade extraño llegó a la mano de su... ¿dueña?.
Todos observaron a esa chica extraña que estaba en el camino donde se encontraba Kai, pero muy apartada y a unos pocos metros de él. La chica era muy bonita, tenía ojos de color miel y su mirada era seria y firme. Su cabello, de color turquesa oscuro, era muy largo hasta la cintura y estaba recogido con una colita a la altura de su espalda, y en sus mejillas llevaba unas rayas de color rojo oscuro (es la chica de mi avatar, pero de todas formas aquí les dejo la imagen más ampliada, pero no es a color porque el upload no me lo permite T_T http://www.forosdz.com/imgs/Nadia.jpg (http://www.forosdz.com/imgs/Nadia.jpg) ). Su cuerpo estaba muy bien formado, era delgada y llevaba puesto una remera de color verde musgo, pantalones de jean azul petróleo y zapatillas deportivas negras. En su cintura llevaba puesto un cinturón cruzado de color rojo y llevaba puesto una especie de “cola” de color beige (como éste) (N/A: acá les dejo otra imagen para que vean cómo es su vestimenta. No está coloreado pero les dejé la descripción de los colores de su vestimenta. Otra cosa IGNOREN la imagen del rostro ya que éste es otro dibujo que hice. http://www.forosdz.com/imgs/nadia1.jpg (http://www.forosdz.com/imgs/nadia1.jpg) ).
Cuando Kai observó a la chica se quedó perplejo, no sabía por qué paro algo le llamaba la atención en esa chica. Todo su cuerpo quedó inmóvil y por su mente lo único que pasaba era una sola pregunta “¿quién es esa chica?”. Con su mirada fría admiraba su belleza, su rostro, su manera de comportarse y buscó en los ojos de ella la razón de por qué él se sentía así de solo verla. De repente, las palabras de esa chica lo sacó de su ensimismamiento.
- No me importan sus asuntos personales – decía la chica extraña con voz firme, dirigiéndose a la pandilla – pero atacar los cuatro juntos contra un oponente que no tiene posibilidad de defenderse es lo más bajo que pudieron haber hecho, y eso es algo que yo no tolero. ¿y se hacen llamar beyluchadores? ¡hm! Deberían darles vergüenza.– dicho esto se volteo y comenzó a caminar en dirección hacia el bosque. Ni bien caminó un par de pasos, cuando el líder de la pandilla la detuvo y se acercó a ella.
- Oye, tú, mocosa. ¿Cómo te atreviste a destrozar nuestros beyblades? ¿y quién eres tú para darnos una lección? – protestaba el líder.
- Mi nombre no tiene importancia. Yo sólo soy una chica que no tolera actitudes de cobardía como las de ustedes. – respondió con firmeza la chica sin siquiera voltearse a mirarlo.
El líder, enfadado e histérico, se lanzó contra la chica para atacarla. Los G_Revolutions anticiparon la reacción del líder de la pandilla, y se dispusieron a defenderla, pero ya era tarde. Varios sonidos de coscorrones, patadas y piñas, seguido de la reacción del líder siendo expulsado (más bien lanzado) indicaban que la chica le había propinado una buena paliza (N/A: estas escenas fueron clausuradas por contenido violento, pero por la descripción que acabo de darles pueden imaginarlo a su antojo). Los chicos también estaban sorprendidos (Kai incluido), dieron varios pasos atrás mientras les caían una gota al estilo animé.
El resto de la pandilla, sorprendidos y asustados se acercaron al líder.
- Esta chica sí que es peligrosa – decía el líder temblando de cabeza a pies y con varios moretones en todo su cuerpo y chichones en la cabeza, mientras señalaba a la chica. - ¡Vámonos de aquí! - y huyeron despavoridos.
La chica desempolvaba sus manos mientras murmuraba “idiotas” con su gesto serio, y nuevamente se volteó para continuar con su camino sin decir una palabra, pero en ese momento la niña se acercó a ella y con una reverencia le agradeció por haber ayudado a su hermano. También lo hizo el niño que llegó tras su hermana.
- Deberías reparar tu beyblade. Está muy dañado. – sugirió la chica con tono firme pero suave.
- Lo sé, pero no tengo dinero. – se lamentaba el niño – Mi padre acaba de darme el dinero para comprarme un nuevo anillo de ataque, y ahora está destrozada. – decía mientras señalaba la pieza destrozada de su beyblade. – No me atrevo a decirle lo que pasó. Temo que se enfade conmigo quejándose de que desperdicié su dinero en una tonta batalla.
- Nuestro padre es muy severo, pero no es malo. Acaba de perder el empleo, y se ha esforzado mucho para darle a Nick el dinero para que pudiera tener su propio beyblade y poder competir, ya que éste es su sueño. – respondió la niña.
(N/A: Sé que el diálogo que acabo de poner es absurdo, pero no se me ocurrió otra cosa mejor, además no olviden que esto es un fic y puede pasar cualquier cosa, desde lo más fantasioso y absurdo hasta lo imposible)
La chica lo observó detenidamente por unos segundos, y luego sacó su beyblade de su bolsillo y lo desarmó. Le entregó el anillo de ataque al niño y volvió a guardar su beyblade nuevamente armado.
- Tómalo, es tuyo.
- Pero... ¿qué harás sin tu anillo de ataque?... ¿Por qué me lo regalas? – preguntaba extrañado y sorprendido el niño.
- Tengo varios repuestos más. Además, resististe hasta el último minuto los ataques de esta pandilla. Esto demuestra que eres un verdadero beyluchador. – decía la chica sonriendo, mientras pasaba por su lado y se marchaba levantando su mano derecha en señal de saludo - te lo ganaste.
Los niños sonrieron y se marcharon dando las gracias. Ahora era el turno de Tyson de colocarse frente a la chica.
- Espera ¿cómo hiciste eso? Fue increíble. Realmente eres muy buena. – decía Tyson emocionado y sorprendido al mismo tiempo.
- Yo también quiero saberlo. Nos costó mucho trabajo derrotarlos. Nos dejaste sorprendidos. – continuaba Daichi. El resto del equipo se acercaron a conocer a la chica.
- No tengo por qué explicarles a un par de tontos beyluchadores que ni siquiera saben cómo enfrentar a un grupo de debiluchos. – reprochaba la chica tajantemente, frunciendo su ceño y dirigiéndoles una mirada de reproche. – y en mi opinión, ustedes resultaron ser más débiles que ellos.- terminó señalándolos.
- ¿Nos llamaste débiles? - preguntó Tyson molesto levantando su puño - ¿acaso tú no sabes quiénes somos nosotros? Pues te lo diremos - Tyson y Daichi sacaron sus beyblades y haciendo poses (como la que hizo Daichi cuando conoció a Tyson por primera vez) se presentaron ante la chica. - Somos los campeones mundiales del Beyblade. – dijeron al unísono.
La chica los observaba seria y apenas boquiabierta, y permaneció inmóvil ante la actuación de los chicos. Parecía sorprendida. El resto del equipo no dijo nada. Simplemente sonreían mientras les caía una gota al estilo animé. http://www.forosdz.com/foro/images/icons/sweatdrop.gif
- Creo que la impresionamos, ¿no es así Tyson? – decía Daichi con una sonrisa de oreja a oreja y tomándoselo a pecho colocando una mano sobre la cintura, mientras que en la otra le mostraba a la chica su beyblade.
- Claro que sí, Daichi. Esto le enseñará a respetarnos. – Tyson tomó la misma actitud que su amigo y en la misma posición.
- Estas son las poses más ridículas que he visto en mi vida. – decía la chica con tono y gesto serio cuando reaccionó - ¿acaso trabajan en un circo? (caída de Tyson y Daichi)
- ¡¡jajajaja!! Eso sí que estuvo gracioso. Ella cree que ustedes son unos payasos. – Hillary se sujetaba el estómago por que no aguantaba la risa.
- Muy graciosa Hillary http://www.forosdz.com/foro/images/icons/iconos/icon43.gif*- decían Tyson y Daichi al unísono.
- ¿O será que en realidad son los Campeones Mundiales de la Ridiculez?... – continuaba la chica con tono serio y Hillary seguía riéndose a carcajadas. El resto de los chicos se cubrían la boca mientras reían por lo bajo.
- http://www.forosdz.com/foro/images/icons/iconos/icon43.gif***- Tyson y Daichi seguían molestos.
- ...¿O de la estupidez?... – continuaba la chica, mientras que Hillary seguía riéndose a carcajadas.
- http://www.forosdz.com/foro/images/icons/iconos/icon43.gif*****
- ...¿O de ambas cosas? – terminó diciendo la chica y antes de que Tyson y Daichi dijeran una palabra continuó – De cualquier forma no tiene caso hablar con niños tontos como ustedes. Nunca pensé que dos de los G_Revolutions fuesen tan idiotas.
- ¿Cómo sabes el nombre de nuestro equipo? – Preguntó sorprendido Max al igual que el resto del equipo.
- ¿Cómo saberlo si sus nombres están por todas partes? Tú eres Max – respondió señalándolo y continuó así con el resto de los chicos – Tyson , Daichi, Ray, Kevin, Hillary y... – detuvo su mirada por unos segundos cuando vio a Kai. La chica sentía de repente algo diferente en cuanto lo vio. No estaba segura qué era. Lo conocía antes, y le era indiferente, pero ahora que él estaba allí ya no era lo mismo. Sentía que su corazón latía fuertemente, y no podía controlarlo. Inmediatamente reaccionó antes que se dieran cuenta y simulando seriedad terminó diciendo el nombre del último beyluchador. - ...Kai.
Los chicos estaban sorprendidos pero asintieron en señal de que la muchacha había mencionado correctamente sus nombres.
- Oye ¿acaso ustedes no son hermanos? – preguntó Tyson, señalando a la chica y a Kai. – es que se parecen taaaanto. Tienen el mismo carácter, la misma manera de hablar, de comportarse y hasta tienen marcas en sus rostros. Además...
- ¿De qué estás hablando? – preguntaron al mismo tiempo la chica y Kai con una mirada fulminante y con tono desafiante.
- ¡Ups! Creo que hablé de más. http://www.forosdz.com/foro/images/icons/iconos/icon73.gif– dijo Tyson escondiéndose tras de Hillary.
- Cobarde http://www.forosdz.com/foro/images/smilies/tsetse.gif
- ¡Hm! - decían los dos al mismo tiempo con sus típicas mirada frías y serias. Sorpresivamente ambos se miraron y luego desviaron sus miradas cerrando los ojos.
- Entonces no tengo más nada que decir. Debo ir a entrenar. Nos volveremos a ver. – Y la chica volteó para continuar con su camino.
- Tu nombre – dijo Kai.
- ¿Qué? – pregunto la muchacha deteniéndose y volteando su rostro.
- ¿No nos dirás tu nombre?. Sabes los nuestros, pero no sabemos el tuyo.- la chica lo miró nuevamente por unos segundos y luego al resto de los muchachos. Todos estaban intrigados.
- Nadia Mizuno – respondió y sin decir más continuó con su camino.
Los chicos la vieron alejarse, tomando el camino hacia el bosque trotando. Kai no dejaba de verla con ojos maravillados y al mismo tiempo con curiosidad. Esa chica le estaba confundiendo y volviendo loco. Sentía su corazón latir descontroladamente y su cuerpo temblar por aquella sensación extraña que estaba sintiendo. "Nos volveremos a ver" había dicho. "¿Será cierto?" se preguntaba. Él deseaba que así fuera. Deseaba volver a verla una vez más para conocerla. "¿Pero cuando?"... De repente sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando oyó la voz de Tyson.
