Tony
24-05-2004, 03:52 PM
:crz_129: Un famoso maestro se encontró frente a un grupo de jóvenes que estaban
>>en contra del matrimonio. Los muchachos argumentaban que el romanticismo
>>constituye el verdadero sustento de las parejas y que es preferible
>>acabar con la relación cuando este se apaga, en lugar de entrar a la
>>hueca monotonía del matrimonio.
>>
>>El maestro les dijo que respetaba su opinión, pero les relató lo
>>siguiente:
>>" Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana mi mamá bajaba las
>>escaleras para prepararle a papá el desayuno y sufrió un infarto.
>>Cayó... Mi padre la alcanzó, la levantó como pudo y casi a rastras la
>>subió a la camioneta.
>>
>>A toda velocidad, rebasando, sin respetar los altos, condujo hasta el
>>hospital. Cuando llegó, por desgracia, ya había fallecido. Durante el
>>sepelio, mi padre no habló, su mirada estaba perdida. Casi no lloró. Esa
>>noche sus hijos nos reunimos con él. En un ambiente de dolor y nostalgia
>>recordamos hermosas anécdotas...
>>
>>El pidió a mi hermano teólogo que le dijera donde estaría mamá en ese
>>momento. Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte,
>>conjeturó cómo y donde estaría ella. Mi padre escuchaba con gran
>>atención. De pronto pidió: "llévenme al cementerio". Papá -respondimos-,
>>¡son las 11 de la noche, no podemos ir al cementerio ahora! Alzó la voz
>>y con una mirada vidriosa dijo:
>>
>>"No discutan conmigo por favor, no discutan con el hombre que acaba de
>>perder a la que fue su esposa por 55 años". Se produjo un momento de
>>respetuoso silencio...
>>
>>No discutimos más. Fuimos al cementerio, pedimos permiso al velador, con
>>una linterna llegamos a la lápida. Mi padre la acarició, lloró y nos
>>dijo a sus hijos que veíamos la escena conmovidos: "Fueron 55 buenos
>>años ¿saben?
>>
>>Nadie puede hablar del amor verdadero si no tiene idea de lo que es
>>compartir la vida con una mujer así". Hizo una pausa y se limpio la
>>cara. "Ella y yo estuvimos juntos en aquella crisis, cambio de empleo",
>>continuó, "hicimos el equipaje cuando vendimos la casa y nos mudamos de
>>ciudad, compartimos la alegría de ver a nuestros hijos terminar sus
>>carreras, lloramos uno al lado del otro la partida de seres queridos,
>>rezamos juntos en la sala de espera de algunos hospitales, nos apoyamos
>>en el dolor, nos abrazamos en cada Navidad, y perdonamos nuestros
>>errores...
>>
>>Hijos, ahora se ha ido y estoy contento, ¿saben por que?, porque se fue
>>antes que yo, no tuvo que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de
>>quedarse sola después de mi partida Seré yo quien pase por eso, y le doy
>>gracias a Dios. La amo tanto que no me hubiera gustado que sufriera...
>>"Cuando mi padre terminó de hablar, mis hermanos y yo teníamos el rostro
>>empapado de lagrimas. Lo abrazamos y él nos consoló: "Todo está bien
>>hijos, podemos irnos a casa; ha sido un buen día".
>>
>>Esa noche entendí lo que es el verdadero amor. Dista mucho del
>>romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo, mas bien se
>>vincula al trabajo y al cuidado que se profesan dos personas realmente
>>comprometidas.
>>
>>Cuando el maestro terminó de hablar, los jóvenes universitarios no
>>pudieron debatirle, ese tipo de amor era algo que no conocían.
>>
>>
>>en contra del matrimonio. Los muchachos argumentaban que el romanticismo
>>constituye el verdadero sustento de las parejas y que es preferible
>>acabar con la relación cuando este se apaga, en lugar de entrar a la
>>hueca monotonía del matrimonio.
>>
>>El maestro les dijo que respetaba su opinión, pero les relató lo
>>siguiente:
>>" Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana mi mamá bajaba las
>>escaleras para prepararle a papá el desayuno y sufrió un infarto.
>>Cayó... Mi padre la alcanzó, la levantó como pudo y casi a rastras la
>>subió a la camioneta.
>>
>>A toda velocidad, rebasando, sin respetar los altos, condujo hasta el
>>hospital. Cuando llegó, por desgracia, ya había fallecido. Durante el
>>sepelio, mi padre no habló, su mirada estaba perdida. Casi no lloró. Esa
>>noche sus hijos nos reunimos con él. En un ambiente de dolor y nostalgia
>>recordamos hermosas anécdotas...
>>
>>El pidió a mi hermano teólogo que le dijera donde estaría mamá en ese
>>momento. Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte,
>>conjeturó cómo y donde estaría ella. Mi padre escuchaba con gran
>>atención. De pronto pidió: "llévenme al cementerio". Papá -respondimos-,
>>¡son las 11 de la noche, no podemos ir al cementerio ahora! Alzó la voz
>>y con una mirada vidriosa dijo:
>>
>>"No discutan conmigo por favor, no discutan con el hombre que acaba de
>>perder a la que fue su esposa por 55 años". Se produjo un momento de
>>respetuoso silencio...
>>
>>No discutimos más. Fuimos al cementerio, pedimos permiso al velador, con
>>una linterna llegamos a la lápida. Mi padre la acarició, lloró y nos
>>dijo a sus hijos que veíamos la escena conmovidos: "Fueron 55 buenos
>>años ¿saben?
>>
>>Nadie puede hablar del amor verdadero si no tiene idea de lo que es
>>compartir la vida con una mujer así". Hizo una pausa y se limpio la
>>cara. "Ella y yo estuvimos juntos en aquella crisis, cambio de empleo",
>>continuó, "hicimos el equipaje cuando vendimos la casa y nos mudamos de
>>ciudad, compartimos la alegría de ver a nuestros hijos terminar sus
>>carreras, lloramos uno al lado del otro la partida de seres queridos,
>>rezamos juntos en la sala de espera de algunos hospitales, nos apoyamos
>>en el dolor, nos abrazamos en cada Navidad, y perdonamos nuestros
>>errores...
>>
>>Hijos, ahora se ha ido y estoy contento, ¿saben por que?, porque se fue
>>antes que yo, no tuvo que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de
>>quedarse sola después de mi partida Seré yo quien pase por eso, y le doy
>>gracias a Dios. La amo tanto que no me hubiera gustado que sufriera...
>>"Cuando mi padre terminó de hablar, mis hermanos y yo teníamos el rostro
>>empapado de lagrimas. Lo abrazamos y él nos consoló: "Todo está bien
>>hijos, podemos irnos a casa; ha sido un buen día".
>>
>>Esa noche entendí lo que es el verdadero amor. Dista mucho del
>>romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo, mas bien se
>>vincula al trabajo y al cuidado que se profesan dos personas realmente
>>comprometidas.
>>
>>Cuando el maestro terminó de hablar, los jóvenes universitarios no
>>pudieron debatirle, ese tipo de amor era algo que no conocían.
>>
>>