Tony
30-Dec-2007, 09:10
Esta guia esta disponible para aquellos que deseen adentrarse mas en el campo de la poesia y haremos lo mismo para la Narrativa y otras tecnicas literarias
NO ES UNA INDICACION DE QUE PARA POSTEAR TU POEMA NECESITAS SEGUIR ESTAS TECNICAS
PUEDES EXPRESARTE LIBREMENTE SIEMPRE Y CUANDO USES RESPETO Y DIGNIDAD EN TUS POEMAS .
Guía de poesía
La poesía es la expresión de la belleza por medio del lenguaje artístico (en verso o en prosa). Es contar o expresarse de manera que agrade al espíritu, como sucede al observar una pintura o escuchar una canción.
Reseña histórica de los poemas
Una buena observación de orden histórico es que el verso apareció antes de la prosa. El verso estaba en los pueblos primitivos unido a la canción, la música y la danza. El poeta-voz del pueblo-sintió el ritmo, la rima y en su canto tendió naturalmente al verso, pero necesito acompañarse de la melodiosa y suave lira (de ahí lírica). Puede decirse, aún más, que el verso es anterior al canto mismo (O sea, que la literatura es en realidad el arte universal ;D). Apareció desde que el humano fue capaz de recogerse sobre sí mismo y aprendió a sentir, admirar, entusiasmarse, amar, sufrir, de pensarse y de medir el mundo por la dimensión y la hondura de su experiencia. Y necesitó expresarse.
La prosa nació más tarde. Cuando el ser humano aprendió a reflexionar, a estudiar, cuando aprendió a adquirir conocimientos. Nació en estrados más cultos y avanzados. Los primeros documentos literarios en prosa castellana, las “Crónicas”, traían las muestras de los poemas en que se había originado: Eran prosificaciones de primitivas obras en versos.
Elementos externos del poema
El ritmo
La rima
El verso
La estrofa
Todos estos elementos son parte integral del poema que trae su propia ley. Tanto el ritmo externo, marcado por los acentos, como la rima y la métrica o medida pueden faltar en un poema. No son elementos consustanciales o totalmente propios de la poesía, pero ayudan a estructurar el lenguaje poético: le confieren virtudes musicales e incluso visuales (aquí es cuando hablamos de las imágenes), sonoridad y existencia imaginativa (las imágenes le confieren creatividad al que lee y se imagina las imágenes en su mente. Una palabra que represente algo palpable, por ejemplo “avión”, es una imagen porque te la puedes imaginar). Si están presentes en una obra, quiere decir que son necesarias (en esa obra, claro, no en todas) y que provienen de su interior (O sea, que fue deseo del autor, algo que le nació, de su creatividad, pasión, imaginación o lo que sea que haya sido que fomentó que escribiera el poema).
El ritmo
El vocablo proviene del verbo rhein, fluir. Suele tomarse como sinónimo de cadencia o armonía. Algunos dividen el ritmo en dos, y francamente estoy de acuerdo con ellos. Una es la armonía métrica, determinada por los acentos. En efecto, esa cadencia o armonía sonora puede ser la misma en distintos poemas, casi un esquema transferible. Pero el otro, el ritmo interno, que es reflejo de un temple o estado de ánimo humano individual, es intransferible. Lo que significa, que una persona no puede continuar el poema del otro.
El ritmo, armonía o candecia es la combinación de las sílabas acentuadas e inacentuadas de las pausas. Todo verso castellano tiene sus sílabas acentuadas e inacentuadas.
Acento es la mayor intensidad con que se pronuncia una sílaba.
Lee despacio este par de versos y notarás una sucesión ordenada de acentos, es decir, sentirás su ritmo:
Dulce vecino de la verde selva.
Huésped eterno del aabril] florido.
La rima
La rima es la igualdad o semejanza de sonidos en los versos a partir de la última vocal acentuada. En las estrofas los versos pueden rimar entre sí de alguna manera, es decir, ofrecer semejanza de los sonidos finales a partir de la última vocal acentuada.
Este recurso puede faltar en el verso (verso libre y verso suelto) y suele aparecer en la prosa. No es, por lo tanto, esencial. Sin embargo, al igual que el ritmo, sirve para dar estructura, existencia singular o personalidad y sonoridad al verso.
Lee despacio esta composición de Gustavo Adolfo Bécquer.
Rima XV
Cendal flotante de la leve bruma,
Rizada cinta de blanca espuma,
Rumor sonoro
De arpa de oro,
Beso del aura, onde de luz
Eso eres tú.
La rima puede ser de dos tipos:
Consonante o perfecta, si todas las sonidos (vocales y consonantes) son iguales a partir de la última vocal acentuada: alegría, fría, quería, corría. Ahí podemos ver que no solo las últimas vocales (ia) son iguales, si no también las consonantes de la última sílaba ( r ). Siendo la rima consonante: ría. La “Rima XV” de Bécquer es un ejemplo claro de la rima perfecta o consonante.
Asonante o imperfecta. cuando son iguales únicamente las vocales. Ejemplo: Hombro, arroyo, plomo. Las tres terminan en “o” (o sea, una vocal) pero la consonante no es la misma.
El Arcángel San Gabriel,
Entre azucena y sonrisa,
Biznieto de la Giralda,
Se acercaba de visita.
En su chaleco bordado
Grillos ocultos palpitan.
Las estrellas de la noche
Se volvieron campanillas.
Federico García Lorca
Las palabras sonrisa, visita, palatina, campanillas, tienen iguales la vocal acentuada i y la final a, pero las consonantes de las últimas sílabas cambian, por eso decimos que su rima es asonante o imperfecta.
Debo hacer notar que los versos sueltos no tienen rima. El verso blanco tampoco tiene rima. El verso libre, como su nombre lo indica, no sólo carece de rima, sino también de medida. Los poetas modernos usan frecuentemente el verso libre.
Lee detenidamente la poesía “Después de todo una palmera alumbrará los huesos” del poeta hondureño Marco Tulio del Arca.
Duele pensar
Que muchos quedarán
como abejas petrificadas
Y que sólo la palmera
Servirá
Como mudo epitafio
De una guerra
Que jamás tuvo raíces
En el jardín de sus miradas.
El verso
Verso es una palabra o conjunto de palabras ordenadas según una medida (número de sílabas) y una cadencia o ritmo (distribución de los acentos), pues trae consigo la continuidad del movimiento, es decir, el verso viene encadenado hacia el todo, sea la estrofa o el poema.
Según la métrica tradicional, el orden del verso exigía un determinado número de sílabas, y estas fijaban el nombre de los versos.
[center]Bísilabas = Dos sílabas métricas
Trisílabas = Tres sílabas métricas
Tetrasílabas = Cuatro sílabas métricas
Pentasílabas = Cinco sílabas métricas
Hexasílabas = Seis sílabas métricas
Heptasílabas = Siete sílabas métricas
Octosílabas = Ocho sílabas métricas
Eneasílabas = Nueve sílabas métricas
Decasílabas = Diez sílabas métricas
Endecasílabas = Once sílabas métricas
Dodecasílabas = Doce sílabas métricas
Alejandrinos = Catorce sílabas métricas castellanas
Para medir el verso necesitas, primeramente, tener buen oído y luego recordar las normas o licencias métricas. Sólo para contar las sílabas, esto no influye a la hora de escribir, sólo de contar. Normas y licencias métricas como:
La sinalefa
La diéresis
La sinéresis
El hiato
El acento final
La sinalefa: Es la fusión de la vocal final de una palabra con la inicial de la siguiente.
La diéresis: Es la separación de dos sílabas distintas de las vocales que constituyen un diptongo, o sea, destruir un dipotongo.
La sinéresis: Es la formación de un diptongo donde no existe, o sea, es la unión de una sola sílaba de dos vocales fuertes de una misma palabra que corresponderían separarse fonéticamente.
El hiato: es cuando correspondería haber una sinalefa, pero el poeta separa en sílabas distintas la vocal final de un vocablo y la inicial de la siguiente (o varias vocales).
El acento final:
Si la última palabra del verso es grave, el número de sílabas será normal, o sea que la sílaba tónica es la penúltima sílaba.
Si la última palabra del verso es aguda o monosílaba, se le cuenta una sílaba más.
Si la última palabra es esdrújula, se le resta una sílaba al verso.
Por otra parte, los versos pueden ser de arte menor y de arte mayor.
Los versos de arte menor son los bisílabos hasta los octosílabos. Y los versos de arte mayor son de nueve sílabas métricas en adelante.
Los versos de diez y más sílabas generalmente son divididos en dos partes, iguales o desiguales, llamadas hemistiquios, las cuales se separan por una pausa interior o censura, por ejemplo:
Manaba cada canto – fuertes claras corrientes,
En verano bien frías – en invierno calientes.
