Yami Bakura
06-Mar-2008, 15:42
Las experiencias dolorosas del pasado provocan un miedo absurdo al sufrimiento, pero hay que enfrentarlo.
El amor es inevitable en la vida de los seres humanos, así como es inevitable que La rosa exhale su perfume. ¿Cómo podríamos vivir sin amar? Imposible, porque si así fuera, el vacío nos acompañaría siempre. Por otra parte, es muy importante que cada uno de nosotros reconozca su incapacidad en el asunto. No hay nada que el ser humano haya desaprendido tanto, como cuando se trata de entregarse al amor. Y por eso busca eternamente algo que jamás encuentra. Pero el amor es vengativo; él no perdona cuando no encontramos una manera de realizarlo. Permanéce como un niño consentido, acompañando a sus padres y pidiendo atención, a través de dolores psicosomáticos, de insomnio, de irritación, de ansiedad y de una infinidad de otras manifestaciones. Su ausencia estorba nuestra vida hasta que nos detengamos y empecemos a reflexionar sobre una manera de realizarlo.
Lo que más asusta a las personas es que para vivir el amor, es necesario cambiar el estilo de vida, abandonar ambiciones imposibles y aprender a ser sencillos. Las dificultades surgen porque el ser humano es un maestro en el arte de complicar y está totalmente incapacitado para el arte de simplificar. Los problemas con el amor no aparecen de repente, ni nacen grandes como los vemos cuando tomamos conciencia de que hay algo erróneo en nuestra relación amorósa.
Cada problema es la suma de muchas pequeñas dificultades que vamos acumulando. Pasamos por encima de ellas sin prestarles la debida atención, sin tratar de resolverlas, porque por el hecho de ser pequeñas, pensamos que las superaremos. Tremendo engaño! Las pequeñas desavenencias se van volviéndo como unos pequeños nudos u obstáculos minúsculos en la relación y en el entendimiento de la pareja, y un buen día, una de esas pequeñas dificultades será como la gota que hace rebosar la copa. Una relación se desestructura como la piedra que se parte después del vigésimo martillazo.
Ahí también, como la gota de agua, el último martillazo solo rompió la piedra porque ésta ya estaba resquebrajada por los diecinueve golpes anteriores.
Así son los problemas de una pareja. Cada día un pequeño martillazo, hasta que la relación se rompe.
El miedo de amar, es el monstruo, la bruja malvada y la pesadilla de nuestra vida porque cada uno de nosotros sabe que amar a alguien puede causar la sensación de fragilidad y dependencia. La presencia del otro se vuelve vital pero la posibilidad de ser abandonado en cualquier momento se vuelve tan amenazante que, generalmente, las personas optan por la salida más fácil que es la de evitar la posibilidad de vivir un gran amor.
El miedo de amar es una plaga, una mala hierba que corrompe el corazón de la mayoría de las persónas que viven quejándose de soledad y hace que busquen disculpas y justificaciones para explicar sus inseguridades. Pero ese miedo es parte de nuestra vida, negarlo o buscar respuestas fáciles es lo que menos resuelve las cosas. Sin duda, lo mejor es estar atento y adentrarse en la propia vida para darse cuenta de que, en el fondo, no importa quién sea la pareja cuando se está decidido a quedarse solo, por miedo a ser abandonado nuevamente.
Tal vez en este momento de su vida exista, en lo más profundo de su ser, un sentimiento de desesperanza ante la posibilidad de vivir plenamente con alguien. Eso lo llevará a buscar un medio de probarse a usted mismo que su modo de pensar es el correcto. En lugar de negar esa parte que está dentro de usted, haga algo diferente: obsérvela, no luche contra ella, no la eche. Trate de conocerla profundamente. Quizá al sentirse comprendida, esa parte suya reconozca su inutilidad y salga de su vida. ¡Créalo, amar más que un reto es una vocación!
La función de vivir juntos
Muchas personas constituyen una pareja pensando que iniciarán un gran juego, cuyo objetivo mayor es el placer. La experiencia muestra que los que piensan ónicamente en el gozo, son los que más sufren en una relación. Después de algón tienipo, comienzan las insatisfacciones, las frustraciones, los cobros, la rutina y el tedio. La persona se siente como un pescado atrapado por el anzuelo, engañado, que al intentar comer el gusano terminó volviéndose comida del pescador.