- Es una chica extraña ¿no lo creen chicos? – preguntaba Ray.
- Sí, y además es muy bonita. – decía Max.
- Es extraña, pero muy inteligente. Hasta sabe cómo controlar a los idiotas como ustedes – decía Hillary orgullosa y señalando a Tyson y Daichi.
- Muy graciosa http://www.forosdz.com/foro/images/icons/iconos/icon43.gif*- respondieron Tyson y Daichi al unísono.
- Esta chica me las va a pagar por haberse burlado de nosotros ¡Grrr! - se quejaba Tyson.
- Tiene un carácter parecido al de Kai http://www.forosdz.com/foro/images/smilies/17.gifU, no creo que sea bueno pelear con ella – respondió Ray.
- Dejen de hablar y sigan entrenando. Andando – intervino Kai con tono imperativo y continuó su camino hacia la ciudad, mientras que en su mente se hacía eco el nombre de Nadia. Los chicos, malhumorados siguieron al bicolor.
CONTINUARA...
Vampy Kai
20-04-2005, 02:19 PM
O.o es un Fic larguísimo...
Recién leí la primer parte... está muy buenooooooooo...
Muy buena imaginación!!!
Nadryl
07-05-2005, 11:10 PM
Hola a todos. Acá estoy de nuevo con el 3er capítulo. Espero que les hayan gustado.
Capítulo 3
Encuentros inesperados.
Todos regresaron a sus habitaciones luego del entrenamiento, para descansar durante el rato que les quedaba antes de ir a almorzar. Tyson y Daichi aún seguían enfadados por las palabras de Nadia. Además de Hillary, Nadia era la segunda chica que los ponían en sus lugares, pero la diferencia estaba en que Nadia había sido más dura con ellos. Ya en la hora del almuerzo, después de tantas protestas de parte de Tyson y Daichi por su hambruna, decidieron bajar al comedor. Una vez que se acomodaron, el mesero les tomó su pedido y se retiró.
- ¡Qué bien, ya podemos comer!, ahora tendremos que esperar – decía Daichi muy alegre.
- Y qué bien que llegué justo tiempo para almorzar con ustedes, chicos – dijo una voz que les resultó conocida a todos.
- ¡Sr. Dickenson! – dijeron todos al mismo tiempo, cuando voltearon para ver quién era aquella persona que les había hablado.
- ¡Sr. Dickenson, que bueno volver a verlo! – dijo Kenny.
- Ahora que ya regresó, Sr. Díckenson, ¿podría decirnos de qué se trata esa demostración de las que nos habló? – preguntó Tyson con curiosidad.
- Je je je... veo que tienes buena memoria Tyson http://www.forosdz.com/foro/images/smilies/pena.gif
- Si, sólo tiene memoria para el beyblade http://www.forosdz.com/foro/images/smilies/duh.gif - le reprochó Kai.
- No empieces con eso Kai, no deseo recordar a tu “hermana”. ¡¡grrrr!! Esa chica me las pagará http://www.forosdz.com/foro/images/smilies/lurk.gif* - Hillary reía por lo bajo cubriéndose la boca con una mano. - ¡deja de reírte, Hillary! – volteó hacia Hillary.
- Lo mismo digo. Ella se parece tanto a ti, como dijo Tyson y... – se detuvo cuando vio que Kai lo fulminaba con su mirada.
- ¿Cuántas veces debo repetirles que no tengo hermanos ni hermanas? – Kai cerró y mostró su puño en señal de que a la próxima palabra les daría una trompada sin dudarlo. En verdad estaba muy molesto. Su mirada fría y su ceño fruncido les daba a entender que no quería que lo molestaran.
- (todos) u_uU
- ¿Sucede algo chicos? – El Sr. Dickenson se mostró confundido.
- Lo que sucede es que, mientras entrenábamos cuando usted se había ido, conocimos a una chica que criticó a Tyson y Daichi. – explicó Max
- Además de haberlos ridiculizado, los hizo sentir unos fracasados – terminó Ray
- Gracias por animarnos, Ray http://www.forosdz.com/foro/images/smilies/lurk.gif* - Tyson no dejaba de seguir enfadado.
- http://www.forosdz.com/foro/images/smilies/17.gifU.
- ¿Y quién esa chica si se puede saber? – preguntó el Sr. Dickenson tratando de calmar a los chicos.
- Se llama Nadia Mizuno – respondió Hillary.
- ¿Nadia? ¿Se encontraron con ella? – se sorprendió el Sr. Dickenson.
- Así es ¿la conoce Sr. Dickenson? – intervino Kenny.
- Por supuesto. Es una de las beyluchadoras más fuertes que conozco, e irá a la demostración. – Todos se sorprendieron excepto Kai.
- Esto no es sorpresa. – Todos voltearon a ver a Kai – Eso explica porqué nos dijo que nos volveríamos a ver y por la manera en cómo destrozó los beyblades de la pandilla y sus habilidades está claro que es muy buena y muy fuerte.
Mientras decía eso por su mente pasaban las imágenes de Nadia, la chica que lo había dejado perplejo, y él aún seguía confundido. No entendía porque recordaba cada parte de su cuerpo, cada expresión de su rostro, su voz, su mirada. Su corazón latía rápidamente de solo pensar en ella. No entendía por que se sentía así. ¿Qué fue lo que le llamó la atención de ella? Eso no lo podía saber, pero quería averiguarlo. Desde que la vio no se sentía tranquilo. Por un lado estaba contento de saber que la volvería a ver, pero por otro lado estaba confundido por que no sabía qué es lo que pasaría si la volviese a ver. ¿Seguiría sintiendo lo que le estaba pasando en este momento? ¿Podría aclarar sus dudas respecto a sus sentimientos y comportamiento?... La voz de Tyson lo trajo a la realidad. Kai tenía la mirada perdida, y nadie lo había notado. Aunque tenía la mirada perdida, simulaba estar atento a la conversación. No quería que pensaran que él estaba actuando muy raro, ya que estaba conciente de ello. Dejó a un lado esos pensamientos y se dedicó a escuchar la conversación. Observó a su amigo que le estaba hablando.
- Pero no será más fuerte que yo. Ya verás cómo la derrotaré si pudiera tener una batalla con ella, así le demostraré que soy el campeón del mundo. – Tyson dijo todo eso elevando su voz y levantándose de su asiento con un puño alzado y mirándolo fijamente a Kai. Hillary lo regañaba desde su asiento, jalándolo de un brazo hacia el asiento de Tyson, pues ella estaba sentada a su lado. - ¡Déjame hillary! No seas metida. – y apartó su brazo ignorándola. Hillary se ofendió, pero aún así estuvo atenta para que Tyson no pasara un papelón.
- ¡Oye! ¡no te olvides de mí! Yo también soy el campeón mundial. – Daichí también se levantó de su asiento y alzó un poco más la voz y fue Kenny el que sujetó a Daichi desde su asiento. El público que estaba presente se volteó con curiosidad hacia donde estaba el equipo.
- Tranquilo Tyson, ya te dije que la volverás a ver muy pronto, en la demostración. Estoy seguro de que tendrán una batalla.
- ¿En serio? Ya verás que voy a derrotarte Nadia. Ya verás que soy el mejor. – y golpeó su puño en la otra manocon gesto de “diablillo”. De repente recordó algo - A propósito Sr. Dickenson ¿podría decirnos de qué se trata esa demostración de las que nos habló?
- Dale un respiro Tyson. Acaba de llegar. – le reprochó Hillary luego de dar un suspiro, mirándolo con malos ojos.
- No te preocupes Hillary. De todas formas es a eso que vine. A hablar sobre la demostración. – dijo el Sr. Dickenson.
Hillary observaba cómo Tyson se burlaba de ella sacándole la lengua. Tuvo que contener la rabia, ya que recordó que estaba en un lugar público y no quería causar problemas. Lo único que pudo hacer es articular sus labios y decirle “voy a matarte, ya lo verás”. A Tyson eso no le importó, y desvió su mirada hacia el Sr. Dickenson en espera de su ansiada respuesta.
- La demostración consiste en que los beyluchadores, sin distinción de experiencia, puedan participar de estos eventos probando nuevos modelos de beyblades, que saldrán al mercado si son aprobados por el diseñador de beyblades y la Corporación BBA. Ustedes fueron invitados para esa demostración por una persona especial que trabaja para la BBA. El dinero de la recaudación será dirigido a distintas organizaciones de todo el mundo para ayudar a los niños carenciados y más necesitados. También les enviaremos una determinada cantidad de partes de beyblades para aquellos niños y que puedan disfrutar de este deporte.
- ¿Y desde cuando hacemos obras de caridad? – Preguntó Kai que esta vez tenía los ojos cerrados.
- Sé que esto te molesta Kai, pero lo interesante...
- ¿Y no pelearemos con nuestros propios beyblades? ¿Sólo observaremos? – interrumpió sorprendido Tyson, levantándose tan bruscamente que casi vuelca su asiento. La voz de Tyson se alzó por encima del murmullo de los presentes, que hizo que todos voltearan nuevamente sus cabezas hacia Tyson. Los demás también se sorprendieron, pero no pudieron decir nada, porque en este momento Hillary le estaba hablando a Tyson.
- Siéntate y compórtate Tyson – De nuevo Hillary lo regañaba alzando su voz desde su asiento, jalándolo de un brazo hacia el asiento de Tyson. Por segunda vez, Tyson apartó su brazo y permaneció de pie, ignorándola por completo.
- ¡Hm! Nunca escucha. – respondió Kai con los ojos cerrados, después de ver a su amigo que seguía observando al Sr. Díckenson, aguardando la respuesta.
- No lo entiendo Sr. Díckenson, ¿podría explicarnos por favor? – preguntó Ray un poco desorientado cuando tuvo su oportunidad.
- Tranquilo chicos, se los explicaré. Por supuesto que ustedes batallarán como ya les dije antes. Pero lo harán después de la demostración. Ustedes son los invitados especiales por ser el equipo ganador de la última competencia. (Con eso se está refiriendo al Equipo Bega). Esto es lo interesante.
- ¡Que bien! - gritó saltando Tyson sin darse cuenta que los presentes seguían observándolo curiosos. – Tendré una batalla!!
- ¿”Tendré”? Querrás decir “tendremos”. No estás solo en esto Tyson. No te lleves todo el crédito, fanfarrón. – protestó Daichi, levantándose también de la mesa.
- Calma chicos, no se peleen - intervino Kenny, también levantándose de su asiento y evitando que Tyson se lanzara sobre Daichi, mientras que Ray sujetaba por detrás a Daichi, porque ambos se fulminaban con la mirada.
- ¿En serio Sr. Dickenson? ¿Contra quién pelearemos? ¿Es un equipo muy fuerte? ¿Qué clase de beyblade tiene? – pregunto inquieto Max, aprovechando que Tyson estaba ocupado.
- ¿Quieres calmarte Daichi? – esta vez, fue Hillary quien protestó.
- No molestes. Estoy en medio de una conversación importante, metida. http://www.forosdz.com/foro/images/smilies/lurk.gif – dijo Daichi imitando a Tyson, sacándole la lengua y haciéndole burlas, una vez que Ray lo soltó.
- Ahora verás mocoso - Hillary no lo pensó dos veces y se lanzó sobre Daichi, pellizcándole de las mejillas y estirándoselas al estilo animé. Tyson se reía a carcajadas.
La gente que estaba presente los estaba observando y se estaban riendo por sus comportamientos. Los gritos de los chicos fueron interrumpidos por una voz firme desde un rincón.
- ¡¡¡SILENCIO!!! - La voz de Kai resonó por todo el comedor. Los chicos voltearon a ver a Kai que estaba sumamente molesto. – Si quieren discutir y matarse háganlo afuera, pero no aquí. – Volteó hacia el público con su mirada fría - ¿y ustedes qué miran? – El público volteó su mirada hacia sus mesas con una gotita al estilo animé y seguían con lo suyo. Los chicos se percataron de lo que estaban haciendo y rojos de vergüenza se sentaron en sus respectivos asientos. Esto bastó para que todo volviera a la normalidad.
- Tu sí que sabes poner orden Kai ^^U – dijo Ray.
El mesero llegó con el pedido y los chicos se prepararon para disfrutar de su delicioso almuerzo. Tyson y Daichi, como siempre, comían desaforadamente. (N/A - ¿acaso no se atragantan? Wacala! * no sé si se escribe así *) Hillary los miraba con malos ojos, y el resto, a pesar de estar acostumbrados a ver a sus amigos comer de esa manera, comían normalmente. Durante el almuerzo la charla se volvió interesante. Todos comentaban sobre sus planes, sus deseos, lo que estaban haciendo y no, y sobre todo, de Beyblade (¿no es obvio? http://www.forosdz.com/foro/images/smilies/lurk.gif ). Al finalizar el almuerzo, todos se dirigieron a la salida del hotel, para luego subir al micro de la BBA y dirigirse hacia el estadio.
El viaje no duró mucho, y llegaron más rápido de lo que creían. Al llegar al estadio de Shibuya (N/A - le pondría otro nombre, pero no se me ocurre otro que éste), se dirigieron hacia una de las puertas laterales. Un hombre vestido de negro reconoció al Sr. Dickenson y se acercó a él.
- Buenas tardes Sr. Dickenson. Le tengo un mensaje para usted. – Se acercó a su oído y le susurró unas palabras solamente audibles para el Sr. Dickenson.
- ¿Una llamada? ¿Para mí? – El hombre asintió y el Sr. Dickenson volteó para hablar con los chicos – Muchachos, espérenme aquí por favor. Volveré enseguida. – Todos asintieron y el Sr. Díckenson entró por el pasillo, siguiendo al hombre.
Pasaron veinte minutos, y el Sr Dickenson regresó para darles una noticia.
- Me temo que tenemos malas noticias chicos. La demostración será cancelada.
- ¡¿ Cancelada?! – preguntaron todos al mismo tiempo.
- ¿Por qué? ¿Por qué lo clausuraron? ¡¡Yo quería batallar!! ¿Por qué lo clausuró Sr. Díckenson? – preguntaba Daichí enloquecido y se le acercó al Sr. Dickenson para desafiarlo. De repente recibió un golpe en la cabeza de parte de Tyson.
- ¿Quieres calmarte enano? En primer lugar la demostración no se clausuró, se canceló.
- ¡¡Oye!! No me llames enano!!
- Ya basta chicos – Hillary se interponía para evitar otra pelea.
- Sr. Díckenson ¿podría explicarnos qué es lo que está pasando? – preguntó Ray.
- Lo siento mucho chicos – decía el Sr. Díckenson. Los chicos se detuvieron para escucharlo – La persona que debió venir tuvo un problema, así que tendremos que posponerlo. Pero no se preocupen, no regresarán pronto a sus casas. Pueden quedarse aquí en Shibuya unos días más hasta que todo se solucione. Les recomiendo que disfruten de su estadía mientras estén aquí. ¿Por qué no van a dar un paseo por la ciudad mientras tanto?.
Todos se miraron como si quisieran saber qué respondería el otro y después de discutirlo, asintieron sin preguntar más. Se despidieron del Sr. Dickenson y se dirigieron hacia la ciudad. El equipo salió del estadio, cruzaron la calle y tomaron un camino que los llevaría hacia la ciudad. En el mismo camino por el que estaban circulando los chicos, pasaba corriendo desesperadamente un joven que venía desde detrás de ellos y empujó accidentalmente a Hillary, quien cayó al suelo.
- ¡Hey, idiota! ¡Fíjate por dónde vas! – gritó Hillary desde el suelo.
El joven había pasado de largo y se detuvo, se dio vuelta y observó a Hillary tirada en el suelo muy enojada. En este momento el joven quedó como paralizado por unos segundos, cosa que les pareció extraño para el equipo. Cuando el joven reaccionó, se acercó a ella, y le tendió una mano.
- Por favor, discúlpame, no fue mi intención. Déjame ayudarte a levantarte. – Hillary sujetó la mano del joven y éste la levantó con cuidado. Mientras Hillary se arreglaba, el joven la observaba con mucha atención.
El joven era muy guapo, su rostro era hermoso, sus ojos verdes brillaban a pesar de la poca iluminación que había en el pasillo y su cabello era de color castaño claro. Su sonrisa era tan hermosa, que Hillary quedó maravillada al verlo. A Tyson, este comportamiento le estaba molestando.
- Déjame presentarme. Mi nombre es Cody. ¿Cuál es tu nombre hermosa chica? – preguntó con caballerosidad.
- Hi... Hillary o///o
- Es un hermoso nombre para una bella dama. – dijo Cody. Hillary seguía sonrojándose.
- Seh, seh. Cualquier idiota que no usa anteojos puede decir una cosa así a una chica tan fea. – intervino Tyson sarcásticamente. Hillary empezaba a enfadarse.- Además debo prevenirte que ella no es lo que tú crees Cody.
- ¿En serio? ¿Por qué lo dices? – preguntó curioso Cody.
- Pues es muy simple. A simple vista Hillary puede ser agradable, pero por dentro es un terrible monstruo. – decía mientras hacía muecas e imitaba a un monstruo, y como respuesta, Tyson recibió un golpe en la cabeza, que lo dejó plantado en el piso. - ¿Lo ves? A eso me refería – Decía Tyson en tono balbuceante desde el piso.
Cody abrió enormemente los ojos, pues no esperaba que una chica se comportara de esa manera. Miró al resto de los chicos, y ellos le respondieron levantando los hombros como diciendo “ella es así”, mientras le caían una gota en la cabeza al estilo animé. Realmente Hillary daba miedo con su cara amenazante. Sin embargo no le importó, pues le interesaba mucho Hillary.
- Por lo que yo veo ella no es ningún monstruo, además afortunadamente no uso anteojos y veo frente a mis ojos a una hermosa mujer. – respondió el muchacho dirigiéndose a Tyson - Hizo bien en darte una paliza por haberle faltado el respeto a la bella Hillary. – dicho esto tomó la mano de Hillary y se acercó a ella en forma caballerosa, digamos casi seductora y le preguntó mientras que Tyson hervía terriblemente - ¿volveré a verte hermosa Hillary? Dime, ¿en dónde vives?.
- Ehh... bueno... o///o
Mientras el muchacho esperaba la respuesta de Hillary, Kai mantenía su típica postura de chico frío, Kenny observaba intrigado la situación, Daichi se mostraba confundido, y Max se acercó a Ray y casi en un susurro le preguntó:
- Oye Ray, ¿es mi imaginación o Tyson está celoso?
- No creo que sea tu imaginación, Max. – respondió Ray mientras ambos se reían por lo bajo. Daichi, que estaba confundido, se metió en la conversación.
- Oigan chicos, no entiendo lo que está pasando. ¿Por qué Tyson se comporta así?
- No es nada importante Daichi, no le hagas caso. – respondió Max mientras agitaba su mano.
- Oye viejo – dijo Tyson levantándose del suelo con cara de idiota - ¿se puede saber por qué ibas tan apurado? ¿acaso no ibas a algún lado?.
- ¿Qué? ¡Ah, es cierto! Debo encontrarme con mi padre. Me está esperando. Pero no me iré sin antes saber dónde vive la bella dama. (y dale con eso http://www.forosdz.com/foro/images/smilies/duh.gif )
- “Juro que si la toca otra vez lo mato” – pensaba Tyson mientras gruñía y cerraba sus puños.
- En realidad... estoy hospedada en un hotel – Hillary le indicó en cuál estaría hospedada.
- ¡Qué bien! Yo también estoy hospedado allí, así que nos veremos muy pronto hermosa Hillary. – y se despidió besando la mano de Hillary.
- o///o
- ¡Hm! Fanfarrón http://www.forosdz.com/foro/images/smilies/lurk.gif. – decía Tyson mientras el chico se alejaba corriendo. Hillary se volteó hacia Tyson después de despedirse de Cody.
- ¡Oye, nadie me imita! – se quejó Kai.
- ¿Se puede saber que te pasa Tyson? ¿Por qué estás tan molesto? – preguntó enfadada Hillary.
- Eso no te importa fea – respondió, y así siguieron peleando hasta que finalmente Hillary le dio un fuerte golpe en la cabeza que lo dejó nuevamente plantado en el piso.
Durante la pelea entre Tyson y Hillary, Kai pudo escuchar una conversación entre dos personas que se encontraban tras un árbol. No podía ver sus rostros, ya que estaban ocultos, pero estaba seguro que se trataban de dos jóvenes.
- ¡Maldición! Creo que empeoramos las cosas hermano. Nuestro tío nos va a castigar. – se quejaba el primer muchacho que tenía voz débil y grave (como la de Kenshin, en Samurai X).
- Sí, no debimos haberle causado mucho daño. Ahora desapareció después de nuestra batalla. Tendremos que encontrarla a como dé lugar y llevarla hasta nuestro tío cueste lo que cueste. Debemos reparar el error que cometimos.– respondió el segundo joven con voz imperativa, y cuya voz era más gruesa y varonil (como la de Sanosuke).
- Bien, pero... ¿Y si se ha podido comunicar con la policía? – preguntaba indeciso.
- Lo dudo mucho, la hemos dejado muy malherida. No llegará muy lejos. Vámonos. – y se retiraron. Mientras lo hacían, Tyson seguía quejándose en el suelo.
- Ayayayay!! http://www.forosdz.com/foro/images/smilies/h.gif
- Eso te pasa por estúpido Tyson – decía Kai mientras pasaba por su lado luego de haber escuchado aquella extraña conversación.– Ahora levántate y vámonos de aquí.
Tyson se levantó del suelo y Hillary seguía enfadada. No necesitaron de viajar en algún vehículo, pues ya se encontraban en pleno centro de la ciudad. La ciudad era muy hermosa, estaba repleto de negocios y los edificios eran de varios pisos. La gente se mezclaba, e iban y venían, algunos apurados, otros simplemente paseaban. Mientras Hillary los guiaba y les enseñaba algunos lugares específicos e importantes, el resto disfrutaba del paseo. El único que no lo hacía era Kai, que no dejaba de pensar en Nadia.
- “¡Maldición! No puedo sacarla de mi mente. Se supone que es una simple chica ¿qué tiene de especial como para que ella esté tan metida en mi mente? Tampoco entiendo qué es lo que me está pasando, me siento muy extraño, me siento un tonto pensando en esas cosas. Nunca me ha pasado algo así y me resulta molesto, y lo que es peor me siento confundido.” – pensaba Kai mientras seguía al grupo. No prestaba atención a casi nada, ni siquiera a la conversación de los chicos, y mucho menos se molestó en darse cuenta de que Tyson y Daichi se estaban matando a golpes por una tonta discusión, mientras Hillary regañaba a ambos y Kenny trataba de separarlos. Tampoco se dio cuenta de que Ray le estaba hablando hasta que sintió una mano en su hombro. Se sobresaltó y se volteo para encontrarse con el rostro de Max.