La estrofa
Son las combinaciones de versos. Las estrofas componen los poemas. Son numerosas las formas métricas posibles en la poética castellana. Además cada escritor (o escribidor) puede efectuar las combinaciones métricas y estróficas que su talento y buen gusto le dicten.
Las clases de estrofas más conocidas son:
El dístico o pareado: Dos versos que riman entre sí.
Terceto y tercerilla: Son las estrofas que riman ordinariamente los versos primero y tercero, quedando el segundo suelto. Se llama terceto al de arte mayo, tercerilla, la de arte menor.
Las estrofas de cuatro versos son muy variadas.
Cuarteto y redondilla: Sus versos riman, el primero con el cuarto, el segundo con el tercero. El cuarteto es de arte mayo, la redondilla, de arte menor.
Serventesio y cuarteta: Riman el primero con el tercero, y el segundo con el cuarto. El serventesio es de arte mayor, y la cuarteta de arte menor.
Cuaderna Vía (o tetrástofo monorrimo): Es una estrofa de cuatro versos alejandrinos con una misma rima. Aunque después del siglo XV, no se ha vuelto a utilizar hasta nuestros días.
Las estrofas de cinco versos: reciben el nombre de quinteto, quitilla y la lira.
El quinteto y la quintilla riman a gusto del poeta, con tal que no rimen tres versos seguidos ni terminen en pareado. El quinteto es de arte mayor, la quintilla, de arte menor. Ésta última es más usada y más agradable al oído.
El primero, tercero y cuarto verso de la lira son heptasílabos, y el segundo y quinto, endecasílabos. Riman el primero con el tercero, el segundo con el cuarto y el quinto.
Sextina (estrofa manriqueña): Formada por versos octosílabos, excepto el tercero y el sexto, que son tetrasílabos. Riman el primero con el cuarto, el segundo con el quinto, el tercero con el sexto.
De ocho versos, octava real: Consta de ocho versos endecasílabos, que riman los seis primeros alternados, y los dos últimos formando un pareado.
Existen otra formas poéticas que fueron muy usadas por los poetas líricos. Por ejemplo:
Soneto: Es una composición de asunto serio y elevado, que consta de catorce versos endecasílabos, distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos. Se considera que es la formas poética más hermosa y difícil.
Romance: Es una composición de asunto popular, generalmente narrativo, formado por una serie indeterminada de versos octosílabos, con los pares asonantados y los impares libres.
Letrilla: Es una composición poética amorosa, festiva o satírica, escrita en estrofas de versos cortos, el final de cada una de las cuales se repite como estribillo un mismo pensamiento.
Décima: Es una composición formada por diez versos octosílabos, de asunto generalmente festivo o narrativo, con una rima fija especial.
Copla: Composición poético corta, en metro popular, que por general sirve de letra a canciones populares.
Madrigal: Composición breve en que se expresa pensamiento o afecto delicado con ligereza y elegancia, por lo general de contenido amoroso.
Oda: Composición poética del genero lírico de asunto elevado (sagrado, heroico, filosófico, moral), formas y tonos variados, dividida frecuentemente en estrofas o partes iguales.
Elegía: Composición poética lírica, en que se lamenta la muerte de alguien o una desgracia privada o pública digna de ser llorada.
Sátira: Composición poética que tiene por objeto ridiculizar o censurar los defectos y vicios de las personas o sociedades.
Verso libre: Llamado también verso suelto o verso blanco, es un verso sin norma obligada, de cualquier ritmo, sin rima, practicado a partir de la segunda mitad del siglo XIX. Se usa muchísimo en la poesía contemporánea.
[U]Elementos internos del poema
Cada uno tiene su modo de sentir, lo que va a decir, y un modo de expresarlo. Ese modo individual y único es llamado estilo.
El estilo
Es la manera peculiar de expresarse que cada escritor tiene. El estilo es como el rostro; es el espejo del alma de quien lo posee. Depende en definitiva, de la personalidad del autor.
Lee estos dos poemas que describen a un niño de la calle y reflexiona su mensaje y forma de expresarlo.
Era un niño, para vergüenza del mundo
José A. Funes
Así estaba
Hecho un nudo contra el frío
Para que la muerte no encontrara
Las puntas de su miseria;
Pero vino el viento
E hizo de sus harapos una bandera
Nunca vi flamear tanta humillación.
De niño a hombre
Roberto Sosa
Es fácil dejar a un niño
A merced de los pájaros.
Mirarle sin asombro
Los ojos de luces indefensas.
Dejarle dando voces
Entre una multitud.
No entender el idioma
Claro de su media lengua.
O decirle a alguien:
Es suyo para siempre.
Es fácil,
Facilísimo.
Lo difícil
Es darla la dimensión
De un hombre verdadero.
Funes describe a los niños de la calle con una realidad cruda, dolorosa, que nosotros percibimos cuando miramos uno de ellos en la calle. ¿Qué hace la sociedad para rescatarlos del crimen, drogas, alcohol, prostitución? Lo único que tienen seguro es la muerte.
En cambio, Sosa describe a los niños con esa inocencia que caracteriza a los niños. Se dirige hasta de manera inconciente a la sociedad que diciendo que haga conciencia que cada vez más son más los padres irresponsables que abandonan a sus hijos sin preocuparse por como se desarrolle la vida de los progenitados.
Dos puntos de vista diferentes, que dependen de la personalidad y la mentalidad del autor, en donde los tecnicismos no tienen nada que ver.
Figuras literarias
Son recursos (trucos), técnicas e inspiraciones con las que se embellecen el lenguaje se les llama figuras literarias. Sueles distinguirse en tres clases:
Figuras de palabras
Figuras de pensamiento
Tropos
1. Figuras de palabras.
Éstas se consiguen sólo con las palabras, con su colocación, repetición, etc.
Polisíndeton: Repitiendo las conjunciones sin necesidad gramatical:
Y olvidando de todo con unos vasos de vino
y bañando desnudo en los ríos como un polinesio
y dicho: en cuanto vea todas las películas
De esa famosa actriza podré morirme en paz…
Nelson E. Merren
“Sabor a Sombra”.
Asíndeton: Suprime las conjunciones para dar mayor rapidez:
Acude, corre, vuela,
Traspasa la alta sierra, ocupa el llano…
Fray Luis de León[/i]
Concatenación: encadenando una frase con la siguiente. Es decir, comenzar la segunda frase o verso con la primera palabra con que se acabó la primera:
La playa tiene una torre.
La torre tiene un balcón,
El balcón tiene una dama,
Y la dama tiene una flor.
Antonio Machado
Retruécano: Emplea las mismas palabras en sentido inverso:
Pobre hombre,
Hombre pobre.
Sinonimia: Juntar varios sinónimos para insistir o aclarar una idea:
Es bella, linda, preciosa
Como la frescura del amanecer.
2. Figuras de pensamiento
Son las que se construyen con las ideas, con las que se dice y sirven para expresar pensamientos, sentimientos, etcétera. Son muchas, Se suelen agrupar en:
Descriptivas: Son propias de la imaginación.
Pintan o describen un paisaje = Topografía.
Una época = Cronografía.
El exterior de una persona = Prosopografía.
El carácter de una persona = Etopeya.
El exterior y el carácter = Retrato.
Lógicas: Propias de la inteligencia.
Antítesis: Si contraponemos dos ideas para destacar una de ellas:
Yo velo cuando tú duermes.
Yo lloro cuando tú cantas (Cervantes).
Era sólo la sombra de su pasado esplendor.
Paradoja: Cuando una idea es aparentemente contraria a sí misma.
“A este pueblo hay que destruirlo para que resurja”.
“Cristo venció la muerte, muriendo” (Calderón de la Barca).
“¡Oh muerte que das vida! ¡Oh dulce olvido!” (Fray Luis de León).
Patéticas: Del sentimiento.
Apóstrofe: Nos dirigimos a alguna persona (presente o ausente) o cosa, sin intención de obtener respuesta:
“No intentes convencerme de torpeza
Con los delirios de tu mente loca”
Salvador Díaz Mirón
Optación: Pedimos un bien o un mal para sí mismo o para otro:
“¡Honor al herido y honor a los fieles
Soldados que muerte encontraron por mano extranjera!
¡Clarines! ¡Laureles!”
Rubén Dario
Prosopopeya: Es dar vida a un ser inanimado, atribuyéndole cualidades propias de uno animado:
“La soledad lo enamoró por señas”
Antonio José Rivas
Hipérbole: Exagerar las cosas para destacarlas:
Comerse los codos de hambre, reventar de satisfacción.
Oblicuas o indirectas: No van dirigidas a la idea.