El gran objetivo del hombre y de la mujer, al desear permanecer juntos, debe ser crear oportunidades paraque la pareja tenga un espacio donde los dos puedan desarrollar la capacidad de vivir como dos personas, buscar soluciones creativas, a medida que los obstáculos aparezcan, y aprender a disfrutar de todas las formas de vivir con amor. Después de la gran liberación sexual de los años 60 y 70, se volvió fácil tener relaciones ocasionales, en las que se alivian las tensiones, se conoce gente diferente y se gozan momentos agradables. Pero, al mismo tiempo, se sufre cada vez más con la resaca sexual”, aquella sensación de vacío, de culpa y de insatisfacción que acompaña a sus relaciones. ¡Las personas están sintiendo la falta de relaciones profundas y sólidas!
Estar con alguien plenamente es un camino de crecimiento, es aprender a convivir, es la posibilidad de vencer el miedo de la entrega y de conocerse íntimamente. Convivir con alguien a quien amamos es lo mismo que comprar un espejo inmenso del alma, en el cual cada uno de nuestros movimientos se muestran allí, sin la mínima piedad. Y ahí empieza el infierno. En lugar de encarar la verdad y de ver la imagen temida de nuestro verdadero ‘yo’, tratamos de romper el "espejo”. ¿Cómo se puede romper ese “espejo”? Existen muchas formas, pero las cotidianas son: huir de la intimidad, culpar al otro, no asumir las responsabilidades propias en la relación y desacreditar el amor. Convivir con alguien a quien amamos no es solo una oportunidad de conocer a otro, sino la mayor ocasión de entrar en contacto con nosotros mismos, Solo cuando nos vemos es cuando perdemos el miedo y nos aceptamos como realmente somos. Empezamos, entonces, a capacitamos para el amor.
P.D. Un hombre y una mujer pueden vivir juntos en una relación constructiva y amorosa, a pesar de ser distintos. Pueden sumar amor y sexo y preservar la individualidad a la vez que se construye la unión.
Habian unas frases sobre el amor que dicen asi:
Amar es una condición inherente al ser humano. La flor emana supefume, el hombre exhala el amor. Es tan inevitable como es imposible prohibirle a la tierra mojada que emita su olor.
Que opinan ustedes? Como ven al amor? BEZO:
El amor es inevitable en la vida de los seres humanos, así como es inevitable que La rosa exhale su perfume. ¿Cómo podríamos vivir sin amar? Imposible, porque si así fuera, el vacío nos acompañaría siempre. Por otra parte, es muy importante que cada uno de nosotros reconozca su incapacidad en el asunto. No hay nada que el ser humano haya desaprendido tanto, como cuando se trata de entregarse al amor. Y por eso busca eternamente algo que jamás encuentra. Pero el amor es vengativo; él no perdona cuando no encontramos una manera de realizarlo. Permanéce como un niño consentido, acompañando a sus padres y pidiendo atención, a través de dolores psicosomáticos, de insomnio, de irritación, de ansiedad y de una infinidad de otras manifestaciones. Su ausencia estorba nuestra vida hasta que nos detengamos y empecemos a reflexionar sobre una manera de realizarlo.
Lo que más asusta a las personas es que para vivir el amor, es necesario cambiar el estilo de vida, abandonar ambiciones imposibles y aprender a ser sencillos. Las dificultades surgen porque el ser humano es un maestro en el arte de complicar y está totalmente incapacitado para el arte de simplificar. Los problemas con el amor no aparecen de repente, ni nacen grandes como los vemos cuando tomamos conciencia de que hay algo erróneo en nuestra relación amorósa.
Cada problema es la suma de muchas pequeñas dificultades que vamos acumulando. Pasamos por encima de ellas sin prestarles la debida atención, sin tratar de resolverlas, porque por el hecho de ser pequeñas, pensamos que las superaremos. Tremendo engaño! Las pequeñas desavenencias se van volviéndo como unos pequeños nudos u obstáculos minúsculos en la relación y en el entendimiento de la pareja, y un buen día, una de esas pequeñas dificultades será como la gota que hace rebosar la copa. Una relación se desestructura como la piedra que se parte después del vigésimo martillazo.
Ahí también, como la gota de agua, el último martillazo solo rompió la piedra porque ésta ya estaba resquebrajada por los diecinueve golpes anteriores.