- ¿Te encuentras bien Kai? Te noto distraído. – Max estaba preocupado.
- ¿Te pasa algo Kai? – Kai volteó a ver a su amigo Ray y notó que él también se mostraba preocupado.
- No me pasa nada – respondió cortante mientras mantenía sus ojos cerrados y continuaba con su camino.
- A nosotros no nos engañas Kai. – Ray siguió a Kai - Algo te está molestando. Si no quieres decirlo, de acuerdo, pero al menos dinos que no quieres decirnos cuál es tu problema en lugar de ocultarlo.
- Ray tiene razón, si sigues así te volverás loco. Te será más difícil resolver tus problemas.
- Ya les dije que no me pasa nada – volvió a responder Kai de manera cortante, y se aparto de sus amigos. – “Tal vez tengan razón, - pensaba Kai - ¿pero de que me servirá su ayuda? Esto es algo más personal. No estoy seguro de que Ray pueda ayudarme, y Max... No puedo contar con él. Por más amistoso que se muestre ¿que sabe de este tipo de sentimientos? ¿me pregunto que solución podré darle a estos problemas? ¿Bloquearlos? No, esto ya no sirve, Tyson hizo que mis sentimientos salieran a la superficie desde la primera vez que lo conocí, y aunque lo niegue, admito que gracias a él he podido descubrir cosas mucho más importantes que sólo la perfección, y una de ellas es la amistad...” – observó detenidamente a sus amigos que seguían divirtiéndose y charlaban animadamente – “...pero esto es algo muy diferente.”...
Los chicos pasaron toda la tarde paseando por la ciudad, observando entusiasmados todos los negocios, parques y tiendas habidas y por haber. Daichi, que nunca había estado en una ciudad curioseaba todo y preguntaba qué era cada cosa. Tyson tubo que calmarlo y explicarle todo. Hillary y Kenny también ayudaron a orientar a Daichi. Sin darse cuenta el tiempo había pasado rápidamente, y el sol ya se estaba poniendo y se acercaba la noche.
- ¡Oigan chicos! ¿qué les parece si vamos hacia el lago y vemos el atardecer? – sugirió Hillary. Los chicos asintieron y se dirigieron hacia el lago. Se sentaron en el pasto frente al lago, a excepción de Kai, que estaba sentado sobre la rama de un árbol apartado del resto (como siempre), y desde allí observaban el atardecer. Era un momento maravilloso para los chicos. Kai se sentía muy tranquilo y le gustaba estar allí. Era lo que más le agradaba: la paz de la naturaleza.
Cuando el sol ya se ocultó y la noche cubrió por completo el cielo, los chicos decidieron regresar al hotel. Estaban muy cansados, pues el paseo los había agotado, y deseaban descansar. Tal vez al día siguiente tendrían la oportunidad de regresar a la demostración que había sido cancelada. Decidieron que para regresar se tomarían un autobús que los dejara cerca del hotel o en la puerta misma del hotel. En el camino hacia la parada Tyson y Daichi volvían a discutir como siempre. Daichi perseguía a Tyson, mientras que éste corría contestando burlonamente “atrápame si puedes, enano”. De repente surgió una figura que había salido de la nada y Tyson tropezó con ella, que casi la tira al suelo. El lugar estaba un poco oscuro, pero aún así pudieron distinguir la silueta de una mujer. Llevaba el cabello suelto y parte de su cabellera le cubría el rostro. Su mano derecha estaba apoyada sobre su brazo izquierdo, por encima del codo. Aparentemente la mujer estaba muy malherida, pues se notaba que tambaleaba. Aunque Tyson no podía ver bien quién era esa mujer, quiso disculparse, pero antes que él lo hiciera, la mujer contestó tajantemente pero con voz débil.
- ¡Oye, idiota! ¡Fíjate... por dónde... caminas! – dijo la mujer, e inmediatamente empezó a desplomarse. Kai llegó justo a tiempo para sujetarla y así evitar que se lastimara al caer. Cuando la recostó sobre uno de sus brazos, pudo apartar con su mano libre el cabello que cubría el rostro de la mujer. Tanto Kai como el resto de los chicos se llevaron una sorpresa. Ella le resultaba conocida, pues se trataba de Nadia, y estaba muy malherida e inconsciente...
CONTINUARA.
genso
04-06-2005, 08:54 PM
esta muy bueno aunque solo e logrado leer el primer capitulo
prue13
23-06-2005, 10:54 AM
Esta padricimo te felicito pero continua no nos dejes con la duda
Mao_chan
29-06-2005, 08:56 PM
[Esta quedando muy buien... POR FAVOR NO ME DEJES CON LA DUDA
Nadryl
07-07-2005, 10:06 PM
Hola a todos. He vuelto después de tanto tiempo, y veo que se han sumado más lectores para mi fic. ¡¡Que contenta me pone!!. Les agradezco por sus comentarios, y por la paciencia que me han tenido. Como les dije en el primer post, no tengo mucho tiempo para escribir mi fic, ya que el estudio y el trabajo me lo dificultan. Peo reso sí, que lo voy a terminar, lo voy a terminar. Así que no se preocupen y disfruten de este cuarto capítulo.
Capítulo 4
Diagnósticos inesperados
Nadie lo podía creer. ¿Nadia malherida? ¿Qué le pudo haber pasado? En su rostro y cuerpo tenía marcas de moretones, heridas y pequeños raspones, y en su brazo izquierdo y en su cabeza brotaban un pequeño hilo de sangre. Kai sintió que su corazón se detuvo por un breve instante, y no era el único. Sin pensarlo dos veces, Kai la colocó a sus espaldas. Hillary y Kenny lo ayudaron, y se dirigieron rápidamente al hospital, guiados por Hillary (recuerden que ella mencionó que conocía la ciudad por tener parientes). No tardaron mucho en llegar, pues no estaban lejos de allí. Inmediatamente Nadia fue trasladada de urgencia a la sala de emergencias para ser atendida. Mientras los muchachos aguardaban la respuesta del médico, Tyson y Daichi fueron en busca de un teléfono público para comunicarle al Sr. Díckenson lo sucedido. No tardaron mucho en regresar. El ambiente que había en ellos era de preocupación. Aunque ellos no la conocían completamente, demostraron preocupación por su estado de salud. Kai, recargado sobre la pared mantenía sus ojos cerrados y sus brazos cruzados. Hillary y Kenny permanecían sentados en un pequeño banco. Ray y Max, estaban a sus lados, de pie. Cuando los chicos vieron a Tyson y a Daichi llegar, Max se dirigió a ellos.
- ¿Pudiste contactarlo Tyson?
- Si, dijo que llegará en diez minutos.
- ¿El Sr. Dickenson vendrá? – preguntó atónita Hillary
- Si, no olvides que el Sr. Dickenson mencionó que la conoce, Hillary. – le aclaró Kenny
- Es cierto, lo había olvidado.
- Por cierto, chicos. ¿hay alguna novedad sobre Nadia? – interrumpió Daichi, observando al resto de los chicos.
- Aún estamos esperando la respuesta del médico. – respondió Ray, mientras que el resto (excepto Kai que permanecía inmóvil) negaban con la cabeza – Sólo espero que ella esté bien. – Ray colocó una mano sobre su barbilla, mientras miraba hacia el suelo. - Me pregunto qué le habrá pasado. Sé por lo poco o casi nada que hemos visto de ella, que es muy fuerte, pero aún así debió ser algo muy grave como para que salga muy lastimada.
- Es una buena pregunta Ray, pero estoy seguro que sabremos la respuesta en cuanto salga el médico ¿verdad chicos? – respondió Tyson dirigiéndose primero a Ray y luego al resto - ¿Tú que dices Kai?.
Kai no respondió. Permanecía con los ojos cerrados. En su interior él estaba muy molesto, su cuerpo estaba muy tenso, bajó los brazos que antes los tenía cruzados y cerró fuertemente sus puños. Estaba totalmente de acuerdo con lo que dijo Ray. Ella es muy fuerte, pero no esperaba que ella llegara a esta situación. El había pasado por momentos peores, y había resultado muy lastimado como en las dos batallas contra Brooklyn en las que casi perdía la vida. Sin embargo nunca imaginó que ella llegaría a esta situación.
- Eehmm... ¿Kai? – preguntó suavemente Hillary
Kai abrió los ojos y miró fijamente a Hillary por unos breves segundos y luego volvió a cerrarlos sin responder nada. Los chicos permanecieron en silencio por unos breves segundos hasta que Tyson rompió nuevamente el silencio ignorando la actitud de Kai.
- ¿Qué creen que pudo haberles pasado? – dijo dirigiéndose a los demás.
- Pudo haberle pasado cualquier cosa, un accidente, un ataque... aún no lo podemos asegurar – respondió Hillary.
- Oye, Ray... ¿podemos hablar unos minutos a solas? – preguntó Max.
- Claro – y se apartaron a unos pocos pasos del resto del grupo. - ¿Qué sucede Max?
- ¿No crees que Kai se está comportando muy extraño?
- Si, yo pienso lo mismo, pero lo mejor será que lo dejemos solo por el momento. No vaya a ser que se ponga peor.
- Si.
Mientras Ray y Max hablaban, llegó el Sr. Dickenson. En ese mismo momento salió el doctor de la habitación en donde estaba atendida Nadia. Los chicos se acercaron a él junto con el Sr. Díckenson.
- Me he enterado de lo sucedido. ¿Cómo se encuentra la muchacha doctor? – preguntó el Sr. Dickenson.
- Afortunadamente ella se encuentra fuera de peligro. – Los chicos suspiraron y una sonrisa se dibujó en sus rostros. – Pero lo más sorprendente de esto es que esta muchacha es realmente muy fuerte. Por cierto, soy el Doctor Nakashima.
- Es un gusto de nuestra parte doctor, ¿pero podría decirnos a qué se refería? – preguntó Tyson. El resto asintió en señal de que estaba de acuerdo con la pregunta de Tyson.
- Pues verán. Ella ha perdido mucha sangre, y está muy malherida, pero aún así pudo caminar en estas condiciones. Su fuerza y excelente estado físico es lo que la ha salvado. No todas las personas en estas condiciones tienen la suficiente fuerza para caminar. Ni siquiera pueden mantenerse en pie y hasta pierden la conciencia instantáneamente e incluso podrían morir – Los chicos quedaron totalmente sorprendidos ante la respuesta del médico.
- ¿Y puede decirnos qué fue lo que le pasó doctor? – preguntó Max. – Estuvimos preocupados por ella cuando la encontramos. – Los chicos asintieron nuevamente.
- No lo sé. Ella no me ha dicho nada desde que recuperó la conciencia.
- ¿Está consciente? – preguntó Tyson. - ¿podemos verla?
- Tyson, no te apresures. Creo que deberíamos dejarla descansar. Ella pasó por un mal momento. ¿no lo cree doctor? – preguntó Hillary después de regañar a Tyson.