Preterición: Afirmar que nos vamos a callar una cosa que ya estamos diciendo:
“No quiero llegar a otras menudencias, conviene
A saber, de la falta de camisas y no sobre
De zapatos”.
Miguel de Cervantes Saavedra
Reticencia: Dejar una frase incompleta porque se sobreentiende la idea (se emplea mucho en amenaza):
“Tantas veces va el cantarillo a la fuente…”
Símil o comparación: Si afirmamos que una cosa es parecida a otra:
“Ahora que los sueños se escapan
Con esa agua dorada que persiguen los pájaros”.
José Antonio Funes
3. Tropos
En su origen griego, tropo significó “dar vuelta a un objeto fisico”. De ahí pasó al sentido de trasladar el significado corriente de las palabras, operación que se realiza por la llamada “ley de asociación mental”. Una cosa (expresada por una palabra) puede servir indirectamente para entender mejor otra, por la semejanza que tiene con ella. Muchas veces en nuestra vida diaria cotidiana usamos tropos, como cuando decimos: “destruir un sueño”, “abrir el día”, “cargar una culpa” y unas que les resultarán familiares: “Entrar en el msn” o “Entrar al foro”.
Los tropos más importantes son:
La metáfora: Es el tropo más importante de la poesía. Consiste en designar a un ser con el nombre de otro, por razón de su parecido o semejanza:
“Los dos logramos descansar
En las almohadas del mar”.
Marco Tulio del Arca
Sinécdoque: Cuando se designa un objeto con el nombre de una de sus partes o al contrario:
Mil almas asistieron al evento. (Mil personas)
Ganarás con sudor tu pan. (Los alimentos, la comida)
Metonimia: Designa un ser con el nombre de otro, porque influye en él o depende de él.
Es un buen espada. (Buen luchador, esgrimista)
La ciudad del oro verde. (Que produce bananos)
Figuras gramaticales
Aunque sean muy diferentes a las anteriores, conviene colocarlas.
Elipsis: Consiste en omitir alguno de los elementos de la oración por sobreentenderse.
Buenas noches. (Que equivale a: Buenas noches tenga usted)
Pleonasmo: Empleo de palabras innecesarias que insisten en la misma idea para aclararla algunos podrían llamarlo redundancia:
Subí arriba del escenario.
Hipérbaton: Consiste en alterar el orden lógico de la frase: sujeto, predicados, complementos (directo, indirecto, circunstancial):
El avión vuela entre nublosas montañas. (origen lógico)
Vuela entre nublosas montañas el avión. (hipérbaton)
Lírica y algunos subgénerosLírica: Poemas por lo general cantados con el uso de un instrumento como la lira... de ahí su nombre de lirica.
Anacreóntica: se dedica a un amor de placer o erotismo.
Égloga: Canto dedicado al campo (así como los granjeros sembrando como la de andábamos cortando rábanos todos los sábados etc. etc. xDDD)
Elegía: se dedica a una gente ya fallecida. (muerto T__T)
Endecha: suposición lírica que refleja tristeza.
Epístola: lectura de cartas principalmente religioso como lectura epístola de al carta Juan pablo a los etc., etc.
Epitagrama: pensamiento crítico
Epitalamio: se dedica a novios.
Himno: admiración a un dios.
Idilio: parecido a la égloga pero más extenso.
Madrigal: este texto se le dedica al amor...
Oda: admiración a un héroe.
Redondilla: tiene ocho sílabas cada verso y cuatro versos cada estrofa, es característica de Sor Juana Inés de la Cruz.
Sátira: referente a lo Grotesco, a la política ridiculizándola.
Soneto: este es muy específico ya que cuenta con restricciones qué hacen que este texto sea obligatoriamente de 11 sílabas son a los que se dedicaba hacer sor Juana Inés de la Cruz.
El soneto de 11 silabas es soneto común, mientras que en el soneto perfecto hay que cuidar silabas, estructura, cabalgue (o algo así) y un montón de cosas raras más.
Figuras retóricas: Son licencias literarias que permiten lograr significados especiales a través del uso emotivo y connotativo (Dar un significado distinto) de las palabras.
Algunas figuras retóricas
Alegoría: Es una metáfora (Ver abajo) continuada, larga o extensa, desarrollada con intenciones estéticas y que representa la concreción de ideas abstractas. Ejemplo: Gerión, en la Divina Comedia, que tiene cuerpo de reptil y cabeza de anciano venerable, es la alegoría de la hipocresía.
Aliteración: Repetición cercana de sonidos para producir un efecto acústico.
Anáfora: Repetición de una o varias palabras al principio de frases o versos. Cumple una función rítmica y enfática.
Antítesis: Figura del pensamiento en que se contraponen ideas.
Arcaísmo: Empleo del lenguaje o modos de expresión antigua.
Difrasismo: Utilizar dos palabras o frases de significado semejante para expesar un mismo concepto.
Encabalgamiento: Figura retórica mediante la cual la construcción gramatical común no respeta los límites del verso y se continúa en el siguiente.
Elipsis: Omisión de palabras que no son necesarias para la clara comprensión de lo que se dice, porque se sobreentienden.
Epíteto: Adjetivo que antecede al sustantivo y señala características inherentes (Que no se pueden separar) al mismo.
Estribillo: Repetición de versos o estrofas cada cierto periodo.
Hipálage: Construcción que produce un desplazamiento semántico al ligar palabras que no se adecuan, lo que provoca una construcción extraña.
Gradación: Ordenamiento de palabras o frases de modo que cada una exprese algo más o algo menos que la anterior en un orden ascendente o descendente.
Hipérbaton: Alteración del orden habitual de las partes de la oración que es el de colocar primero el sujeto, seguido del predicado. El hipérbaton ocurre cuando se cambia este orden lo cual puede derivar en complejidad del texto.
Hipérbole: Consiste en exagerar, sobre todo lo que se describe.
Hipotiposis: Descripción de una escena con imágenes muy intensas.
Imagen: Representación sensible de un objeto o fenómeno.
Ironía: Figura que da a entender lo contrario de lo que se dice.
Metáfora: Recurso semántico que consiste en trasladar características de un ser a otro que se está describiendo.
Metonimia: Nombrar algo o a alguien por alguna sustitución que se relaciona cercanamente.
Onomatopeya: Recurso fonético por el que se imitan los sonidos del objeto que se menciona.
Palíndroma: Palabras que pueden leerse al derecho y al revés.
Paradoja: Aseveración que, aunque se presenta con apariencia de verdad encierra una contradicción.
Paralelismo: Sucesión de frases de corte y sentido semejantes entre los que la correlación se establece por semejanza o por oposiciones.
Personificación o Prosopopeya: Recurso literario que otorga características y atributos propios de las personas a los animales o a los seres inanimados.
Quiasmo o Retruécano: Figura de sintaxis que consiste en repetir expresiones semejantes o antitéticas, colocándolas en forma cruzada.
Repetición: Reiteración enfática de una misma palabra o frase.
Símil o comparación: Figura de pensamiento que establece semejanzas entre dos seres distintos mediante algún nexo comparativo: así, del mismo modo qué, como, así como, etc.
Sinécdoque: Nombra al todo por una de sus partes.
Sinestesia: Tipo de metáfora que opera una transposición sensorial al asociar a algo sensaciones que no le pertenecen; pero que, de alguna forma, dan más precisión a una experiencia.
Algunas licencias poéticas
Introducción:
La poesía es arte que se manifiesta por la palabra; todos sabemos hablar, leer y escribir; de ahí que cualquiera de nosotros se considere capaz de leer poesía, y se crea con derecho a valorarlas.
Lo que ante todo se suele buscarse en la poesía y exigirse de ella son ideas y problemas; y en consecuencia las personas se desentienden totalmente de si aquello que la poesía se propone y pretende decir "existe" realmente en ella, si se ha transformado o no en configuración verbal.
Esto no quiere decir que no podamos luchar contra esta mezcla de presunción e impotencia, despertando la sensibilidad hacia la esencia de lo poético.
Para despertar el sentimiento y la emoción (justificados), debemos aprender a no quedarnos insensibles a lo que nos parece obvio, hacernos sencillos e ingenuos, debemos cambiar los grandes billetes de la comprensión por humildes moneditas, solo así podremos llegar a la esencia de las cosas.
Capítulo I: Captación
"Arte que se manifiesta por la palabra": ¿qué significa eso?, ¿qué indicios fundamentales nos revelan que una construcción verbal es arte?
Pongamos un pasaje de El Ser y el Tiempo de Martin Heidegger junto a un poema de Quevedo; el tema en ambos casos es la muerte:
De Heidegger:
Nadie puede tomarle a otro su morir. Cabe, si, que alguien "vaya a la muerte por otro", pero esto quiere decir siempre: sacrificarse por el otro en una cosa determinada. Tal "morir por" no significa que el haya tomado la muerte del otro. El morir es algo que cada ser tiene que tomar en sí mismo. La muerte es, en la medida que "es" exclusiva a cada ser.
