Tony
11-05-2004, 11:43 AM
“Jesús en la cruz, en su infinita bondad, nos entrega a su Madre.”
CUANDO DIOS CREO A LAS MADRES
Cuando Dios estaba creando a la madre, se encontraba trabajando horas
extras en
el sexto día. En ese momento apareció un ángel y le dijo:
- Señor, ¿no crees que estás poniéndole demasiadas cosas a esta obra?
- ¿Acaso no has notado todo lo que necesita? Contestó el Señor. -
Requiere ser
completamente lavable, pero no puede ser de plástico, tener 180 partes
móviles... todas reemplazables; tener un regazo que desaparezca cuando
ella se
para, poseer un beso capaz de sanar desde una pierna rota hasta un
desengaño
amoroso y por supuesto tener tres pares de manos.
Con un ademán el ángel dijo: -¡Tres pares de manos...de ninguna manera!
- No son las manos las que me están causando problemas - respondió el
Señor -
son más bien los tres pares de ojos que ellas deben tener.
- ¿En el modelo estándar? Preguntó el ángel.
El Señor respondió: - Un par que pueda ver a través de puertas cerradas
para
cuando ella pregunte: ¿qué están haciendo ahí, niños?, aunque ella ya
lo sepa.
El segundo par en la parte de atrás de la cabeza para ver lo que no
quiere ver,
pero que tiene que saber y por supuesto los que tiene enfrente para ver
al niño
travieso y decir con la mirada y sin hablar: lo entiendo y te amo.
- Señor - dijo el ángel gentilmente - ve a la cama, mañana será otro
día...
- No puedo - dijo el Señor - estoy tan cerca de crear algo muy parecido
a mí,
ahora mismo estoy introduciendo un dispositivo para que se auto cure
cuando
esté enferma, pueda alimentar a una familia de seis con sólo medio kilo
de
carne y pueda mantener a un niño de tres años en la regadera.
El ángel revisó cuidadosamente el molde y dijo: me parece que es muy
suave.
- Pero muy resistente, contestó el Señor - no puedes imaginar lo que
esta obra
mía puede hacer o soportar.
- ¿Puede pensar? - preguntó el ángel.
- No solo piensa, sino que es intuitiva y llega a acuerdos, sostuvo el
Creador.
- Finalmente el ángel se inclinó, recorrió con su dedo la mejilla e
informó al
Señor: hay una gotera... te lo dije, has puesto demasiadas cosas en
este
modelo.
- No es una gotera - explicó el Señor - es una lágrima.
- ¿Para qué? - Preguntó el ángel.
- Es para manifestar alegría, tristeza, dolor, decepción, soledad y
orgullo,
contestó el Señor.
- Señor, eres un genio - dijo el ángel.
El Señor miró asombrado y dijo: No recuerdo haberla puesto ahí, seguro
fue
Maria, mi madre.
CUANDO DIOS CREO A LAS MADRES
Cuando Dios estaba creando a la madre, se encontraba trabajando horas
extras en
el sexto día. En ese momento apareció un ángel y le dijo:
- Señor, ¿no crees que estás poniéndole demasiadas cosas a esta obra?
- ¿Acaso no has notado todo lo que necesita? Contestó el Señor. -
Requiere ser
completamente lavable, pero no puede ser de plástico, tener 180 partes
móviles... todas reemplazables; tener un regazo que desaparezca cuando
ella se
para, poseer un beso capaz de sanar desde una pierna rota hasta un
desengaño
amoroso y por supuesto tener tres pares de manos.
Con un ademán el ángel dijo: -¡Tres pares de manos...de ninguna manera!
- No son las manos las que me están causando problemas - respondió el
Señor -
son más bien los tres pares de ojos que ellas deben tener.
- ¿En el modelo estándar? Preguntó el ángel.
El Señor respondió: - Un par que pueda ver a través de puertas cerradas
para
cuando ella pregunte: ¿qué están haciendo ahí, niños?, aunque ella ya
lo sepa.
El segundo par en la parte de atrás de la cabeza para ver lo que no
quiere ver,
pero que tiene que saber y por supuesto los que tiene enfrente para ver
al niño
travieso y decir con la mirada y sin hablar: lo entiendo y te amo.
- Señor - dijo el ángel gentilmente - ve a la cama, mañana será otro
día...
- No puedo - dijo el Señor - estoy tan cerca de crear algo muy parecido
a mí,
ahora mismo estoy introduciendo un dispositivo para que se auto cure
cuando
esté enferma, pueda alimentar a una familia de seis con sólo medio kilo
de
carne y pueda mantener a un niño de tres años en la regadera.
El ángel revisó cuidadosamente el molde y dijo: me parece que es muy
suave.
- Pero muy resistente, contestó el Señor - no puedes imaginar lo que
esta obra
mía puede hacer o soportar.
- ¿Puede pensar? - preguntó el ángel.
- No solo piensa, sino que es intuitiva y llega a acuerdos, sostuvo el
Creador.
- Finalmente el ángel se inclinó, recorrió con su dedo la mejilla e
informó al
Señor: hay una gotera... te lo dije, has puesto demasiadas cosas en
este
modelo.
- No es una gotera - explicó el Señor - es una lágrima.
- ¿Para qué? - Preguntó el ángel.
- Es para manifestar alegría, tristeza, dolor, decepción, soledad y
orgullo,
contestó el Señor.
- Señor, eres un genio - dijo el ángel.
El Señor miró asombrado y dijo: No recuerdo haberla puesto ahí, seguro
fue
Maria, mi madre.