- No creo que a ella le moleste. Además, ustedes son sus amigos. Los dejaré verla por cinco minutos. Pero les recomiendo que tengan mucho cuidado y la traten con delicadeza. Aún no está recuperada del todo. – Los chicos sonrieron y asintieron una vez más. Entraron a la habitación seguidos por el médico.
Dentro de la habitación estaba oscuro. Nadia observaba por la ventana el hermoso cielo nocturno sin nubes desde su cama, en la que estaba reclinada. Las estrellas brillaban con todo su esplendor y la luna llena exponía su intenso brillo. Ella los observaba con mucho interés, pues le agradaba mucho la tranquilidad de la noche. Su rostro se mostró apenas sonriente, aunque en realidad estaba perdida. Normalmente ella expresa mucha seriedad en su rostro, con sus ojos casi sin expresión como si dijese que todo le era indiferente, o que nada le importaba, pero en esta ocasión era diferente. Se sentía muy tranquila y el gustaba el ambiente en el que se encontraba. Luego de unos de unos minutos de observar el cielo nocturno, junto con la luna llena y las estrellas se recostó sobre su cama. Su vista ahora se fijaba en el techo de la habitación. Así permaneció por un largo rato sin dejar su sonrisa.
En cuanto las luces se encendieron, su sonrisa desapareció y cerró los ojos por unos instantes debido a que las luces la encandilaron. Volvió a abrirlos y volteó su cabeza. Sabía que quien entraría era el médico, pero no esperaba que tuviera visitas. Nadia observó que tras el médico entraron varias personas que se le acercaron.
- Hola Nadia, ¿cómo estás? – preguntó Tyson sonriente, acercándose a la chica y colocándose a su lado. La chica no respondió y se quedó observándolo con curiosidad.
- ¿Qué te pasa Nadia? ¿Todavía sigues creyendo que somos los Campeones de la ridiculez y la estupidez?. Aún no hemos hecho ninguna pose. – protestó Daichi empujando a Tyson a un lado y tirándolo al piso, cuando notó que Nadia permanecía con el mismo gesto que había hecho cuando se presentaron ante ella por primera vez.
- ¡Oye enano, no empujes! – Tyson se levantó del suelo y lo empujó, furioso, de manera que el pequeño cayó al suelo de espaldas. Luego, volteó hacia Nadia. – Olvida lo que dijo el enano. En cuanto salgas de aquí quiero desafiarte a una batalla. No creas que me he olvidado de lo que nos dijiste, pero primero tienes que des... ¡¡aahhh!! – Tyson no pudo terminar la frase porque Daichí volvió a levantarse y empezó a estirar la cara de Tyson al estilo animé mientras le decía “¡¡no me digas enano!!”. Ambos se transaron en una discusión muy fuerte. Al resto les caía una gotita en la cabeza.
- ¡¡SILENCIO!! ¡Dejen de pelearse!! – Y Hillary les dio un buen golpe a ambos en la cabeza. Los chicos se quejaron sobándose la cabeza. Nadia aún permanecía en silencio observándolos con curiosidad. – Te pido disculpas en nombre de ellos Nadia. No les hagas caso, son unos tontos. Siempre se comportan así. – Respondió la chica de cabellos castaños y volteó a mirarlos a Tyson y a Daichí con una mirada fulminante. Los dos amigos se abrazaron temblando ante tan temible mirada, mientras que al resto les caía nuevamente una gotita en la cabeza. Después de unos minutos de silencio, Nadia reaccionó.
- ¿Se puede saber de qué diablos están hablando? (caída general) – y observó a cada uno de los presentes esperando una respuesta, mientras que los demás la observaron muy sorprendidos sin entender lo que estaba pasando.
- ¿No lo recuerdas? Tú fuiste la que dijo que Tyson y Daichi eran los campeones de la estupidez y la ridiculez esta mañana. – respondió Hillary.
- ... No lo recuerdo, además ¿quiénes son ustedes? – preguntó seriamente Nadia - ¿y quienes son estos idiotas? - volvió a preguntar señalando a Tyson y Daichi.
- ¬¬** ¿idiotas? – dijeron enfadados Tyson y Daichí al unísono.
De repente Tyson cambió de actitud y sonrió agitando su mano.
– Bueno... ^^U... Admito que nos dejaste sorprendidos. No sabíamos que tienes buen sentido del humor Nadia, pero creo que no es momento de bromear.
– No estoy bromeando – interrumpió Nadia tajantemente. – No sé quienes son ustedes, ni tampoco tengo la menor idea de qué es lo que estoy haciendo aquí.
Todos quedaron totalmente sorprendidos. Se miraron unos a otros y el médico asumió una actitud pensativa colocándose su mano en la barbilla. Luego de unos terribles segundos de silencio Max se acercó a Nadia.
– ¿Estás hablando en serio Nadia? ¿No recuerdas quienes somos nosotros? ¿No recuerdas que nos hemos conocido esta mañana?. – Nadia no respondió.
– ¿Recuerdas qué fue lo último que has hecho? – preguntó Ray.
– No. – respondió Nadia volteándose hacia Ray.
– ¿Recuerdas al menos qué fue lo que te pasó? – preguntó Kenny.
– No. – y volteó hacia Kenny.
– Vamos Nadia – interrumpió Tyson alegremente mientras sacudía su mano - ya te dije que no es momento de bromear. Entiendo que aún nos tienes rabia por lo de esta mañana, pero no es necesario que hagas eso...
– ¿¡QUE ACASO NO ENTIENDES!? - gritó histérica Nadia echándole a Tyson una mirada fulminante. Se levantó de su cama para lanzarse sobre Tyson, y éste retrocedió temblando y cayó al suelo. – ¡¡NO ESTOY... NGH!! – y se detuvo porque se estaba sujetando su brazo izquierdo, que estaba vendada a causa de las heridas que sufrió.
– ¡¡Ya basta!! Les dije que la trataran con cuidado, y miren el escándalo que hacen. – respondió enojado el médico mientras que una enfermera ayudaba a Nadia a recostarse suavemente sobre la cama. Todos se apartaron y luego el médico volteó hacia Nadia – Tú Nadia, te dije que te tranquilizaras. No estás en condiciones de discutir. – Nadia lo miro fijamente y luego desvió su mirada.
– Lo único que faltaba, ya tenemos a un “señor simpatía”, y ahora tenemos a una “señorita simpatía”, y hasta parecen hermanos. – respondió molesto Tyson después de levantarse del suelo. Nadia lo fulminó con la mirada al mismo tiempo que Kai respondía con el ceño aún más fruncido que de costumbre.
– ¿De que estás hablando Tyson?
En el momento en el que Kai habló, Nadia volteó hacia él. No lo había visto antes por que todos los chicos estaban alrededor de su cama y ella se dedicó a hablar con ellos. En cuanto lo vio su corazón empezó a latir a mil por hora y su cuerpo actuaba muy extraño. Estaba muy tiesa y no podía reaccionar. No entendía esa actitud, pero estaba segura que él era la causa de que su cuerpo reaccionara de esa manera diferente. El estaba ahí recargado, como de costumbre sobre la pared. Sus ojos se cruzaron y Nadia sintió que se encontraba en otra dimensión. Todo lo que la rodeaba, para ella había desaparecido, excepto aquél muchacho de ojos violetas. Podía sentir que sus ojos la exploraban, se daba cuenta por experiencia lo que significaba aquella mirada, y no podía evitar explorar los de él. Se sintió cautivada, sintió que aquellos ojos la devoraban. ¡Cielos! Nunca había visto tal mirada, esa mirada tan profunda, tan misteriosa, además de fría. Supuso que escondía miles de cosas y sintió mucha curiosidad, al igual que el muchacho de cabellos bicolor. Kai no apartó sus ojos de los de ella. Le estaba permitiendo que ella le observara con detenimiento y le “estudiara”. Por supuesto él también lo estaba haciendo. Poco a poco sus miradas se fueron intensificando, al mismo tiempo que sus corazones latían aceleradamente. ¿Sabrán cada uno lo que sienten por el otro en ese momento?. Por supuesto que ninguno lo sabría, pero lo averiguarían. De repente una voz lejana trajo a Nadia a la realidad. Fue como despertar de un largo letargo.
– Dije “Ya basta” o me veré obligado a expulsarlos de la habitación. – Se interpuso el médico en tono firme. Nuevamente volteó hacia Nadia. Aunque solo pasaron unos segundos, a ella le pareció una eternidad. Nadia cerró los ojos y volteó hacia la voz de donde provenía.
– Dime Nadia ¿Qué es lo que recuerdas?. – preguntó el médico.
– ... Es tan confuso, hasta me parece absurdo... todo lo que recuerdo son unos ojos fríos y parecían diabólicos. – respondió Nadia una vez que se recostó nuevamente en su cama.
– ¿Es todo? – preguntó el médico.
– No, también recuerdo una especie de ave de luz, y un nombre: Hawlux. No recuerdo más nada. – y colocó una mano sobre su cabeza.
– Entiendo. Eso era lo que sospechaba y lo que más temía. Es posible que haya sufrido una pérdida de memoria a causa de las heridas que ha recibido. – respondió tristemente el médico.
– ¿¿QUÉ?? – respondieron todos totalmente sorprendidos.
El terrible silencio invadió la habitación. Primero, encuentran a Nadia malherida y ahora descubren que perdió la memoria. Esto iba de mal en peor. Los chicos no sabían que decir ni qué hacer, simplemente se quedaron ahí boquiabiertos, tiesos. El Sr. Dickenson fue el primero en reaccionar.
- Tranquilos chicos. Nadia recuperará la memoria. ¿Verdad doctor?
- Así es. No les puedo garantizar que sea muy pronto, pero puede recuperar la memoria. Ahora creo que deberían irse para poder dejar descansar a la paciente.
- De acuerdo, nos iremos, pero volveremos mañana a visitarte. – dijo Max.
- Mientras tanto descansa para que puedas recuperarte. – respondió Ray mientras el resto asentía con la cabeza.
Dicho y hecho, los muchachos fueron retirándose de la habitación entristecidos, pero con la esperanza de que ella recuperara su memoria. Mientras los chicos se retiraban, Nadia los observaba hasta que algo le llamó la atención. Sobre la pared todavía estaba recargado ese muchacho de cabello bicolor que había visto después de la discusión que tuvo con Tyson, mientras sus amigos se retiraban. Ahora que lo había visto con más detenimiento recordó algo: aquellas imágenes borrosas que antes habían pasado por su mente. Podía ver el cuerpo de un muchacho que corría hacia ella, pero no pudo ver su rostro. No estaba segura si lo había visto con anterioridad. Ni siquiera estaba segura si se trataba de él. Giró su cabeza con la vista hacia su regazo y colocó una mano sobre ella. De repente sintió una mano sobre su hombro y se volteó, encontrándose nuevamente con aquellos ojos violetas.
- ¿Te encuentras bien? – preguntó Kai.
- Estoy bien. – contestó Nadia volteando nuevamente su mirada hacia su regazo, sintiendo que la mano de aquél chico se retiraba..
- Entonces más te vale que te recuperes. – una vez más Nadia volteó sorprendida. No esperaba que alguien como él le deseara su pronta recuperación. Estuvo a punto de decirle algo, pero Kai ya había salido de la habitación.
Fuera de la habitación, todos los chicos estaban reunidos nuevamente con el doctor Nakashima. Tyson aún estaba molesto por la actitud de Nadia.
- Vaya que sí se parecen ustedes dos. No sé quien es peor, tú o ella. ¿acaso ella siempre es así, tan dura? – protestó Tyson dirigiéndose a Kai. Por su parte Kai le dirigió una mirada fulminante con lo que expresaba claramente que cerrara la boca..
- JEJEJEJE. Nadia es así Tyson. En realidad ella es generalmente muy callada, seria y reservada.
- Pues no lo parece. Desde que la hemos conocido no ha hecho más que criticarme. – protestó Tyson.
- Es cierto. No me gusta para nada su tono de voz. Es muy mandona. – respondió Daichi.
- Yo pienso que ella les ha dicho la verdad chicos. – intervino Hillary con actitud un poco altanera. Tyson y Daichí la miraron con cara de odio, mientras que al resto les caía una gotita al estilo animé.
- Aunque no lo crean chicos, así es la personalidad de Nadia. De vez en cuando, a la hora de hablar, es dura y directa. Es cierto que a veces lastima a las personas con sus comentarios, pero tiene sus razones. Pero eso no significa que no demuestre sentimientos. De vez en cuando tiene su sentido del humor y rara veces se ríe. – respondió el médico.
- Pero ella parece tener muy mal carácter, como el de Kai. – interrumpió Daichi con tono despectivo, pero de repente sintió un escalofrío porque descubrió que Kai lo miraba desde su espalda con ojos fulminantes.
- Es cierto. – respondió el Sr. Dickenson. Los chicos giraron sus cabezas hacia el anciano. – pero sólo reacciona así cuando se siente molesta o amenazada, y a veces puede llegar a ponerse peor. Ahí es cuando demuestra frialdad. Pero créanme chicos, Nadia en realidad es una buena chica, se los aseguro. Aunque Nadia y Kai tengan expresiones y personalidades parecidas, ambos son diferentes en cierto sentido. Pronto se darán cuenta de lo que hablo. – Los chicos lo miraron con curiosidad y desconcierto. No entendieron qué quiso decir el Sr. Dickenson con la última frase, pero no vieron la necesidad de preguntarlo por que sabían que el Sr. Díckenson no les dirían más nada. Ya lo averiguarían por sus medios. Por su parte, Kai estaba más interesado aún por conocer a Nadia. Así que ella en cierto sentido es diferente. ¿Pero en qué?.
- ¿Usted la conoce doctor? – preguntó con curiosidad Max.
- Por supuesto, ella y yo vivimos en la aldea Shiddeki. Nos conocemos desde hace cinco años.
- ¿La aldea Shidekki? – preguntaron sorprendidos todos.
- ¿Se refiere a la aldea que nos comentó en el micro Sr. Dickenson? - preguntó Hillary. El anciano asintió.
- Lamento interrumpirlos muchachos, pero el deber me llama – dijo el médico.
- Es verdad. Lamentamos haberlo molestado en su trabajo doctor, pero dígame, ¿qué pasará con Nadia? – preguntó el Sr. Díckenson.
- Por el momento ella descansará esta noche para reponerse de sus heridas. Si su estado de salud mejora notablemente, le daré el alta cerca del mediodía. Mientras tanto, les recomiendo que ustedes vayan a sus casas a descansar. No se preocupen por ella. Está fuera de peligro. – respondió el médico. Todos asintieron sin decir ni comentar nada. El Sr. Díckenson decidió hacerle compañía a Nadia durante su descanso, ya que ella era parte de su responsabilidad, al igual que el equipo. Él es el tutor del equipo, por lo tanto, también lo es de Nadia.
Nadia aún permanecía en su cama observando el hermoso cielo nocturno a través de su ventana. Nuevamente lo estaba disfrutando. Las noches estrelladas, y especialmente en luna llena, siempre le había traído una inmensa paz y tranquilidad, y Nadia se sentía muy relajada. De repente notó algo extraño en el cielo. Una de las estrellas brillaba con más intensidad que las demás, y luego se hacía cada vez más grande. Nadia se levantó de la cama para acercarse a la ventana, para observar mejor. Aquella extraña estrella que aumentaba más de tamaño, pronto tomó forma de un ave de luzy luego la de un ángel de cabellos plateados, ojos dorados y muy hermosos. Su rostro era de rasgos femeninos y su cuerpo estaba muy bien formado.. Su brillo era muy poderoso e intenso, como el del rey de los astros, el sol.
-¿Hawlux? – preguntó extrañada Nadia. El ave de luz fijó su mirada en las de ella, y le dijo unas palabras que, aunque eran simples y sencillas Nadia no entendía su significado.
- Recuerda el espíritu, recuérdalo. – y su voz se perdía en el espacio, mientras que aquellas palabras se repetían como en un eco. De repente el ave de luz salió disparado hacia el cielo como una estrella fugaz, convirtiéndose pronto en un apequeña luz en algún punto del cielo nocturno.
- ¡Espera, no te vayas! ¡Hawlux! – gritó Nadia, levantando un brazo en dirección hacia donde se encontraba el ave de luz. Quedó totalmente desconcertada, pues no entendía que quiso decir Hawlux con aquellas palabras.
Nadia permaneció allí en silencio observando el cielo. Un ruido le llamó la atención y volteó hacia el lugar de donde provenía. En medio de la oscuridad pudo distinguir una figura humana que se encontraba allí. No podía ver su rostro, pues estaba oscuro y la única luz que había en aquel lugar era la de la luna llena que se infiltraba en la habitación. Esa figura, aparentemente, tenía puestos sus manos en los bolsillos. A continuación levantó un brazo y Nadia pudo notar que la señalaba, luego esa figura misteriosa abrió sus ojos y empezó a reír en forma sarcástica. Esos ojos eran de color rojo y tenían apariencia terrorífica, era más bien endemoniada y fría. Era una mirada que helaba el corazón, y a Nadia no le gustaba. Es más, aunque ella se mostraba desafiante, en el fondo sentía temor hacia esos ojos rojos.
- ¿De qué te ríes? – alcanzó a preguntar Nadia, tratando de mantener su voz firme.
- Te tengo, y no podrás escaparte – decía la figura misteriosa.
De repente tras él aparecieron dos pares de ojos más. A la izquierda de la figura, había un par de ojos amarillos, y sus pupilas eran verticales. Nadia notó que esos ojos estaban moviéndose hacia ella, y cuando la luz de la luna pudo iluminarlo mostrando su verdadera apariencia, apareció una enorme criatura, más bien era una enorme serpiente. Lo mismo ocurrió con el par de ojos que estaba a la derecha de la figura misteriosa, y que eran de color rojos, más brillantes y más intensos que el de la figura misteriosa y no presentaba pupilas. Su apariencia era la de un león pero su rostro era más monstruoso, el cuerpo era de un león, y en lugar de un mechón de pelos que cubriera la punta de la cola, éste estaba cubierto de púas. Nadia reaccionó rápidamente y sus ojos se abrieron expresando al mismo tiempo sorpresa y confusión al ver a aquellas criaturas. La figura misteriosa volvió a reír en forma endemoniada, y les hizo una seña a ambas criaturas. Entonces los ojos amarillos de la serpiente empezaron a brillar y Nadia se dio cuenta de que su cuerpo estaba paralizado y no podía moverse. Sin previo aviso, y de un abrir y cerrar de ojos, ambas criaturas se lanzaron hacia la chica. Nadia los vio venir, pero no podía protegerse. Lo único que podía hacer era gritar, mientras la risa diabólica de la figura misteriosa y de ojos fríos resonaba en toda la habitación.
- ¡¡NO!! – gritó Nadia en medio de la habitación que se encontraba a oscuras. Su respiración era muy fuerte y entrecortada, y sintió su corazón palpitar fuertemente. Se percató de que se encontraba en la habitación en donde estaba internada. Se percató de que estaba sentada sobre la cama donde descansaba y pasaría la noche en reposo por orden de su médico, y que había tenido una pesadilla. Cerró los ojos y puso una mano sobre su cabeza. Nadia estaba a punto de llorar.
- ¿Te encuentras bien Nadia? – la chica se sobresaltó y volteó hacia la voz de donde provenía. - Era el Sr. Díckenson, que había decidido quedarse junto a Nadia para estar pendiente de su salud, por si empeoraba y necesitaría de la ayuda de algún médico. – Veo que tuviste una pesadilla. ¿Te encuentras bien?
Nadia permaneció en silencio por unos segundos y luego le respondió al Sr. Dickenson con voz firme pero suave que se encontraba bien, y que no tendría que preocuparse. Se recostó en su cama, colocándose de espaldas al Sr. Díckenson, y se preparó para dormirse nuevamente. No le era fácil volver a dormirse después de aquella pesadilla. Por su mente, las palabras que había dicho el ave de luz, se hacía un eco. Ella lo llamó Hawlux. Nadia cerró fuertemente sus puños y se preguntaba qué diablos significaban aquellas palabras y quién diablos era ese Hawlux. Se preguntaba cómo es que había sabido su nombre, si era la primera vez que había visto a Hawlux en su sueño. Y lo peor de todo es que la risa diabólica aún resonaba en su mente, y no podía olvidar el ataque de aquellas criaturas. Nadia se sintió muy molesta y al mismo tiempo triste y desconcertada. Tenía demasiadas dudas, y ahora no podía encontrar las respuestas. Lo que podía hacer ahora, era olvidarse del asunto por el momento y descansar: Se acomodó de nuevo en su cama y cerró los ojos. Ya encontraría las respuestas en cuanto saliera la primera luz del día.
CONTINUARA...
··Mengo~
07-07-2005, 11:35 PM
..............chido..............
miguel ivan
21-08-2005, 07:39 PM
buenisimo espero que el proximo sea igual o mas interesante
sigue asi.
Alphonse Elric
01-09-2005, 08:54 PM
Wa no esperaba enkontrarme kon tu fic otraves Nadryl y komo ya te dije me gusto mucho
Nadryl
03-09-2005, 10:41 PM
Hola, volví otra vez despuñes de tanto tiempo. Bueno, sólo espero que no se hayan aburrido con la espera y que tampoco se aburran con el próximo capitulo. Sé que fue mucho el tiempo que demoré, pero ya les dije mis motivos en el primer post. Así que por favor compréndanme ¿si?. Bien. Aquí les va:
Capítulo 5
Un almuerzo embarazoso
Nadia se había despertado un poco tarde. Le había costado reconciliar su sueño después de aquella pesadilla, pero tampoco tuvo tiempo en pensar sobre aquello, por que el médico le había hecho varios estudios para asegurarse de que estaba en buenas condiciones y así poder darle el alta. Cerca del mediodía los muchachos llegaron para visitarla una vez más, y preguntar por su salud. Se alegraron de saber que la chica se encontraba en buenas condiciones y que su salud había mejorado notablemente. Hillary le trajo su ropa, ahora limpia, la que había usado el día anterior y que estaba sucia por la sangre que había perdido, y además la chica de cabellos castaños le cosió algunas partes de la prenda que estaban rotas y desgarradas. Por su parte el Sr. Dickenson le entrego su beyblade. Lo había guardado para que estuviera segura y en buenas manos. Cuando Nadia lo recibió en sus manos, el beyblade empezó a emitir un intenso brillo que hizo que el cuerpo y los ojos de la chica se tornaran brillantes, y ante este brillo, Nadia sintió una extraña sensación. Era una sensación de calidez y reconfortación, y por otro lado sintió una extraña conexión con el brillo que emitió el beyblade. Nadia cerró los ojos y sonrió, mientras llevaba su blade hacia su corazón y lo cerraba en su puño. Luego, volvió a observarlo.