De Quevedo
¡Cómo de entre mis manos te resbalas!
¡Oh, cómo te deslizas, edad mía!
¡Qué mudos pasos traes, oh, muerte fría,
pues con callado pie todo lo igualas!
Lo que Heidegger explica filosóficamente, "está presente" en los cuatro versos de Quevedo, lo que en un caso no pasa de ser asunto de una comunicación, lo más clara posible, se convierte en el otro en hálito que da vida a la forma verbal.
El escrito de Heidegger podría traducirse de manera distinta, la forma no altera su contenido, pero en el poema de Quevedo para no desvirtuar su contenido no se puede hacer tal cosa, puesto que el mensaje que ha querido dar no podría traducirse de otra forma.
Pero ¿por qué razón y en qué sentido es traducible la expresión verbal en uno de los casos y no lo es en el otro?
Subcapitulo1: Ritmo y Melodía
Participar, de eso se trata en ambos casos, una espera que participemos acompañándole y siguiéndole en un curso de ideas; la otra busca hacernos compartir las vibraciones de una disposición interna, de un temple de ánimo humano.
Todo complejo verbal tiene dos aspectos, el audible y el inteligible: sonido y sentido. En cuanto masa de sonido, el lenguaje tiene una tonalidad determinada, cierto ritmo y cierta acentuación. En cuanto materia inteligible, significativa, tiene por naturaleza una articulación sintáctica determinada y se refiere a algo objetivo. En la corriente acústica del lenguaje, el tono, el ritmo y la acentuación expresan la actitud y el estado de ánimo (momentáneo o permanente) del que habla; en la estructura semántica del lenguaje se manifiesta la referencia a algo objetivo.
Queda claro que en el texto de Heidegger predomina el aspecto significativo del lenguaje, y en el segundo el musical. En el pasaje de Heidegger domina un estilo peculiar e inconfundible; en él se siente el hálito de un pensador apasionado, vigoroso, resuelto. Pero todo eso es en cierto sentido secundario, es fondo y trasfondo; lo que más importa se halla realmente en la trama significativa de la expresión y en el objeto que ésta define.
Por el contrario, los cuatro versos de Quevedo no son nada sin su ritmo y sin su melodía; lo que sugieren a nuestro espíritu sólo lo podremos captar a través de su configuración audible, henchida de rítmica vibración y melódico sonido.
Se suele identificar el ritmo con la cadencia medible y contable del verso, con el esquema métrico. Trataremos de aclarar la diferencia entre ambos por medio de cuatro ejemplos que, a pesar de tener idéntica configuración métrica, son de muy distinto ritmo:
Poema 1
Voces de muerte sonaron
cerca del Guadalquivir.
Voces antiguas que cercan,
voz de clavel varonil.
Les clavó sobre las botas
mordiscos de jabalí.
En la lucha daba saltos
jabonados de delfín.
Baño con sangre enemiga
su corbata carmesí,
pero eran cuatro puñales
y tuvo que sucumbir.
Poema 2
¿Para qué llamar caminos
a los surcos del azar?...
Todo el que camina anda,
como Jesús, sobre el mar.
Poema 3
Una tarde la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.
La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla,
una pluma y una flor.
Poema 4
Daros lástima quisiera;
dineros, señora, no;
que, aunque son pocos, las ganas
de dároslos menos son.
La cadencia métrica es siempre la misma. El ritmo, en cambio (la especial tensión y vibración interna), es distinto en cada caso; así que cada uno de los cuatro ejemplos se lee de diferente manera.
Los versos del primer ejemplo se precipitan, inquietamente, a empujones, llenos de ímpetu; el movimiento interior es "ascendente".
El segundo poema fluye como tranquilo y ancho arroyo, lenta, apagadamente; su movimiento interior es un relajado desvanecimiento, es un movimiento "descendente".
Muy distinta es la vida interna que anima los masculinos y enérgicos versos del tercer ejemplo; el ritmo es aquí un dificultoso y pertinaz avance, que con obstinada dureza se impone a grandes y pesados obstáculos; el movimiento interior es "estancado".
Pero ascendente o descendente, tenso o relajado, fluyente o estancado, el movimiento rítmico de estos tres ejemplos es por decirlo así de "ondas profundas", en contraste con el ritmo de "ondas superficiales", alado, alegre, juguetón del último ejemplo.
En resumen: el metro es lo exterior, el ritmo lo interior; el metro es la regla abstracta, el ritmo la vibración que confiere vida; el metro es el Siempre, el ritmo el Aquí y el Hoy; el ritmo es la medida transferible, el ritmo la animación intransferible e inconmensurable.
El ritmo podría desplegarse en una masa acústica, por decirlo así, incolora; la melodía en cambio, se apoya en sonidos de una determinada coloración, de cierta altura y profundidad; cada palabra posee, en virtud de su altura y color acústicos un determinado halo efectivo. Así en los versos de Quevedo, lo inexorable de ese sentirse abrumado por la muerte se contiene en los oscuros y amenazadores de u y o entre los que se incrusta la dureza de la a y lo agudo y chillante de la e.
Más clara se nos revela la potencia ambientadora de los sonidos verbales en el contraste, por ejemplo:
¡Azulado frescor!
¡Cielo y altura!
Dorados peces
en el mar pululan
En el primer ejemplo, la agrupación de vocales tiernas, plateadas,, evoca un ambiente claro y alegre.
Esta rota y cansada pesadumbre,
osada muestra de soberbios pechos.
estos quebrados arcos y deshechos
y abierto cerco de espantosa cumbre.
En el segundo, en cambio, la pena y la aflicción se actualizan en los sonidos casi siempre profundos y de afinación oscura.
Comprenderemos ahora porqué y en qué sentido es intraducible un complejo verbal poético: en cada uno de los sonidos y en cada onda de tensión, en la forma musical del conjunto, en ese todo que vibra de ritmo y resuena de melodía, va fundido, íntima e inseparablemente, un adentro, un contenido, un clima espiritual; imaginar una alteración en la forma, aunque sólo fuera en la minucia más insignificante, es imaginar alterado también el contenido. El cambio afecta al núcleo mismo, a la raíz profunda del contenido.
Bibliografía.
Pfeiffer, Johannes. La poesía.
Paredes Chavarría, Elia Acacia. Prontuario de lectura, lingüística, redacción, comunicación oral y nociones de literatura.
Orellana Bú, María Raimundo y Heriberto Bú Mendoza (no conocemos el título del libro xD Thrawn, si lees esto, te agradeceríamos mucho que nos aportaras ese dato. Gracias)
• Una opinión sobre la poesía.
La poesia no tiene que ser "perfecta", no tiene que ser perfecta ya que estariamos limitando al mismo ser humano a que se acople a unas reglas que tan solo las usaron unas personas, como por ejemplo la famosisima Métrica, que tan solo son para que se vea bonito, pero esto es arte... el arte no necesita reglas para que sea "ARTE", el arte es una expresión del ser humano, y no debe de estar sujeta a ninguna regla, salvo el tema o que sean artistas por encargo. El arte, lleva reglas básicas que no deben de limitar al ser humano para poder expresar... y en la LÍRICA, o como lo quieran llamar que es exactamente lo mismo, poner estas limitaciones, es tan solo un sinonimo de perfecciónismo, el cual es rebundante y totalmente estúpido ya que como ustedes saben, el perfeccionismo en el arte, (sea la rama que sea) es malo para todos, no existe cosa como el perfeccionismo y menos en el arte y mucho menos en la lírica, tenemos a grandes poetas españoles que son reconocidos e invientaron palabras e inventron nombres etc etc... esa es la creación de un ser humano, claro, debemos de tener en cuenta que estas medidas que arriba se ven, y que veran en la escuela... que solo son para que sea vean bien, sinembargo lo que ustedes escriban es arte, desde un punto de vista menos estético de la lírica... o del mismo arte.
No puedo ponerme aquí a explicarles lo que es realmente el arte... es algo que ustedes aprenderan con el tiempo y si toman la carrera de Arte y humanidades.
RESTRICCIONES, RESTRICCIONES, REGLAS, REGLAS... PERFECCIONISMO, PERFECCIONISMO.
Eso, si... no esta a discución la ortografía, eso si es una regla y los signos de puntuación.
ODIO EL PERFECCIONISMO... LAS REGLAS SON SOLO CUANDO SE NECESITAN... EL ARTE ES EL ARTE, UNA PARTE DEL SER HUMANO, LA PARTE MÁS IMPORTANTE.
Diganme de ustedes quien puede pintar con las 2 manos y hacer dibujos diferentes...
