Poke
19-05-2004, 12:49 AM
Donando sangre.
> > Hace muchos años, cuando trabajaba como
> > voluntario en un Hospital de Stanford, conocí a
> > una niñita llamada Liz quien sufría de una
> > extraña
> > enfermedad. Su única oportunidad de recuperarse
> > aparentemente era una transfusión de sangre de su
> > hermano de 5 años, quien había sobrevivido
> > milagrosamente a la misma enfermedad y había
> > desarrollado anticuerpos necesarios para combatir
> > la enfermedad. El doctor explicó la situación al
> > hermano de la niña, y le preguntó si estaría
> > dispuesto a dar su sangre a su hermana. Yo lo ví
> > dudar por solo un momento antes de tomar un gran
> > suspiro y decir: Si, lo haré, si eso salva a Liz.
> > Mientras la transfusión continuaba, él estaba
> > acostado en una cama al lado de la de su hermana,
> > y sonriente mientras nosotros lo asistiamos a él
> > y a su hermana, viendo retornar el color a las
> > mejillas de la niña. Entonces la cara del niño se
> > puso pálida y su sonrisa desapareció. El miro al
> > doctor y le preguntó con voz temblorosa ¿A qué
> > hora empezare a morirme? Siendo solo un niño, no
> > había comprendido al doctor; él pensaba que le
> > daría toda su sangre a su hermana. Y aún así se
> > la daba.
> > Da todo por quien ames.
> > Hace muchos años, cuando trabajaba como
> > voluntario en un Hospital de Stanford, conocí a
> > una niñita llamada Liz quien sufría de una
> > extraña
> > enfermedad. Su única oportunidad de recuperarse
> > aparentemente era una transfusión de sangre de su
> > hermano de 5 años, quien había sobrevivido
> > milagrosamente a la misma enfermedad y había
> > desarrollado anticuerpos necesarios para combatir
> > la enfermedad. El doctor explicó la situación al
> > hermano de la niña, y le preguntó si estaría
> > dispuesto a dar su sangre a su hermana. Yo lo ví
> > dudar por solo un momento antes de tomar un gran
> > suspiro y decir: Si, lo haré, si eso salva a Liz.
> > Mientras la transfusión continuaba, él estaba
> > acostado en una cama al lado de la de su hermana,
> > y sonriente mientras nosotros lo asistiamos a él
> > y a su hermana, viendo retornar el color a las
> > mejillas de la niña. Entonces la cara del niño se
> > puso pálida y su sonrisa desapareció. El miro al
> > doctor y le preguntó con voz temblorosa ¿A qué
> > hora empezare a morirme? Siendo solo un niño, no
> > había comprendido al doctor; él pensaba que le
> > daría toda su sangre a su hermana. Y aún así se
> > la daba.
> > Da todo por quien ames.