Tony
24-11-2007, 01:11 AM
Cómo ganarle a las calificaciones¿Qué de bueno tienen las buenas calificaciones? Descubrimos todos los mitos al respecto
Las calificaciones son como un callejón sin salida: si te va bien, eres un matado; pero si te va mal, eres un taradazo. Hmmm. Se trata de una encrucijada de la que puedes salir muy fácil si pones sentido común de tu parte. Analicemos las ventajas de ambas.
Malas calificaciones
1. Dan fama de perdonavidas, lo que es una ventaja competitiva al momento de conquistar a una niña
2. Te ponen por encima de las circunstancias (me valen)
3. Como tienes malas calificaciones suponemos que no estudias, por lo tanto, ¡tienes más tiempo libre!
Buenas calificaciones
1. Popularidad. Más de alguien se va a acercar a pedirte auxilio cuando se acerquen los exámenes finales
2. Un buen promedio te abre las puertas a las famosísismas becas para la universidad, sea una licenciatura o una maestría. Tienes tres años de preparatoria para no regar el tepache
3. OK, no serás perdonavidas, pero tus papás no van estar encimad de ti las 24 horas de los siete días de la semana fastidiándote con la cantaleta: “¿ya estudiaste, ya hiciste la tarea, ya, ya, ya?”
4. Olvídate de los extras en vacaciones, las regularizaciones, las reprobadas y las repetidas de años (eso quedó en la secundaria)
5. Lo más importante: que aprovecharás el tiempo en la maldita escuela y el dinero que tus jefes están poniendo para tu educación. Eso, en resumidas cuentas, se llama satisfacción
Pero, a pesar de todo, muchos dudan acerca de la importancia de las buenas calificaciones y se preguntan si las calificaciones realmente importan, o si sólo serán un pretexto para hacerte la vida imposible.
La verdad es que la preparación y el estudio es algo que cuesta mucho pero que paga bien. Reprobar dos o tres materias al semestre no tiene nada de satisfactorio y, por si fuera poco, recuerda que papelito habla.
Las calificaciones son como un callejón sin salida: si te va bien, eres un matado; pero si te va mal, eres un taradazo. Hmmm. Se trata de una encrucijada de la que puedes salir muy fácil si pones sentido común de tu parte. Analicemos las ventajas de ambas.
Malas calificaciones
1. Dan fama de perdonavidas, lo que es una ventaja competitiva al momento de conquistar a una niña
2. Te ponen por encima de las circunstancias (me valen)
3. Como tienes malas calificaciones suponemos que no estudias, por lo tanto, ¡tienes más tiempo libre!
Buenas calificaciones
1. Popularidad. Más de alguien se va a acercar a pedirte auxilio cuando se acerquen los exámenes finales
2. Un buen promedio te abre las puertas a las famosísismas becas para la universidad, sea una licenciatura o una maestría. Tienes tres años de preparatoria para no regar el tepache
3. OK, no serás perdonavidas, pero tus papás no van estar encimad de ti las 24 horas de los siete días de la semana fastidiándote con la cantaleta: “¿ya estudiaste, ya hiciste la tarea, ya, ya, ya?”
4. Olvídate de los extras en vacaciones, las regularizaciones, las reprobadas y las repetidas de años (eso quedó en la secundaria)
5. Lo más importante: que aprovecharás el tiempo en la maldita escuela y el dinero que tus jefes están poniendo para tu educación. Eso, en resumidas cuentas, se llama satisfacción
Pero, a pesar de todo, muchos dudan acerca de la importancia de las buenas calificaciones y se preguntan si las calificaciones realmente importan, o si sólo serán un pretexto para hacerte la vida imposible.
La verdad es que la preparación y el estudio es algo que cuesta mucho pero que paga bien. Reprobar dos o tres materias al semestre no tiene nada de satisfactorio y, por si fuera poco, recuerda que papelito habla.