Por eso digo que hay reglas básicas... que todos tienen que seguir. Como la ORTOGRAFIA entre otros.
arvakur
NO ES UNA INDICACION DE QUE PARA POSTEAR TU POEMA NECESITAS SEGUIR ESTAS TECNICAS
PUEDES EXPRESARTE LIBREMENTE SIEMPRE Y CUANDO USES RESPETO Y DIGNIDAD EN TUS POEMAS .
Guía de poesía
La poesía es la expresión de la belleza por medio del lenguaje artístico (en verso o en prosa). Es contar o expresarse de manera que agrade al espíritu, como sucede al observar una pintura o escuchar una canción.
Reseña histórica de los poemas
Una buena observación de orden histórico es que el verso apareció antes de la prosa. El verso estaba en los pueblos primitivos unido a la canción, la música y la danza. El poeta-voz del pueblo-sintió el ritmo, la rima y en su canto tendió naturalmente al verso, pero necesito acompañarse de la melodiosa y suave lira (de ahí lírica). Puede decirse, aún más, que el verso es anterior al canto mismo (O sea, que la literatura es en realidad el arte universal ;D). Apareció desde que el humano fue capaz de recogerse sobre sí mismo y aprendió a sentir, admirar, entusiasmarse, amar, sufrir, de pensarse y de medir el mundo por la dimensión y la hondura de su experiencia. Y necesitó expresarse.
La prosa nació más tarde. Cuando el ser humano aprendió a reflexionar, a estudiar, cuando aprendió a adquirir conocimientos. Nació en estrados más cultos y avanzados. Los primeros documentos literarios en prosa castellana, las “Crónicas”, traían las muestras de los poemas en que se había originado: Eran prosificaciones de primitivas obras en versos.
Elementos externos del poema
El ritmo
La rima
El verso
La estrofa
Todos estos elementos son parte integral del poema que trae su propia ley. Tanto el ritmo externo, marcado por los acentos, como la rima y la métrica o medida pueden faltar en un poema. No son elementos consustanciales o totalmente propios de la poesía, pero ayudan a estructurar el lenguaje poético: le confieren virtudes musicales e incluso visuales (aquí es cuando hablamos de las imágenes), sonoridad y existencia imaginativa (las imágenes le confieren creatividad al que lee y se imagina las imágenes en su mente. Una palabra que represente algo palpable, por ejemplo “avión”, es una imagen porque te la puedes imaginar). Si están presentes en una obra, quiere decir que son necesarias (en esa obra, claro, no en todas) y que provienen de su interior (O sea, que fue deseo del autor, algo que le nació, de su creatividad, pasión, imaginación o lo que sea que haya sido que fomentó que escribiera el poema).
El ritmo
El vocablo proviene del verbo rhein, fluir. Suele tomarse como sinónimo de cadencia o armonía. Algunos dividen el ritmo en dos, y francamente estoy de acuerdo con ellos. Una es la armonía métrica, determinada por los acentos. En efecto, esa cadencia o armonía sonora puede ser la misma en distintos poemas, casi un esquema transferible. Pero el otro, el ritmo interno, que es reflejo de un temple o estado de ánimo humano individual, es intransferible. Lo que significa, que una persona no puede continuar el poema del otro.
El ritmo, armonía o candecia es la combinación de las sílabas acentuadas e inacentuadas de las pausas. Todo verso castellano tiene sus sílabas acentuadas e inacentuadas.
Acento es la mayor intensidad con que se pronuncia una sílaba.
Lee despacio este par de versos y notarás una sucesión ordenada de acentos, es decir, sentirás su ritmo:
Dulce vecino de la verde selva.
Huésped eterno del aabril] florido.
La rima
La rima es la igualdad o semejanza de sonidos en los versos a partir de la última vocal acentuada. En las estrofas los versos pueden rimar entre sí de alguna manera, es decir, ofrecer semejanza de los sonidos finales a partir de la última vocal acentuada.
Este recurso puede faltar en el verso (verso libre y verso suelto) y suele aparecer en la prosa. No es, por lo tanto, esencial. Sin embargo, al igual que el ritmo, sirve para dar estructura, existencia singular o personalidad y sonoridad al verso.
Lee despacio esta composición de Gustavo Adolfo Bécquer.
Rima XV
Cendal flotante de la leve bruma,
Rizada cinta de blanca espuma,
Rumor sonoro
De arpa de oro,
Beso del aura, onde de luz
Eso eres tú.
La rima puede ser de dos tipos:
Consonante o perfecta, si todas las sonidos (vocales y consonantes) son iguales a partir de la última vocal acentuada: alegría, fría, quería, corría. Ahí podemos ver que no solo las últimas vocales (ia) son iguales, si no también las consonantes de la última sílaba ( r ). Siendo la rima consonante: ría. La “Rima XV” de Bécquer es un ejemplo claro de la rima perfecta o consonante.
Asonante o imperfecta. cuando son iguales únicamente las vocales. Ejemplo: Hombro, arroyo, plomo. Las tres terminan en “o” (o sea, una vocal) pero la consonante no es la misma.
El Arcángel San Gabriel,
Entre azucena y sonrisa,
Biznieto de la Giralda,
Se acercaba de visita.
En su chaleco bordado
Grillos ocultos palpitan.
Las estrellas de la noche
Se volvieron campanillas.
Federico García Lorca
Las palabras sonrisa, visita, palatina, campanillas, tienen iguales la vocal acentuada i y la final a, pero las consonantes de las últimas sílabas cambian, por eso decimos que su rima es asonante o imperfecta.
Debo hacer notar que los versos sueltos no tienen rima. El verso blanco tampoco tiene rima. El verso libre, como su nombre lo indica, no sólo carece de rima, sino también de medida. Los poetas modernos usan frecuentemente el verso libre.
Lee detenidamente la poesía “Después de todo una palmera alumbrará los huesos” del poeta hondureño Marco Tulio del Arca.
Duele pensar
Que muchos quedarán
como abejas petrificadas
Y que sólo la palmera
Servirá
Como mudo epitafio
De una guerra
Que jamás tuvo raíces
En el jardín de sus miradas.
El verso
Verso es una palabra o conjunto de palabras ordenadas según una medida (número de sílabas) y una cadencia o ritmo (distribución de los acentos), pues trae consigo la continuidad del movimiento, es decir, el verso viene encadenado hacia el todo, sea la estrofa o el poema.
Según la métrica tradicional, el orden del verso exigía un determinado número de sílabas, y estas fijaban el nombre de los versos.
[center]Bísilabas = Dos sílabas métricas
Trisílabas = Tres sílabas métricas
Tetrasílabas = Cuatro sílabas métricas
Pentasílabas = Cinco sílabas métricas
Hexasílabas = Seis sílabas métricas
Heptasílabas = Siete sílabas métricas
Octosílabas = Ocho sílabas métricas
Eneasílabas = Nueve sílabas métricas
Decasílabas = Diez sílabas métricas
Endecasílabas = Once sílabas métricas
Dodecasílabas = Doce sílabas métricas
Alejandrinos = Catorce sílabas métricas castellanas
Para medir el verso necesitas, primeramente, tener buen oído y luego recordar las normas o licencias métricas. Sólo para contar las sílabas, esto no influye a la hora de escribir, sólo de contar. Normas y licencias métricas como:
La sinalefa
La diéresis
La sinéresis
El hiato
El acento final
La sinalefa: Es la fusión de la vocal final de una palabra con la inicial de la siguiente.
La diéresis: Es la separación de dos sílabas distintas de las vocales que constituyen un diptongo, o sea, destruir un dipotongo.
La sinéresis: Es la formación de un diptongo donde no existe, o sea, es la unión de una sola sílaba de dos vocales fuertes de una misma palabra que corresponderían separarse fonéticamente.
El hiato: es cuando correspondería haber una sinalefa, pero el poeta separa en sílabas distintas la vocal final de un vocablo y la inicial de la siguiente (o varias vocales).
El acento final:
Si la última palabra del verso es grave, el número de sílabas será normal, o sea que la sílaba tónica es la penúltima sílaba.
Si la última palabra del verso es aguda o monosílaba, se le cuenta una sílaba más.
Si la última palabra es esdrújula, se le resta una sílaba al verso.
Por otra parte, los versos pueden ser de arte menor y de arte mayor.
Los versos de arte menor son los bisílabos hasta los octosílabos. Y los versos de arte mayor son de nueve sílabas métricas en adelante.
Los versos de diez y más sílabas generalmente son divididos en dos partes, iguales o desiguales, llamadas hemistiquios, las cuales se separan por una pausa interior o censura, por ejemplo:
Manaba cada canto – fuertes claras corrientes,
En verano bien frías – en invierno calientes.