- Conque tú eres Hawlux – respondió sonriendo Nadia. Los chicos voltearon hacia ella con curiosidad.
- ¿De qué estás hablando Nadia? – preguntó Max.
- Creo que Nadia acaba de recordar quién es Hawlux ¿verdad Nadia? – respondió el Sr. Dickenson mientras observaba a Nadia. La chica a su vez asintió.
- ¿Y se puede saber quién es? – preguntó curioso Tyson. Nadia lo observó por unos segundos, y luego le enseñó su blade. En él se encontraba la figura de un majestuoso Halcón, y tras él una especie de espectro con forma de ángel. El color de su beyblade era de blanco con rasgos de color turquesa. A Kai le llamó la atención ese blade.
- Entonces Hawlux es tu bestia bit. – respondió Ray.
- Siento curiosidad por saber qué tan fuerte es. – intervino Daichi. – Te reto a una batalla.
- Yo también. Podremos tenerla ahora mismo si quieres. – Tyson se veía muy alegre y ansioso.
- Oigan, ya déjenla en paz, o tendrán problemas. – la voz de Kai les hizo entender que hablaba muy en serio, por lo que decidieron callarse y calmarse.
El médico les dio algunas indicaciones al Sr. Díckenson y a los muchachos, y salieron todos juntos hacia la salida del hospital. En la puerta del hospital los esperaba el micro (ojalá fuera en la limusina, pero dudo que entren todos ^^U), que los llevaría hacia el hotel. Cuando Nadia vio el micro se detuvo por unos instantes. Le pareció que había estado antes en algún micro, pero no estaba segura. Por su mente había pasado una imagen fugaz, en la que veía que estaba dentro del vehículo, y éste se había descontrolado, saliéndose del camino y todo se veía borroso. Nadia permaneció inmóvil por unos instantes, hasta que sintió que alguien le hablaba.
- ¿Piensas quedarte ahí todo el día? – decía la voz que Nadia escuchó. Cuando reacciono, vio que quien hablaba era Kai. Este estaba a pocos pasos de ella, y el resto ya estaban dentro del micro, esperándola.
Nadia subió al micro extrañada por aquellas imágenes y sin decir nada. Se sentó al fondo y no habló en todo el viaje, mientras que el resto se divertía a más no poder. Como de costumbre, Tyson y Daichi discutían, Hillary los regañaba, Kenny intentaba separarlos inútilmente, y Ray y Max se reían de ellos. A Nadia le llamó la atención todo eso, pero aún más el hecho de que su compañero de viaje, situado en el otro rincón de donde se encontraba ella (O.O ¿Qué pensaron, que estaban sentados juntos? noooooooo), permanecía en silencio con los brazos cruzados y los ojos cerrados, sin inmutarse de todo el escándalo que ellos armaban. Lo miró por unos instantes, e inexplicablemente sintió una extraña sensación, la misma que había sentido cuando lo vio por primera vez. De repente reaccionó y se regañaba a sí misma por haber actuado de esa manera, y volteó su cabeza para observar el paisaje. “Tonta, ¿qué es lo que te pasa? Nunca te comportas así” pensaba Nadia. Kai, abrió los ojos y la observó por el rabillo del ojo por unos segundos y luego volvió a cerrarlos. El viaje no duró mucho, y llegaron al hotel, pasaron por la recepción y se dirigieron al comedor.
Durante el almuerzo, todos charlaban animadamente. Nadia solamente los observaba muy callada con los antebrazos cruzados y apoyados sobre la mesa. Kai observaba a Nadia de vez en cuando desde su asiento. Parecía estar pendiente de ella, de cada movimiento que ella hiciese, de cada actitud, de cada gesto. Sin embargo la chica estaba muy tranquila observándolos con curiosidad, y siempre con la misma expresión: seria, y con sus ojos inexpresivos. Entonces notó que Kai la observaba y se quedó mirándolo. Sin darse cuenta ambos se perdieron en sus miradas. No se dieron cuenta siquiera que sus rostros se habían tornado de color rojo. Un ruido los despertó, era el carrito que traía uno de los mozos con la comida que cada uno había encargado. El carrito emitía un sonido de varios platos tintineando. Cuando la chica de ojos miel y el chico de cabello bicolor se dieron cuenta de lo que estaban haciendo voltearon rápidamente sus cabezas hacia otra dirección, aún sonrojados. Ni siquiera supieron cuánto tiempo habían permanecido así. Pero eso ya no importaba. Ambos se mostraron mutuamente sus sentimientos en silencio... un momento ¿sentimientos? ¿habrá sido eso lo que se demostraron? ¿o era simplemente curiosidad hacia el otro lo que expresaban?
- ¡Que bien! ¡A comer! – dijeron al unísono Tyson y Daichi, y empezaron a comer desaforadamente antes que los demás. Nadia los observaba con sorpresa y al mismo tiempo con desagrado. Aquellos chicos no comían, más bien devoraban y no masticaban, simplemente tragaban. Parecía que estaban haciendo una competencia de quién comía más en menos tiempo. Nadia observó al resto del grupo que actuaba con normalidad. Todos le hicieron un gesto levantando los hombros, al mismo tiempo que suspiraban, como diciendo “¿qué les vamos a hacer? Ellos son así.”.
- Tyson, Daichi ¿cuándo aprenderán a comer como corresponde? ¡Es el colmo con ustedes! – protestaba Hillary.
- ¡No bolestes, Gillary! Crunch, cronch! Edamos digfrudando de una deligiosha gomida! (Traducción:¡No molestes, Hillary! Estamos disfrutando de una deliciosa comida.^^) – Respondió Tyson mientras se devoraba su comida, que resultó ser un plato de pollo con papas fritas.
- Agi ed, efto egta fabrogo!! ¡¡slgruuuuuuuupp!!! (Traducción: Así es, esto está sabroso. ^^) – decía Daichi mientras tragaba los fideos que tenía en su boca y que había pedido de almuerzo (esas sopas de fideos que suelen comer los japoneses). Hillary suspiró rendida, mientras decía “son unos cerdos”.
- ¿Acaso ustedes no se atragantan? – les preguntó en tono serio Nadia, después de observar el increíble espectáculo que los amigos exponían. ( A: ¡Hey!, yo dije eso antes // N: pues no te escuché decirlo // A: ¬¬)
- ¡Cough, cough, cough! ¡ghghgh! ¡cough, cough, cough! – de repente ambos chicos agitaban sus manos y se golpeaban fuertemente el pecho, para librarse de su atragantamiento. Tyson agarró su vaso de bebida y bebió rápidamente para ayudarse a dejar pasar la comida por su garganta.
- Eso responde a mi pregunta. – decía Nadia, mientras que al resto les caía una gotita por la cabeza.
En cuestión de minutos Tyson y Daichí ya iban por su tercer plato, mientras que los demás ni siquiera habían terminado de comer su primer plato. Era increíble la velocidad a la que iban aquellos chicos. Aún seguían comiendo desaforadamente cuando escucharon una voz y se acercaba a Hillary.
- Hola Hillary, princesa – Cody sujetó una mano de Hillary y la llevó hacia su boca para besarla. Hillary no hizo más que sonrojarse. Fue tan grande la sorpresa, que Tyson se sobresaltó y expulsó toda la bebida que estaba bebiendo, sobre Kenny que se encontraba frente a él. Kenny reaccionó con desagrado y al mismo tiempo con un gesto como diciendo “voy a matarte”. Daichi se retorcía tanto de la risa al ver a su amigo reaccionar de esa forma que olvidó que tenía comida en su boca, y como castigo del cielo, se atragantó nuevamente. A todos les caían varias gotas en la cabeza.
- ¿Qué les pasa a esos chicos? ¿acaso no tienen modales? – preguntó sorprendido Cody ante la actitud de los campeones. De repente Cody, al ver a Nadia se quedó tenso, como en shock. Esta reacción llamó mucho la atención de Kai.
- No le hagas caso Cody. Por cierto, ella es Nadia Mizuno.- dijo Hillary preséntale a Cody ante Nadia. Se acerco a su oído y le dijo que ella había perdido la memoria. Cody se enderezó y saludo a Nadia de forma cortés. Nadia por su parte no respondió, simplemente cerró y abrió sus ojos a modo de saludo.
- Oye Casanova ¿Se puede saber qué diablos haces aquí? – dijo Tyson interrumpiendo después de limpiarse la boca con su mano. - ¿Todavía no compraste los anteojos que te recomendé? - Hillary volteó su rostro hacia Tyson y lo fulminó con la mirada, pero éste la ignoró.
- No, y no los necesito ¿Por qué lo preguntas? – respondió Cody.
- Pues, por que la que está frente a ti es la reina de las arpías. Yo sólo te prevengo para que tengas cuidado. No vaya a ser que te coma. – dijo en tono serio, pero su rostro expresaba despreocupación. Hillary seguía fulminándolo con la mirada, pero Cody respondió con caballerosidad.
- No te preocupes, no estaré por mucho tiempo, sólo quería asegurarme que mi adorada Hillary se hospedaba aquí tal como me lo dijo. – respondió Cody empleando un tono cortés y sensual (bueeeenooooo... ¬¬). Parecía que no le preocupaba las palabras de Tyson, por lo que no dijo ni hizo nada, luego se dirigió a Hillary – Ahora ya sabes que ambos estamos en el mismo hotel, princesa. Mi habitación es la 625, puedes venir cuando quieras, eres bienvenida. Nos volveremos a ver pronto. - Hillary asintió sin darse cuenta que se sonrojaba un poco, y Cody se retiró sin más. Tyson estaba muy molesto y fulminaba con la mirada a Cody, mientras veía alejarse al chico, llevándose una porción de su comida a su boca y se lo engullía entero.
- ¿Celoso Tyson? – preguntó Daichí con mirada de picardía y que lo había observado desde que llegó Cody.
- ¿Dgo delogo? No eg dierdo. Odio a los dyigos gue de gombortan de eda banera. (¿Yo celoso? No es cierto. Odio a los chicos que se comportan de esa manera.) – respondió sarcásticamente el chico de cabellos azules, mientras que el resto de los chicos, excepto Kai y Nadia por supuesto, habían volteado para ver la reacción del tricampeón y se cubrían la boca porque se estaban matando de la risa.
Habían pasado pocos minutos más. Todos habían terminado de comer y quedaron satisfechos, excepto Tyson y Daichi, que aún seguían comiendo y acababan su séptimo plato. Deseaban más comida y la fuente ya estaba vacía, pero había un par de platos que aún contenía comida. Ambos chicos observaron que Kai aún no había terminado su plato y le preguntaron si podían tomarlo, pero se detuvieron cuando notaron que su amigo les dirigía una mirada asesina si se atrevían a poner un dedo. Entonces se alejaron. Luego vieron que Nadia también tenía su plato a medio terminar e hicieron lo mismo que con Kai. Nadia no dijo nada, eso significaba un sí. Los campeones se sirvieron del plato de Nadia, que contenía algunas porciones de sushi (una de las típicas comidas japonesas, ya saben) hasta que quedó uno solo. Ambos sujetaron al mismo tiempo con los palillos la última porción que quedaba. Se miraron sorprendidos, y acto seguido empezaron a disputarse por ese último pedazo. “Yo lo agarré primero” decía Daichí, mientras que Tyson respondía “no, es mío”. Se tironeaban hacia sí para obtener su premio. Kai empezaba a ponerse molesto, a desquiciarse, por que nuevamente estaban haciendo un papelón en público. Hillary, que ya estaba harta de regañarlos, sólo se limitó a colocar una mano sobre su rostro en actitud insoportable como diciendo “Dios mío”. El resto de los chicos miraban avergonzados a sus amigos y con una gotita en la cabeza. Aunque estaban acostumbrados a este tipo de comportamiento y peleas de parte de los campeones, no podían evitar sentirse incómodos. Inevitablemente, la porción resbaló de sus palillos y cayó al suelo, desparramándose. Entonces los chicos empezaron a gimotear, rendidos, mientras miraban la porción desperdiciada. Kai estuvo a punto de abrir la boca, cuando de repente Nadia elevó su voz, mostrando frialdad en sus ojos, desde su asiento sin alterarse, haciendo que los chicos cayeran al suelo sentados y temblando de miedo.
- ¡Dejen de llorar y compórtense como hombres! - y suavizando su voz, pero sin dejar de ser cortante y manteniendo su mirada fría, la chica continuó regañándolos – Detesto que los niños como ustedes lloren. Confórmense con lo que han comido, y dejen de quejarse.
Todos se sorprendieron, abriendo enormemente los ojos, de la reacción de Nadia, pues no esperaban que una chica se mostrara tan amenazante. Bueno... en realidad Hillary también se mostraba amenazante de vez en cuando, pero a diferencia de ella, la chica de ojos miel era mucho más dura, seria y fría, y realmente su mirada daba miedo.
- Veo que no eres demasiado delicada que digamos. – respondió Kai una vez que salió de su sorpresa ante la actitud de Nadia, a modo de comentario. La chica estaba tan desquiciada que tomó esas palabras como una crítica, y volteó hacia Kai manteniendo aún aquella mirada.
- Y tú no eres demasiado halagador que digamos. – contraatacó Nadia con tono agresivo.
Kai no dijo nada excepto el típico “¡hm!”, pero en su rostro se notaba que estaba molesto por la respuesta de Nadia. Ambos se miraron mal por un momento y luego desviaron sus miradas desde sus asientos.
- Vamos Nadia, no seas tan dura con los chicos – dijo una voz que provenía desde detrás de Nadia. La chica volteó y se encontró con el Sr. Díckenson. – Sabes bien que los niños deben estar bien alimentados, para poder ser fuertes. –
- ¿Comer desaforadamente siete platos le parece estar bien alimentado? – preguntó con tono agresivo Nadia. Casi fulminaba con la mirada al Sr. Díckenson.
- JEJEJEJE ^^U Por cierto chicos, ¿porqué mejor no van a dar un paseo? Tal vez esto sirva para que Nadia pueda recuperar su memoria. No olviden lo que nos aconsejó el médico. – respondió el Sr. Dickenson tratando de cambiar el tema para que la chica se calmara un poco.
======= FLASH BACK =======
- Les recomiendo que permitan a la paciente recorrer y observar cualquier cosa que ella encuentre a su paso. Es posible que se sienta confundida y actúe extraño debido a su pérdida de memoria. Permítanle darse la libertad de hacer lo que le plazca, pero no se alejen de ella. Podrían necesitarlos. Ayúdenla en lo posible. Tal vez lo que ella recuerde no sea agradable. Recuerden, cualquier objeto, por muy pequeño e insignificante que sea, así como cualquier color, nombre, número, imagen, sonido... lo que sea, puede servirle de gran ayuda para que pueda recuperar la memoria. No les garantizo que eso sea muy pronto. Puede tomarle pocos minutos, horas, días y hasta años. Todo dependerá de ella. Y otra cosa más. Nadia aún no se ha recuperado totalmente de las heridas, por lo que sugiero que eviten que ella vuelva a lastimarse. Eso también va para ti Nadia. – aconsejó el médico, y todos voltearon hacia Nadia, mientras que ella solamente escuchaba sin decir nada.
- Bien doctor. Haremos lo que esté a nuestro alcance. – respondió el Sr. Dickenson.
======= FIN DEL FLASH BACK ========
- Me parece una buena idea Sr. Díckenson. De esa forma podremos conocer un poco más la ciudad. – respondió alegremente Ray.
- Si, además es la hora ideal para dar un buen paseo. – respondió Max respaldando a Ray.
- Yo también estoy de acuerdo. La caminata es un buen ejercicio cardiovascular, y además ayuda a mejorar la digestión. – respondió Kenny.
- Y yo quisiera comprar algo de ropa. He visto en algunos negocios algunas prendas que me han gustado mucho. – intervino Hillary.
- De acuerdo chicos. – respondió Tyson. – Iremos a dar un paseo ¿Tú que dices Nadia?... ¿Nadia, a dónde vas? – vio que la chica se levantó de la mesa y se dirigía a la salida.
- Iré a tomar aire fresco. No me interesa lo que hagan ustedes. – dijo sin voltearse. Por el tono de su voz se notaba que aún estaba molesta
Kai se levantó de la mesa y se dirigió a la salida siguiendo a la chica. El resto se quedó mirándolos, y luego se miraban entre ellos confundidos. Entonces Kai se detuvo y volteó hacia ellos. - ¿Qué están esperando? Muévanse. – Sin pensarlo dos veces, todos se levantaron de la mesa y siguieron al bicolor y a la chica de ojos miel.
Les tomó quince minutos llegar a la ciudad, pues habían tomado un autobús desde la parada que estaba cerca del hotel. La ciudad era sin duda enorme. Ya la habían recorrido el día anterior, aunque no todo, gracias a la orientación de Hillary que conocía la ciudad debido a que tenia parientes allí. Esta vez recorrieron las calles que aún no habían visitado. Habían ido a un par de tiendas que Hillary había visto el día anterior y deseaba comprarse ropa. La chica de cabellos castaños se había comprado un par de prendas. En cuanto salieron de la tienda, continuaron con el recorrido. Todos iban caminando alegremente. Adelante iban Tyson y Daichi, que aún seguía haciendo preguntas sobre cada cosa que desconocía. Detrás iban Hillary y Kenny, pendientes de ellos para evitar que se pelearan. Junto a ellos iban Ray y Max, y por último, Nadia y Kai. Kai iba delante de Nadia, y de vez en cuando observaba por el rabillo del ojo a la chica. Nadia iba muy pensativa, había recordado lo del sueño y las preguntas atacaban a su mente. Parecía que se había olvidado del escándalo del almuerzo. Una de las miles de preguntas que surgían por su mente era “¿Qué quiso decir Hawlux con estas palabras?”. Ahora que sabía quién era Hawlux, no dejaba de pensar en lo que le había dicho en su sueño. Por otra parte, la risa desenfrenada y diabólica de aquél sujeto sin rostro, en el que solamente se dejaba ver sus ojos fríos y endemoniados retumbaba en su mente. Eso empezaba a molestarle a Nadia, que no pudo evitar articular un gesto de enojo. Iba caminando tan distraída y cabizbaja que no vio por donde iba y se llevó por delante a una persona.
- ¡Oye, fíjate por donde vas! – protestó Nadia con los ojos cerrados y sobándose en la frente donde se había golpeado con aquella persona.
- Tú eres la que deberías fijarte por dónde vas. – le respondió la voz. Cuando la chica abrió los ojos se encontró con Kai, y volteó su rostro hacia la vidriera del negocio que se encontraba a su lado. – Te veo molesta. ¿Te pasa algo?
- ¿Es cierto lo que dices Kai? – preguntó Max que escuchó la pregunta de su amigo, y se detuvo para reunirse con ellos, así como también lo hicieron el resto.
- No me pasa nada. – respondió de manera agresiva la chica y siguió su camino.
No quería que los demás supieran que ella había tenido una pesadilla, no quería que sintieran lástima por ella, pero el saber que se preocupaban por ella la confundía un poco, pero al mismo tiempo sentía en extraño alivio. Después de todo los chicos no eran tan malos como ella creía. Si Kai no se hubiese preocupado por ella, ni siquiera le habría preguntado aquello. Simplemente la regañaría y ya. Entonces la chica empezó a sentir una extraña sensación, y se sintió confundida por aquello. “¿Qué diablos me pasa? Se supone que no debo comportarme así, pero no puedo evitarlo. Aunque desconfíe de todos ellos y me muestre indiferente, no puedo quitarme este sentimiento extraño de encima. Ese chico me hace sentir diferente cada vez que lo veo, o estoy cerca de él. Estoy segura de eso. Es sin duda una sensación nueva y extraña, no lo niego, pero me inquieta. No puedo debilitarme. No es mi estilo y eso me confunde. Cada vez que él me habla o me mira, me siento perdida. Ni siquiera puedo entender qué es lo que me pasa, qué significa esta sensación. ¡Diablos!” pensaba molesta Nadia.
- ¡Mira Tyson, una feria! ¡Quiero ir! – gritaba alegremente Daichí. El grito de Daichi hizo que Nadia volviera a la realidad. - ¡Vamos Tyson!
- Espera Daichí, no podemos ir allí. Recuerda lo que tenemos que hacer. Lo que nos encargó el Sr. Dickenson. – y lo sujetó por la muñeca. Daichi protestaba por que quería ir y Tyson seguía regañándolo. “Niños” murmuró molesta la chica de ojos miel al mismo tiempo que suspiraba. Kai, que estaba a su lado la escuchó y sonrió levemente.
- Tal vez no sea mala idea Tyson. No olvidemos el consejo del doctor. Cualquier cosa puede servirle de pista para Nadia. – y volteó a observarla y le sonrió. Nadia se quedó mirándolo con curiosidad por unos segundos, dejó a un lado su ira, y luego le devolvió una leve sonrisa.
- ¡Qué bien, estás sonriendo! Eso es bueno. – se alegró Max. – Es la primera vez que te vemos sonreír.
- Si, y te ves muy bien – intervino alegremente Hillary.
- ¿Sabes que tienes una linda sonrisa? Deberías sonreír más. – Nadia se sonrojó y cerró los ojos frunciendo el ceño, volviendo su rostro serio ante las palabras de Ray.
- No digan tonterías. – respondió tajantemente la chica, pero con tono suave. Ray y Max soltaron una pequeña carcajada. – De acuerdo, ¿porqué no vamos y ya? ¿querían ir verdad?. – volvió a responder con tono serio.
- De acuerdo, iremos a la feria. Además no nos viene nada mal divertirnos un rato. – dijo Tyson y se dirigió hacia su compañero - Esta vez ganaste enano, yo quería ir a jugar Beyblade. – protestó resignado el chico de cabello peliazul. Daichi le sonrió mientras le decía “lo siento Tyson”, y corrió delante de su amigo hacia la feria.
- ¡Qué extraño! – dijo Hillary – Juraría que esta feria no estaba aquí ayer. Ya hemos pasado por aquí, lo recuerdo muy bien.
- Eso es porque hoy es sábado señorita – le respondió un vendedor de globos que estaba junto a ella, y escuchó su pregunta. Los chicos voltearon hacia él. – Los fines de semana abrimos la feria y ocupamos esta plaza. – Con esta respuesta, la duda de Hillary quedó disipada, quien agradeció al vendedor con una sonrisa y luego fue junto al resto del equipo, detrás de Tyson y Daichi.
CONTINUARA...
nyu_lucy
10-12-2005, 12:46 PM
ta muy buena, yo tengo una historia parecida a la tuya pero no en este foro, ojala la continues pronto, ojala no tardes tanto y sin mas
sayonara!!!!!!!!!!!!!!!
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