Tony
15-03-2008, 11:59 PM
El arte de negociar con el profe
Conoce técnicas profesionales para esos casos de emergencia cuando necesitas negociar con el maestro.
Por Mariel Sarai Martínez Dueñas, Pedagoga por la Universidad Panamericana
Muchas veces en nuestra vida de estudiante hemos tenido situaciones que nos exigen a negociar con un profesor.
Se necesita una negociación cuando hemos cometido algún error que afecta nuestra calificación o nuestra vida escolar. Si necesitamos que el profesor ceda, tenemos que recordar la regla básica de negociación: “En el pedir está el dar”.
Los grandes empresarios afirman que en una negociación se debe luchar por un “ganar-ganar”, es decir, conseguir el beneficio para ambas partes, en este caso para ti y el profesor. Por eso el segundo paso es dar argumentos convincentes por lo que el error merece ser reconsiderado y no castigado. Estos argumentos deben mostrar claramente que el beneficio sería mutuo. Por ejemplo, si olvidaste la tarea un argumento puede ser: “profesor, me interesa cumplir, déjeme entregársela mañana y le será más fácil calificarla porque ya no tendrá todos los trabajos. Me esforzaré por hacerla mejor que los demás”. Este argumento te da a ti un día más para hacer la tarea y al profesor le ofreces un doble beneficio: menos tiempo de revisión y un trabajo mejor hecho.
El tercer paso es hablar siempre con sinceridad y sin complicaciones, una persona que sabe negociar no es aquella que miente o que enreda con argumentos, sino la que utiliza la verdad a su favor y espera llegar a acuerdos justos.
Negociar no significa “echar mucho rollo”. En ocasiones, como todo buen negociador, tendrás que ceder en algún punto para luego recuperar.
El cuarto paso es no apasionarse, no enojarse, porque eso puede arruinar tu negociación. Si te le pones al brinco al profe él (o ella) siempre tiene la última palabra porque es quien tiene la lista de calificaciones, así que puedes exponer tus puntos con tranquilidad. Puedes ser firme, pero no intransigente. Recuerda que lo cortés no quita lo valiente.
La negociación no puede ser una herramienta para la flojera, sino una habilidad que te permita salir bien librado de los problemas que a veces ocurren como estudiante. Saber negociar también implica un compromiso de tu parte.
Has alguna vez negociado con el profe sobre algo?
Conoce técnicas profesionales para esos casos de emergencia cuando necesitas negociar con el maestro.
Por Mariel Sarai Martínez Dueñas, Pedagoga por la Universidad Panamericana
Muchas veces en nuestra vida de estudiante hemos tenido situaciones que nos exigen a negociar con un profesor.
Se necesita una negociación cuando hemos cometido algún error que afecta nuestra calificación o nuestra vida escolar. Si necesitamos que el profesor ceda, tenemos que recordar la regla básica de negociación: “En el pedir está el dar”.
Los grandes empresarios afirman que en una negociación se debe luchar por un “ganar-ganar”, es decir, conseguir el beneficio para ambas partes, en este caso para ti y el profesor. Por eso el segundo paso es dar argumentos convincentes por lo que el error merece ser reconsiderado y no castigado. Estos argumentos deben mostrar claramente que el beneficio sería mutuo. Por ejemplo, si olvidaste la tarea un argumento puede ser: “profesor, me interesa cumplir, déjeme entregársela mañana y le será más fácil calificarla porque ya no tendrá todos los trabajos. Me esforzaré por hacerla mejor que los demás”. Este argumento te da a ti un día más para hacer la tarea y al profesor le ofreces un doble beneficio: menos tiempo de revisión y un trabajo mejor hecho.
El tercer paso es hablar siempre con sinceridad y sin complicaciones, una persona que sabe negociar no es aquella que miente o que enreda con argumentos, sino la que utiliza la verdad a su favor y espera llegar a acuerdos justos.
Negociar no significa “echar mucho rollo”. En ocasiones, como todo buen negociador, tendrás que ceder en algún punto para luego recuperar.
El cuarto paso es no apasionarse, no enojarse, porque eso puede arruinar tu negociación. Si te le pones al brinco al profe él (o ella) siempre tiene la última palabra porque es quien tiene la lista de calificaciones, así que puedes exponer tus puntos con tranquilidad. Puedes ser firme, pero no intransigente. Recuerda que lo cortés no quita lo valiente.
La negociación no puede ser una herramienta para la flojera, sino una habilidad que te permita salir bien librado de los problemas que a veces ocurren como estudiante. Saber negociar también implica un compromiso de tu parte.
Has alguna vez negociado con el profe sobre algo?