La estrofa
Son las combinaciones de versos. Las estrofas componen los poemas. Son numerosas las formas métricas posibles en la poética castellana. Además cada escritor (o escribidor) puede efectuar las combinaciones métricas y estróficas que su talento y buen gusto le dicten.
Las clases de estrofas más conocidas son:
El dístico o pareado: Dos versos que riman entre sí.
Terceto y tercerilla: Son las estrofas que riman ordinariamente los versos primero y tercero, quedando el segundo suelto. Se llama terceto al de arte mayo, tercerilla, la de arte menor.
Las estrofas de cuatro versos son muy variadas.
Cuarteto y redondilla: Sus versos riman, el primero con el cuarto, el segundo con el tercero. El cuarteto es de arte mayo, la redondilla, de arte menor.
Serventesio y cuarteta: Riman el primero con el tercero, y el segundo con el cuarto. El serventesio es de arte mayor, y la cuarteta de arte menor.
Cuaderna Vía (o tetrástofo monorrimo): Es una estrofa de cuatro versos alejandrinos con una misma rima. Aunque después del siglo XV, no se ha vuelto a utilizar hasta nuestros días.
Las estrofas de cinco versos: reciben el nombre de quinteto, quitilla y la lira.
El quinteto y la quintilla riman a gusto del poeta, con tal que no rimen tres versos seguidos ni terminen en pareado. El quinteto es de arte mayor, la quintilla, de arte menor. Ésta última es más usada y más agradable al oído.
El primero, tercero y cuarto verso de la lira son heptasílabos, y el segundo y quinto, endecasílabos. Riman el primero con el tercero, el segundo con el cuarto y el quinto.
Sextina (estrofa manriqueña): Formada por versos octosílabos, excepto el tercero y el sexto, que son tetrasílabos. Riman el primero con el cuarto, el segundo con el quinto, el tercero con el sexto.
De ocho versos, octava real: Consta de ocho versos endecasílabos, que riman los seis primeros alternados, y los dos últimos formando un pareado.
Existen otra formas poéticas que fueron muy usadas por los poetas líricos. Por ejemplo:
Soneto: Es una composición de asunto serio y elevado, que consta de catorce versos endecasílabos, distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos. Se considera que es la formas poética más hermosa y difícil.
Romance: Es una composición de asunto popular, generalmente narrativo, formado por una serie indeterminada de versos octosílabos, con los pares asonantados y los impares libres.
Letrilla: Es una composición poética amorosa, festiva o satírica, escrita en estrofas de versos cortos, el final de cada una de las cuales se repite como estribillo un mismo pensamiento.
Décima: Es una composición formada por diez versos octosílabos, de asunto generalmente festivo o narrativo, con una rima fija especial.
Copla: Composición poético corta, en metro popular, que por general sirve de letra a canciones populares.
Madrigal: Composición breve en que se expresa pensamiento o afecto delicado con ligereza y elegancia, por lo general de contenido amoroso.
Oda: Composición poética del genero lírico de asunto elevado (sagrado, heroico, filosófico, moral), formas y tonos variados, dividida frecuentemente en estrofas o partes iguales.
Elegía: Composición poética lírica, en que se lamenta la muerte de alguien o una desgracia privada o pública digna de ser llorada.
Sátira: Composición poética que tiene por objeto ridiculizar o censurar los defectos y vicios de las personas o sociedades.
Verso libre: Llamado también verso suelto o verso blanco, es un verso sin norma obligada, de cualquier ritmo, sin rima, practicado a partir de la segunda mitad del siglo XIX. Se usa muchísimo en la poesía contemporánea.
[U]Elementos internos del poema
Cada uno tiene su modo de sentir, lo que va a decir, y un modo de expresarlo. Ese modo individual y único es llamado estilo.
El estilo
Es la manera peculiar de expresarse que cada escritor tiene. El estilo es como el rostro; es el espejo del alma de quien lo posee. Depende en definitiva, de la personalidad del autor.
Lee estos dos poemas que describen a un niño de la calle y reflexiona su mensaje y forma de expresarlo.
Era un niño, para vergüenza del mundo
José A. Funes
Así estaba
Hecho un nudo contra el frío
Para que la muerte no encontrara
Las puntas de su miseria;
Pero vino el viento
E hizo de sus harapos una bandera
Nunca vi flamear tanta humillación.
De niño a hombre
Roberto Sosa
Es fácil dejar a un niño
A merced de los pájaros.
Mirarle sin asombro
Los ojos de luces indefensas.
Dejarle dando voces
Entre una multitud.
No entender el idioma
Claro de su media lengua.
O decirle a alguien:
Es suyo para siempre.
Es fácil,
Facilísimo.
Lo difícil
Es darla la dimensión
De un hombre verdadero.
Funes describe a los niños de la calle con una realidad cruda, dolorosa, que nosotros percibimos cuando miramos uno de ellos en la calle. ¿Qué hace la sociedad para rescatarlos del crimen, drogas, alcohol, prostitución? Lo único que tienen seguro es la muerte.
En cambio, Sosa describe a los niños con esa inocencia que caracteriza a los niños. Se dirige hasta de manera inconciente a la sociedad que diciendo que haga conciencia que cada vez más son más los padres irresponsables que abandonan a sus hijos sin preocuparse por como se desarrolle la vida de los progenitados.
Dos puntos de vista diferentes, que dependen de la personalidad y la mentalidad del autor, en donde los tecnicismos no tienen nada que ver.
Figuras literarias
Son recursos (trucos), técnicas e inspiraciones con las que se embellecen el lenguaje se les llama figuras literarias. Sueles distinguirse en tres clases:
Figuras de palabras
Figuras de pensamiento
Tropos
1. Figuras de palabras.
Éstas se consiguen sólo con las palabras, con su colocación, repetición, etc.
Polisíndeton: Repitiendo las conjunciones sin necesidad gramatical:
Y olvidando de todo con unos vasos de vino
y bañando desnudo en los ríos como un polinesio
y dicho: en cuanto vea todas las películas
De esa famosa actriza podré morirme en paz…
Nelson E. Merren
“Sabor a Sombra”.
Asíndeton: Suprime las conjunciones para dar mayor rapidez:
Acude, corre, vuela,
Traspasa la alta sierra, ocupa el llano…
Fray Luis de León[/i]
Concatenación: encadenando una frase con la siguiente. Es decir, comenzar la segunda frase o verso con la primera palabra con que se acabó la primera:
La playa tiene una torre.
La torre tiene un balcón,
El balcón tiene una dama,
Y la dama tiene una flor.
Antonio Machado
Retruécano: Emplea las mismas palabras en sentido inverso:
Pobre hombre,
Hombre pobre.
Sinonimia: Juntar varios sinónimos para insistir o aclarar una idea:
Es bella, linda, preciosa
Como la frescura del amanecer.
2. Figuras de pensamiento
Son las que se construyen con las ideas, con las que se dice y sirven para expresar pensamientos, sentimientos, etcétera. Son muchas, Se suelen agrupar en:
Descriptivas: Son propias de la imaginación.
Pintan o describen un paisaje = Topografía.
Una época = Cronografía.
El exterior de una persona = Prosopografía.
El carácter de una persona = Etopeya.
El exterior y el carácter = Retrato.
Lógicas: Propias de la inteligencia.
Antítesis: Si contraponemos dos ideas para destacar una de ellas:
Yo velo cuando tú duermes.
Yo lloro cuando tú cantas (Cervantes).
Era sólo la sombra de su pasado esplendor.
Paradoja: Cuando una idea es aparentemente contraria a sí misma.
“A este pueblo hay que destruirlo para que resurja”.
“Cristo venció la muerte, muriendo” (Calderón de la Barca).
“¡Oh muerte que das vida! ¡Oh dulce olvido!” (Fray Luis de León).
Patéticas: Del sentimiento.
Apóstrofe: Nos dirigimos a alguna persona (presente o ausente) o cosa, sin intención de obtener respuesta:
“No intentes convencerme de torpeza
Con los delirios de tu mente loca”
Salvador Díaz Mirón
Optación: Pedimos un bien o un mal para sí mismo o para otro:
“¡Honor al herido y honor a los fieles
Soldados que muerte encontraron por mano extranjera!
¡Clarines! ¡Laureles!”
Rubén Dario
Prosopopeya: Es dar vida a un ser inanimado, atribuyéndole cualidades propias de uno animado:
“La soledad lo enamoró por señas”
Antonio José Rivas
Hipérbole: Exagerar las cosas para destacarlas:
Comerse los codos de hambre, reventar de satisfacción.
Oblicuas o indirectas: No van dirigidas a la idea.
Preterición: Afirmar que nos vamos a callar una cosa que ya estamos diciendo:
“No quiero llegar a otras menudencias, conviene
A saber, de la falta de camisas y no sobre
De zapatos”.
Miguel de Cervantes Saavedra
Reticencia: Dejar una frase incompleta porque se sobreentiende la idea (se emplea mucho en amenaza):
“Tantas veces va el cantarillo a la fuente…”
Símil o comparación: Si afirmamos que una cosa es parecida a otra:
“Ahora que los sueños se escapan
Con esa agua dorada que persiguen los pájaros”.
José Antonio Funes
3. Tropos
En su origen griego, tropo significó “dar vuelta a un objeto fisico”. De ahí pasó al sentido de trasladar el significado corriente de las palabras, operación que se realiza por la llamada “ley de asociación mental”. Una cosa (expresada por una palabra) puede servir indirectamente para entender mejor otra, por la semejanza que tiene con ella. Muchas veces en nuestra vida diaria cotidiana usamos tropos, como cuando decimos: “destruir un sueño”, “abrir el día”, “cargar una culpa” y unas que les resultarán familiares: “Entrar en el msn” o “Entrar al foro”.
Los tropos más importantes son:
La metáfora: Es el tropo más importante de la poesía. Consiste en designar a un ser con el nombre de otro, por razón de su parecido o semejanza:
“Los dos logramos descansar
En las almohadas del mar”.
Marco Tulio del Arca
Sinécdoque: Cuando se designa un objeto con el nombre de una de sus partes o al contrario:
Mil almas asistieron al evento. (Mil personas)
Ganarás con sudor tu pan. (Los alimentos, la comida)
Metonimia: Designa un ser con el nombre de otro, porque influye en él o depende de él.
Es un buen espada. (Buen luchador, esgrimista)
La ciudad del oro verde. (Que produce bananos)
Figuras gramaticales
Aunque sean muy diferentes a las anteriores, conviene colocarlas.
Elipsis: Consiste en omitir alguno de los elementos de la oración por sobreentenderse.
Buenas noches. (Que equivale a: Buenas noches tenga usted)
Pleonasmo: Empleo de palabras innecesarias que insisten en la misma idea para aclararla algunos podrían llamarlo redundancia:
Subí arriba del escenario.
Hipérbaton: Consiste en alterar el orden lógico de la frase: sujeto, predicados, complementos (directo, indirecto, circunstancial):
El avión vuela entre nublosas montañas. (origen lógico)
Vuela entre nublosas montañas el avión. (hipérbaton)
Lírica y algunos subgénerosLírica: Poemas por lo general cantados con el uso de un instrumento como la lira... de ahí su nombre de lirica.
Anacreóntica: se dedica a un amor de placer o erotismo.
Égloga: Canto dedicado al campo (así como los granjeros sembrando como la de andábamos cortando rábanos todos los sábados etc. etc. xDDD)
Elegía: se dedica a una gente ya fallecida. (muerto T__T)
Endecha: suposición lírica que refleja tristeza.
Epístola: lectura de cartas principalmente religioso como lectura epístola de al carta Juan pablo a los etc., etc.
Epitagrama: pensamiento crítico
Epitalamio: se dedica a novios.
Himno: admiración a un dios.
Idilio: parecido a la égloga pero más extenso.
Madrigal: este texto se le dedica al amor...
Oda: admiración a un héroe.
Redondilla: tiene ocho sílabas cada verso y cuatro versos cada estrofa, es característica de Sor Juana Inés de la Cruz.
Sátira: referente a lo Grotesco, a la política ridiculizándola.
Soneto: este es muy específico ya que cuenta con restricciones qué hacen que este texto sea obligatoriamente de 11 sílabas son a los que se dedicaba hacer sor Juana Inés de la Cruz.
El soneto de 11 silabas es soneto común, mientras que en el soneto perfecto hay que cuidar silabas, estructura, cabalgue (o algo así) y un montón de cosas raras más.
Figuras retóricas: Son licencias literarias que permiten lograr significados especiales a través del uso emotivo y connotativo (Dar un significado distinto) de las palabras.
Algunas figuras retóricas
Alegoría: Es una metáfora (Ver abajo) continuada, larga o extensa, desarrollada con intenciones estéticas y que representa la concreción de ideas abstractas. Ejemplo: Gerión, en la Divina Comedia, que tiene cuerpo de reptil y cabeza de anciano venerable, es la alegoría de la hipocresía.
Aliteración: Repetición cercana de sonidos para producir un efecto acústico.
Anáfora: Repetición de una o varias palabras al principio de frases o versos. Cumple una función rítmica y enfática.
Antítesis: Figura del pensamiento en que se contraponen ideas.
Arcaísmo: Empleo del lenguaje o modos de expresión antigua.
Difrasismo: Utilizar dos palabras o frases de significado semejante para expesar un mismo concepto.
Encabalgamiento: Figura retórica mediante la cual la construcción gramatical común no respeta los límites del verso y se continúa en el siguiente.
Elipsis: Omisión de palabras que no son necesarias para la clara comprensión de lo que se dice, porque se sobreentienden.
Epíteto: Adjetivo que antecede al sustantivo y señala características inherentes (Que no se pueden separar) al mismo.
Estribillo: Repetición de versos o estrofas cada cierto periodo.
Hipálage: Construcción que produce un desplazamiento semántico al ligar palabras que no se adecuan, lo que provoca una construcción extraña.
Gradación: Ordenamiento de palabras o frases de modo que cada una exprese algo más o algo menos que la anterior en un orden ascendente o descendente.
Hipérbaton: Alteración del orden habitual de las partes de la oración que es el de colocar primero el sujeto, seguido del predicado. El hipérbaton ocurre cuando se cambia este orden lo cual puede derivar en complejidad del texto.
Hipérbole: Consiste en exagerar, sobre todo lo que se describe.
Hipotiposis: Descripción de una escena con imágenes muy intensas.
Imagen: Representación sensible de un objeto o fenómeno.
Ironía: Figura que da a entender lo contrario de lo que se dice.
Metáfora: Recurso semántico que consiste en trasladar características de un ser a otro que se está describiendo.
Metonimia: Nombrar algo o a alguien por alguna sustitución que se relaciona cercanamente.
Onomatopeya: Recurso fonético por el que se imitan los sonidos del objeto que se menciona.
Palíndroma: Palabras que pueden leerse al derecho y al revés.
Paradoja: Aseveración que, aunque se presenta con apariencia de verdad encierra una contradicción.
Paralelismo: Sucesión de frases de corte y sentido semejantes entre los que la correlación se establece por semejanza o por oposiciones.
Personificación o Prosopopeya: Recurso literario que otorga características y atributos propios de las personas a los animales o a los seres inanimados.
Quiasmo o Retruécano: Figura de sintaxis que consiste en repetir expresiones semejantes o antitéticas, colocándolas en forma cruzada.
Repetición: Reiteración enfática de una misma palabra o frase.
Símil o comparación: Figura de pensamiento que establece semejanzas entre dos seres distintos mediante algún nexo comparativo: así, del mismo modo qué, como, así como, etc.
Sinécdoque: Nombra al todo por una de sus partes.
Sinestesia: Tipo de metáfora que opera una transposición sensorial al asociar a algo sensaciones que no le pertenecen; pero que, de alguna forma, dan más precisión a una experiencia.
Algunas licencias poéticas
Introducción:
La poesía es arte que se manifiesta por la palabra; todos sabemos hablar, leer y escribir; de ahí que cualquiera de nosotros se considere capaz de leer poesía, y se crea con derecho a valorarlas.
Lo que ante todo se suele buscarse en la poesía y exigirse de ella son ideas y problemas; y en consecuencia las personas se desentienden totalmente de si aquello que la poesía se propone y pretende decir "existe" realmente en ella, si se ha transformado o no en configuración verbal.
Esto no quiere decir que no podamos luchar contra esta mezcla de presunción e impotencia, despertando la sensibilidad hacia la esencia de lo poético.
Para despertar el sentimiento y la emoción (justificados), debemos aprender a no quedarnos insensibles a lo que nos parece obvio, hacernos sencillos e ingenuos, debemos cambiar los grandes billetes de la comprensión por humildes moneditas, solo así podremos llegar a la esencia de las cosas.
Capítulo I: Captación
"Arte que se manifiesta por la palabra": ¿qué significa eso?, ¿qué indicios fundamentales nos revelan que una construcción verbal es arte?
Pongamos un pasaje de El Ser y el Tiempo de Martin Heidegger junto a un poema de Quevedo; el tema en ambos casos es la muerte:
De Heidegger:
Nadie puede tomarle a otro su morir. Cabe, si, que alguien "vaya a la muerte por otro", pero esto quiere decir siempre: sacrificarse por el otro en una cosa determinada. Tal "morir por" no significa que el haya tomado la muerte del otro. El morir es algo que cada ser tiene que tomar en sí mismo. La muerte es, en la medida que "es" exclusiva a cada ser.
De Quevedo
¡Cómo de entre mis manos te resbalas!
¡Oh, cómo te deslizas, edad mía!
¡Qué mudos pasos traes, oh, muerte fría,
pues con callado pie todo lo igualas!
Lo que Heidegger explica filosóficamente, "está presente" en los cuatro versos de Quevedo, lo que en un caso no pasa de ser asunto de una comunicación, lo más clara posible, se convierte en el otro en hálito que da vida a la forma verbal.
El escrito de Heidegger podría traducirse de manera distinta, la forma no altera su contenido, pero en el poema de Quevedo para no desvirtuar su contenido no se puede hacer tal cosa, puesto que el mensaje que ha querido dar no podría traducirse de otra forma.
Pero ¿por qué razón y en qué sentido es traducible la expresión verbal en uno de los casos y no lo es en el otro?
Subcapitulo1: Ritmo y Melodía
Participar, de eso se trata en ambos casos, una espera que participemos acompañándole y siguiéndole en un curso de ideas; la otra busca hacernos compartir las vibraciones de una disposición interna, de un temple de ánimo humano.
Todo complejo verbal tiene dos aspectos, el audible y el inteligible: sonido y sentido. En cuanto masa de sonido, el lenguaje tiene una tonalidad determinada, cierto ritmo y cierta acentuación. En cuanto materia inteligible, significativa, tiene por naturaleza una articulación sintáctica determinada y se refiere a algo objetivo. En la corriente acústica del lenguaje, el tono, el ritmo y la acentuación expresan la actitud y el estado de ánimo (momentáneo o permanente) del que habla; en la estructura semántica del lenguaje se manifiesta la referencia a algo objetivo.
Queda claro que en el texto de Heidegger predomina el aspecto significativo del lenguaje, y en el segundo el musical. En el pasaje de Heidegger domina un estilo peculiar e inconfundible; en él se siente el hálito de un pensador apasionado, vigoroso, resuelto. Pero todo eso es en cierto sentido secundario, es fondo y trasfondo; lo que más importa se halla realmente en la trama significativa de la expresión y en el objeto que ésta define.
Por el contrario, los cuatro versos de Quevedo no son nada sin su ritmo y sin su melodía; lo que sugieren a nuestro espíritu sólo lo podremos captar a través de su configuración audible, henchida de rítmica vibración y melódico sonido.
Se suele identificar el ritmo con la cadencia medible y contable del verso, con el esquema métrico. Trataremos de aclarar la diferencia entre ambos por medio de cuatro ejemplos que, a pesar de tener idéntica configuración métrica, son de muy distinto ritmo:
Poema 1
Voces de muerte sonaron
cerca del Guadalquivir.
Voces antiguas que cercan,
voz de clavel varonil.
Les clavó sobre las botas
mordiscos de jabalí.
En la lucha daba saltos
jabonados de delfín.
Baño con sangre enemiga
su corbata carmesí,
pero eran cuatro puñales
y tuvo que sucumbir.
Poema 2
¿Para qué llamar caminos
a los surcos del azar?...
Todo el que camina anda,
como Jesús, sobre el mar.
Poema 3
Una tarde la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.
La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla,
una pluma y una flor.
Poema 4
Daros lástima quisiera;
dineros, señora, no;
que, aunque son pocos, las ganas
de dároslos menos son.
La cadencia métrica es siempre la misma. El ritmo, en cambio (la especial tensión y vibración interna), es distinto en cada caso; así que cada uno de los cuatro ejemplos se lee de diferente manera.
Los versos del primer ejemplo se precipitan, inquietamente, a empujones, llenos de ímpetu; el movimiento interior es "ascendente".
El segundo poema fluye como tranquilo y ancho arroyo, lenta, apagadamente; su movimiento interior es un relajado desvanecimiento, es un movimiento "descendente".
Muy distinta es la vida interna que anima los masculinos y enérgicos versos del tercer ejemplo; el ritmo es aquí un dificultoso y pertinaz avance, que con obstinada dureza se impone a grandes y pesados obstáculos; el movimiento interior es "estancado".
Pero ascendente o descendente, tenso o relajado, fluyente o estancado, el movimiento rítmico de estos tres ejemplos es por decirlo así de "ondas profundas", en contraste con el ritmo de "ondas superficiales", alado, alegre, juguetón del último ejemplo.
En resumen: el metro es lo exterior, el ritmo lo interior; el metro es la regla abstracta, el ritmo la vibración que confiere vida; el metro es el Siempre, el ritmo el Aquí y el Hoy; el ritmo es la medida transferible, el ritmo la animación intransferible e inconmensurable.
El ritmo podría desplegarse en una masa acústica, por decirlo así, incolora; la melodía en cambio, se apoya en sonidos de una determinada coloración, de cierta altura y profundidad; cada palabra posee, en virtud de su altura y color acústicos un determinado halo efectivo. Así en los versos de Quevedo, lo inexorable de ese sentirse abrumado por la muerte se contiene en los oscuros y amenazadores de u y o entre los que se incrusta la dureza de la a y lo agudo y chillante de la e.
Más clara se nos revela la potencia ambientadora de los sonidos verbales en el contraste, por ejemplo:
¡Azulado frescor!
¡Cielo y altura!
Dorados peces
en el mar pululan
En el primer ejemplo, la agrupación de vocales tiernas, plateadas,, evoca un ambiente claro y alegre.
Esta rota y cansada pesadumbre,
osada muestra de soberbios pechos.
estos quebrados arcos y deshechos
y abierto cerco de espantosa cumbre.
En el segundo, en cambio, la pena y la aflicción se actualizan en los sonidos casi siempre profundos y de afinación oscura.
Comprenderemos ahora porqué y en qué sentido es intraducible un complejo verbal poético: en cada uno de los sonidos y en cada onda de tensión, en la forma musical del conjunto, en ese todo que vibra de ritmo y resuena de melodía, va fundido, íntima e inseparablemente, un adentro, un contenido, un clima espiritual; imaginar una alteración en la forma, aunque sólo fuera en la minucia más insignificante, es imaginar alterado también el contenido. El cambio afecta al núcleo mismo, a la raíz profunda del contenido.
Bibliografía.
Pfeiffer, Johannes. La poesía.
Paredes Chavarría, Elia Acacia. Prontuario de lectura, lingüística, redacción, comunicación oral y nociones de literatura.
Orellana Bú, María Raimundo y Heriberto Bú Mendoza (no conocemos el título del libro xD Thrawn, si lees esto, te agradeceríamos mucho que nos aportaras ese dato. Gracias)
• Una opinión sobre la poesía.
La poesia no tiene que ser "perfecta", no tiene que ser perfecta ya que estariamos limitando al mismo ser humano a que se acople a unas reglas que tan solo las usaron unas personas, como por ejemplo la famosisima Métrica, que tan solo son para que se vea bonito, pero esto es arte... el arte no necesita reglas para que sea "ARTE", el arte es una expresión del ser humano, y no debe de estar sujeta a ninguna regla, salvo el tema o que sean artistas por encargo. El arte, lleva reglas básicas que no deben de limitar al ser humano para poder expresar... y en la LÍRICA, o como lo quieran llamar que es exactamente lo mismo, poner estas limitaciones, es tan solo un sinonimo de perfecciónismo, el cual es rebundante y totalmente estúpido ya que como ustedes saben, el perfeccionismo en el arte, (sea la rama que sea) es malo para todos, no existe cosa como el perfeccionismo y menos en el arte y mucho menos en la lírica, tenemos a grandes poetas españoles que son reconocidos e invientaron palabras e inventron nombres etc etc... esa es la creación de un ser humano, claro, debemos de tener en cuenta que estas medidas que arriba se ven, y que veran en la escuela... que solo son para que sea vean bien, sinembargo lo que ustedes escriban es arte, desde un punto de vista menos estético de la lírica... o del mismo arte.
No puedo ponerme aquí a explicarles lo que es realmente el arte... es algo que ustedes aprenderan con el tiempo y si toman la carrera de Arte y humanidades.
RESTRICCIONES, RESTRICCIONES, REGLAS, REGLAS... PERFECCIONISMO, PERFECCIONISMO.
Eso, si... no esta a discución la ortografía, eso si es una regla y los signos de puntuación.
ODIO EL PERFECCIONISMO... LAS REGLAS SON SOLO CUANDO SE NECESITAN... EL ARTE ES EL ARTE, UNA PARTE DEL SER HUMANO, LA PARTE MÁS IMPORTANTE.
Diganme de ustedes quien puede pintar con las 2 manos y hacer dibujos diferentes...
Por eso digo que hay reglas básicas... que todos tienen que seguir. Como la ORTOGRAFIA entre otros.
arvakur