Así son los problemas de una pareja. Cada día un pequeño martillazo, hasta que la relación se rompe.
El miedo de amar, es el monstruo, la bruja malvada y la pesadilla de nuestra vida porque cada uno de nosotros sabe que amar a alguien puede causar la sensación de fragilidad y dependencia. La presencia del otro se vuelve vital pero la posibilidad de ser abandonado en cualquier momento se vuelve tan amenazante que, generalmente, las personas optan por la salida más fácil que es la de evitar la posibilidad de vivir un gran amor.
El miedo de amar es una plaga, una mala hierba que corrompe el corazón de la mayoría de las persónas que viven quejándose de soledad y hace que busquen disculpas y justificaciones para explicar sus inseguridades. Pero ese miedo es parte de nuestra vida, negarlo o buscar respuestas fáciles es lo que menos resuelve las cosas. Sin duda, lo mejor es estar atento y adentrarse en la propia vida para darse cuenta de que, en el fondo, no importa quién sea la pareja cuando se está decidido a quedarse solo, por miedo a ser abandonado nuevamente.
Tal vez en este momento de su vida exista, en lo más profundo de su ser, un sentimiento de desesperanza ante la posibilidad de vivir plenamente con alguien. Eso lo llevará a buscar un medio de probarse a usted mismo que su modo de pensar es el correcto. En lugar de negar esa parte que está dentro de usted, haga algo diferente: obsérvela, no luche contra ella, no la eche. Trate de conocerla profundamente. Quizá al sentirse comprendida, esa parte suya reconozca su inutilidad y salga de su vida. ¡Créalo, amar más que un reto es una vocación!
La función de vivir juntos
Muchas personas constituyen una pareja pensando que iniciarán un gran juego, cuyo objetivo mayor es el placer. La experiencia muestra que los que piensan ónicamente en el gozo, son los que más sufren en una relación. Después de algón tienipo, comienzan las insatisfacciones, las frustraciones, los cobros, la rutina y el tedio. La persona se siente como un pescado atrapado por el anzuelo, engañado, que al intentar comer el gusano terminó volviéndose comida del pescador.
El gran objetivo del hombre y de la mujer, al desear permanecer juntos, debe ser crear oportunidades paraque la pareja tenga un espacio donde los dos puedan desarrollar la capacidad de vivir como dos personas, buscar soluciones creativas, a medida que los obstáculos aparezcan, y aprender a disfrutar de todas las formas de vivir con amor. Después de la gran liberación sexual de los años 60 y 70, se volvió fácil tener relaciones ocasionales, en las que se alivian las tensiones, se conoce gente diferente y se gozan momentos agradables. Pero, al mismo tiempo, se sufre cada vez más con la resaca sexual”, aquella sensación de vacío, de culpa y de insatisfacción que acompaña a sus relaciones. ¡Las personas están sintiendo la falta de relaciones profundas y sólidas!
Estar con alguien plenamente es un camino de crecimiento, es aprender a convivir, es la posibilidad de vencer el miedo de la entrega y de conocerse íntimamente. Convivir con alguien a quien amamos es lo mismo que comprar un espejo inmenso del alma, en el cual cada uno de nuestros movimientos se muestran allí, sin la mínima piedad. Y ahí empieza el infierno. En lugar de encarar la verdad y de ver la imagen temida de nuestro verdadero ‘yo’, tratamos de romper el "espejo”. ¿Cómo se puede romper ese “espejo”? Existen muchas formas, pero las cotidianas son: huir de la intimidad, culpar al otro, no asumir las responsabilidades propias en la relación y desacreditar el amor. Convivir con alguien a quien amamos no es solo una oportunidad de conocer a otro, sino la mayor ocasión de entrar en contacto con nosotros mismos, Solo cuando nos vemos es cuando perdemos el miedo y nos aceptamos como realmente somos. Empezamos, entonces, a capacitamos para el amor.
P.D. Un hombre y una mujer pueden vivir juntos en una relación constructiva y amorosa, a pesar de ser distintos. Pueden sumar amor y sexo y preservar la individualidad a la vez que se construye la unión.
Habian unas frases sobre el amor que dicen asi:
Amar es una condición inherente al ser humano. La flor emana supefume, el hombre exhala el amor. Es tan inevitable como es imposible prohibirle a la tierra mojada que emita su olor.
Que opinan ustedes? Como ven al amor? BEZO: