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View Full Version : Eres relativista?


Tony
20-11-2007, 09:51 AM
Que es el relativismo?

“Las condiciones de supervivencia de la humanidad no están sujetas a votación: son como son”. Robert Spaemann
¿Existen valores absolutos? Cuenta Peter Kreeft que un día, durante una de sus clases de ética, un alumno le dijo que la moral era algo relativo y que él como profesor no tenía derecho a imponerle sus valores.
Bien –contestó Kreeft, para iniciar un debate sobre aquella cuestión–, voy a aplicar a la clase tus valores y no los míos.
Tú dices que no hay valores absolutos, y que los valores morales son subjetivos y relativos.
Como resulta que mis ideas personales son un tanto singulares en algunos aspectos, a partir de este momento voy a aplicar esta: todas las alumnas quedan suspendidas.
El alumno se quedó sorprendido y protestó diciendo que aquello no era justo. Kreeft le argumentó:
¿Qué significa para ti ser justo? Porque si la justicia es sólo mi valor o tu valor, entonces no hay ninguna autoridad común a nosotros dos. Yo no tengo derecho a imponerte mi sentido de la justicia, pero tú tampoco puedes imponerme el tuyo...

Por tanto, sólo si hay un valor universal llamado justicia, que prevalezca sobre nosotros, puedes apelar a él para juzgar injusto que yo suspenda a todas las alumnas.
Pero si no existieran valores absolutos y objetivos fuera de nosotros, sólo podrías decir que tus valores subjetivos son diferentes de los míos, y nada más.

Sin embargo –continuó Kreeft–, no dices que no te gusta lo que yo hago, sino que es injusto. O sea, que, cuando desciendes a la práctica, sí crees en los valores absolutos. No me impongas tu verdad

Los relativistas y los escépticos consideran que aceptar cualquier creencia es algo servil, una torpe esclavitud que coarta la libertad de pensamiento e impide una forma de pensar elevada e independiente. Sin embargo –como decía C. S. Lewis–, aunque un hombre afirme no creer en la realidad del bien y del mal, le veremos contradecirse un momento más tarde en la vida práctica.

Por ejemplo, una persona puede no cumplir su palabra o no respetar lo acordado, arguyendo que no tiene importancia y que cada uno ha de organizar su vida sin pensar en teorías. Pero lo más probable es que no tarde mucho en argumentar, refiriéndose a otra persona, que es indigno que haya incumplido con él sus promesas.
Cuando los defensores del relativismo hablan en defensa de sus derechos, suelen desprenderse de todo su relativismo moral y condenar con rotundidad la objetiva inmoralidad de quien pretenda causarle daño. Y si alguien les roba la cartera, o les da una bofetada, lo más probable es que olviden su relativismo y aseguren –sin relativismo ninguno– que eso está muy mal, diga lo que diga quien sea (sobre todo si lo dice el ladrón o agresor correspondiente). Porque si la palabra dada no tiene importancia, o si no existen cosas tales como el bien y el mal, o si no existe una ley natural, ¿cuál es la diferencia entre algo justo o injusto? ¿Acaso se contradicen al mostrar que, digan lo que digan, en la vida práctica reconocen que hay una ley de la naturaleza humana?

El relativismo, al no tener una referencia clara a la verdad, lleva a la confusión global de lo que está bien y lo que está mal. Si se analizan con un poco de detalle sus argumentaciones, es fácil advertir –como explica Peter Kreeft– que casi todas suelen refutarse a sí mismas:

- "la verdad no es universal" (¿excepto esta verdad?);
- "nadie puede conocer la verdad" (salvo usted, por lo que parece);
- "la verdad es incierta" (¿es incierto también lo que usted dice?);
- "todas las generalizaciones son falsas" (¿ésta también?);
- "no puedes ser dogmático" (con esta misma afirmación estás demostrando ser bastante dogmático);
- "no me impongas tu verdad" (tú me estás imponiendo ahora tus verdades); - "no hay absolutos" (¿absolutamente?);
- "la verdad sólo es opinión" (tu opinión, por lo que veo).
- Etcétera ad nauseam.

El boxeador que nunca sube al “ring“
Cuando uno dice que es muy difícil o casi imposible saber lo que es verdad o mentira, o lo que es bueno o malo, porque asegura que todo es relativo, adopta una cómoda postura en la que apenas necesita argumentar nada. Elude cualquier debate o discusión seria, porque niega su presupuesto. Por eso decía Wittgenstein que es como un boxeador que nunca sube al “ring”.

En vez de subir al “ring”, lo que suele hacer en la práctica es meter de tapadillo, en un descuido retórico, su propia verdad y su propio concepto de bien. Porque también él guarda muchas certezas, aunque quizá no las advierta por estar demasiado ocupado en acusar a los demás de dogmatismo.

Lo que el relativista
suele mirar con sospecha
no son las certezas,
sino más bien l
as certezas de los demás.

VINCENT VALENTINE
20-11-2007, 10:44 AM
que interesant algunas cosas no la sabia y creo que si soy relativista

Tony
20-11-2007, 11:08 AM
RELATIVISMO, FANATISMO Y CRISTIANISMO
Antonio Orozco
Se cuenta que, en cierta ocasión, descendía Einstein de un avión y al pie de la escalerilla una de las personas que le recibían le preguntó:
—Por favor, Mr. Einstein, explíquenos en pocas palabras su teoría de la relatividad.
—Señora, replicó el genial científico, para explicarle a usted mi teoría de la relatividad necesitaría disponer de lo que usted entiende por eternidad.
El mismo grado de ignorancia manifiestan quienes creen que Einstein estableció definitivamente el relativismo, como si hubiese demostrado que toda verdad fuese relativa, que no hubiera ninguna verdad absoluta, es decir con vigor y vigencia universal. En otros términos, que no habría verdad que fuera tal (verdad) en todos los lados y todos los tiempos. Por lo que toca al conocimiento la pretensión relativista es que nada puede afirmarse sino es en el contexto de una cultura o de otras circunstancias específicas o individuales del interesado. La versión popular del «todo es relativo» se expresa con la bien conocida copla:
En este mundo traidor
nada es verdad ni mentira,
todo es del mismo color
del cristal con que se mira.
Seguramente un buen relativista borraría lo de «traidor». Nos quedaríamos sin rima, pero permanecería el criterio esencial: todo es del color del cristal...
De entrada, cabría objetar que no todo lo que conozco es el color del cristal, porque siguiendo con la metáfora, hay algo que obviamente conozco independientemente del color; por ejemplo, el cristal. El cristal no es un color ni su naturaleza depende de color alguno. Y ciertamente conozco bastante bien el cristal (aunque no de modo exhaustivo), y lo conocería en sus propiedades esenciales aunque padeciera de daltonismo.
Lo que pretende el relativismo no es que un objeto que por un lado se ve cóncavo, pueda verse por el otro lado convexo. Esto no es relativismo, es realismo. Lo que quiere decir el relativista, si tiene algún sentido, sin salirnos del mismo ejemplo, es que una cosa puede ser cóncava y también convexa ¡por el mismo lado! en función de los condicionamientos que sufran los observadores.
Seguramente pocos relativistas considerarían oportuno este ejemplo y quizá lo tomarían como un golpe bajo. Ahora bien, si no lo admiten, ya no son estrictos relativistas, porque están reconociendo, aunque sea con la boca pequeña, que hay verdades objetivas y que como tales las podemos conocer. En todo caso, el relativismo de que hablamos existe en abundancia. Una consecuencia de su tesis es que 2 + 2 son 4 para una cultura, época o civilización, pero podrían no serlo en otra época, civilización o cultura (no se sabe).
EL FANÁTICO
Comencemos, pues, por definir al fanático, tanto para cuando nos llamen así como cuando estemos a punto de llamarlo a otros. Como es sabido, «fanático» viene de «fan», de donde proviene también «fanal». Fanático es quien se siente «iluminado» por la verdad y a la vez «profeta» con derecho a imponer la verdad a todo el mundo y a cualquier precio, por cualquier medio. Es claro que la característica del fanático no es precisamente el amor a la verdad (para lo cual se necesita no ser fanático) sino la carencia de la virtud moral de la tolerancia. En consecuencia no se arredra ante el uso de la violencia física o moral.
Para el fanático —explica Millán—, ser tolerante es hacer traición a la verdad. Pensando de esta manera, el fanático ignora que la tolerancia no supone aceptar por verdadero lo falso. El fanático, con razón, considera que la falsedad es un mal, pero de esta verdad saca una falsa consecuencia: que tolerar equivale a aprobar o aplaudir.
El fanático acierta al mantener incólume la distinción entre la verdad y la falsedad. Acierta también en reconocer que la verdad tiene un valor absoluto (no es preciso ser fanático para reconocerlo) y que lo falso en tanto que falso es objetiva y absolutamente inválido. Se equivoca al menos en la pretensión de comunicar la verdad —o lo que él tiene por tal— mediante la violencia física o moral.
EL RELATIVISTA
Por su parte, el relativista, de entrada, tiene la apariencia de la mayor humildad: yo no soy capaz de conocer verdades absolutas. Sostiene (frente al escepticismo radical) que el hombre puede conocer la verdad, pero a la vez afirma que ninguna verdad posee valor absoluto. Una verdad sólo podrá serlo dentro de un espacio o lugar y tiempo o época, o cultura, determinados. En otras palabras, ninguna verdad es válida universalmente, sino en función de la peculiar constitución (bien específica, bien individual) del sujeto que se las representa.
Parece que no cabe mayor humildad en el aprecio de la propia capacidad de conocer, por lo que, el relativista, parece hallarse en óptimas condiciones para vivir la virtud moral de la tolerancia. De hecho —dice Millán—, la apología que actualmente se hace de la tolerancia es, en numerosas ocasiones, una profesión de fe relativista. Hay renombrados políticos, juristas, y hasta algún que otro moralista adepto del progresismo, que se empeñan en repetir que si no se es relativista no cabe ser tolerante. Ahora bien, quienes piensan de esta manera no resultan en el fondo tan humildes como en la superficie lo parecen. Se atribuyen el monopolio de la virtud moral de la tolerancia, negándola en absoluto —no de una manera relativa— a quienes discrepan de ellos. No tienen la humildad de tolerar que puedan considerarse tolerantes quienes no aprueban el relativismo. Y en realidad tampoco son relativistas. No pueden serlo porque su afirmación de la tesis relativista es absoluta, no relativa a su vez.
Con otras términos, el relativista implícitamente afirma lo que explícitamente niega: la existencia de verdades universalmente válidas. Millán Puelles concluye que el único relativismo humanamente posible es el relativismo inconsecuente, es decir, el que se expresa de una manera absoluta, o el que relativismo irreflexivo (que advierte que se contradice al expresarse pero no le importa).
El relativista ha de reconocer que, desde su punto de vista, no existe fundamento objetivo para entender y sostener la virtud de la tolerancia como preferible al fanatismo. ¿Por qué hemos de preferir la tolerancia al fanatismo? El relativista carece de respuesta satisfactoria, porque la respuesta habría de ser: «depende...».
La tolerancia, ¿cuenta o no cuenta con un fundamento razonable, o sea, con una razón objetiva? Si la respuesta es rotundamente sí, se ha descalificado el relativismo; si la respuesta es no, entonces el relativismo carece de fundamento racional para afirmar el valor de la tolerancia. Sólo le queda el recurso de decir algo así: «es que obviamente es preferible». Pero teniendo en cuenta que el fanático no lo ve nada claro, la postura relativista se muestra arbitraria, voluntarista y dogmática. En resumidas cuentas, es en sí mismo contradictorio. Lo cual explica que haya tan pocos relativistas consecuentes. En rigor, es que es imposible ser consecuente con el relativismo, como no se puede ser consecuente sobre la base de que dos más dos sean a la vez tres y medio, cuatro y cinco.
EL CRISTIANO
Por el contrario, la doctrina cristiana enseña, por una parte, que lo falso no tiene nunca derecho a presentarse como verdadero; y por otra, que «la verdad debe presentarse amable, no agria, ni molesta, ni impuesta a la fuerza o con violencia, pues de otro modo se haría imposible la paz entre los individuos y los pueblos, cuando el Hijo mismo encarnado, Príncipe de la paz, por su cruz reconcilió a todos los hombres en Dios...» (Concilio Ecuménico Vaticano II, Gaudium et spes, n. 78).
Para el relativista la tolerancia es una actitud carente de fundamento racional. En cambio, para el cristiano como tal, la tolerancia es una virtud moral necesaria y opuesta al vicio de la intolerancia. Si un cristiano es intolerante —lo que ha sucedido más de una vez—, siempre se le podrá argumentar: usted actúa contrariamente a su fe; ahonde un poco más en los contenidos de su credo, sobre todo en lo afirmado por su Maestro: es preciso amar no sólo a los amigos, sino también a los enemigos. Es posible que se convierta a la tolerancia. Razones hay para ello.
En cambio, el relativista carece de fundamento para convencer a nadie de la necesidad de la tolerancia. No podrá invocar con éxito el credo relativista, precisamente porque éste consiste en la negación de todo fundamento absoluto respecto a la verdad y al bien. Él mismo se encontrará en momentos de crisis difíciles de superar, porque ser tolerante siempre, en una larga vida, es sin duda bastante arduo.
¿Quién está, pues, más inclinado al respeto al discrepante y a las minorías? ¿quién se encuentra más próximo al ideal democrático, el relativista o el cristiano?
Cabe añadir que «el verdadero y buen cristiano ha de entender que dondequiera que se encuentre la verdad, es cosa propia de su Señor» (San Agustín, De Doctrina christiana, cap. XVIII, núm. 28). En consecuencia, si el discrepante manifiesta estar en posesión de una verdad hasta entonces desconocida por el cristiano, éste debe entender que se encuentra con algo así como un mensajero divino —aun pudiendo ser éste un relativista en desliz—, portador de algo cuyo copy right eterno resulta ser... del Espíritu Santo.
Antonio OROZCO

.::Ken Mayfair::.
20-11-2007, 11:10 AM
bueno agradezco el tema porq me encanta y voy a discutir mucho en el porq difiero en todo jeje

Que es el relativismo?

“Las condiciones de supervivencia de la humanidad no están sujetas a votación: son como son”. Robert Spaemann
¿Existen valores absolutos? Cuenta Peter Kreeft que un día, durante una de sus clases de ética, un alumno le dijo que la moral era algo relativo y que él como profesor no tenía derecho a imponerle sus valores.
Bien –contestó Kreeft, para iniciar un debate sobre aquella cuestión–, voy a aplicar a la clase tus valores y no los míos.
Tú dices que no hay valores absolutos, y que los valores morales son subjetivos y relativos.
Como resulta que mis ideas personales son un tanto singulares en algunos aspectos, a partir de este momento voy a aplicar esta: todas las alumnas quedan suspendidas.
El alumno se quedó sorprendido y protestó diciendo que aquello no era justo. Kreeft le argumentó:
¿Qué significa para ti ser justo? Porque si la justicia es sólo mi valor o tu valor, entonces no hay ninguna autoridad común a nosotros dos. Yo no tengo derecho a imponerte mi sentido de la justicia, pero tú tampoco puedes imponerme el tuyo...

* en realidad la justicia tal vez exista (no niego la posibilidad de q exista) pero quien es capaz de decir q es lo justo y lo q no???, nadie y eso lo hace subjetivo, de hecho porq lo q dice o hace el profesor es lo justo??? o porq es injusto???? ese juicio de valor se hace en cuanto a la posición de quien lo realiza (profesor: justo, alumno perjudicado: injusto) y eso lo hace subjetivo y relativo pero no quiere decir q no exista una justicia mas alla de nosotros

Por tanto, sólo si hay un valor universal llamado justicia, que prevalezca sobre nosotros, puedes apelar a él para juzgar injusto que yo suspenda a todas las alumnas.
Pero si no existieran valores absolutos y objetivos fuera de nosotros, sólo podrías decir que tus valores subjetivos son diferentes de los míos, y nada más.

Sin embargo –continuó Kreeft–, no dices que no te gusta lo que yo hago, sino que es injusto. O sea, que, cuando desciendes a la práctica, sí crees en los valores absolutos. No me impongas tu verdad

* es injusto porq cuando uno sale perjudicado lo primero q hace es argüir q es injusto incluso ante la vida, en segundo reitero q no es relativo porq no haya un valor objetivo si no porq el hombre es quien lo carga de subjetividad (incluso estudios en semiótica y lingüística afirman q el locutor carga el signo linguistico con subjetividad) y por ultimo al vivir en sociedad respetamos ciertas reglas en este caso la mayor objetividad posible del profesor y al no serlo esta rompiendo con ese supuesto q todos e incluso el adopta como justo

Los relativistas y los escépticos consideran que aceptar cualquier creencia es algo servil, una torpe esclavitud que coarta la libertad de pensamiento e impide una forma de pensar elevada e independiente. Sin embargo –como decía C. S. Lewis–, aunque un hombre afirme no creer en la realidad del bien y del mal, le veremos contradecirse un momento más tarde en la vida práctica.

* yo no me contradigo y me considero bastante relativista, es decir siempre aclaro (y si no lo hago es porq me olvido simplemente) q es mi opinion y tal vez la de otro sea distinta y no coincidamos pero es igualmente valida

Por ejemplo, una persona puede no cumplir su palabra o no respetar lo acordado, arguyendo que no tiene importancia y que cada uno ha de organizar su vida sin pensar en teorías. Pero lo más probable es que no tarde mucho en argumentar, refiriéndose a otra persona, que es indigno que haya incumplido con él sus promesas.
Cuando los defensores del relativismo hablan en defensa de sus derechos, suelen desprenderse de todo su relativismo moral y condenar con rotundidad la objetiva inmoralidad de quien pretenda causarle daño. Y si alguien les roba la cartera, o les da una bofetada, lo más probable es que olviden su relativismo y aseguren –sin relativismo ninguno– que eso está muy mal, diga lo que diga quien sea (sobre todo si lo dice el ladrón o agresor correspondiente). Porque si la palabra dada no tiene importancia, o si no existen cosas tales como el bien y el mal, o si no existe una ley natural, ¿cuál es la diferencia entre algo justo o injusto? ¿Acaso se contradicen al mostrar que, digan lo que digan, en la vida práctica reconocen que hay una ley de la naturaleza humana?

* q cumpla o no con su palabra es cosa de el y como quiere ser visto en la sociedad y soportar el juicio colaborativo q le hagan y tampoco exijo q se cumpla la ley, es decir me parece genial q todos la cumplamos porq estaría todo mas ordenado pero si no las respeta tendrá sus motivos (pero también sus consecuencias porq están para mantener un orden) y si alguna vez se dice (al menos en mi caso) q algo es bueno o malo verdadero o falso, lo digo teniendo presente q es mi opinion y como ya dije q puede no ser igual a la de ningún otro y es mas creo q eso es bueno

El relativismo, al no tener una referencia clara a la verdad, lleva a la confusión global de lo que está bien y lo que está mal. Si se analizan con un poco de detalle sus argumentaciones, es fácil advertir –como explica Peter Kreeft– que casi todas suelen refutarse a sí mismas:

- "la verdad no es universal" (¿excepto esta verdad?); *el relativista realmente reconoce q su verdad es tan subjetiva como la del resto
- "nadie puede conocer la verdad" (salvo usted, por lo que parece);
- "la verdad es incierta" (¿es incierto también lo que usted dice?);
- "todas las generalizaciones son falsas" (¿ésta también?);
- "no puedes ser dogmático" (con esta misma afirmación estás demostrando ser bastante dogmático);
- "no me impongas tu verdad" (tú me estás imponiendo ahora tus verdades); - "no hay absolutos" (¿absolutamente?);
- "la verdad sólo es opinión" (tu opinión, por lo que veo).
- Etcétera ad nauseam.

* para resumir las respuestas a las preguntas digo q un relativista relativisa hasta su propia creencia y ademas es preferible ese escepticismo donde se reconoce humildemente lo poco q uno sabe y lo subjetivo q es a creerse dueño de la verdad q lleva a tener ideas etnocentricas y catastróficas q se ha visto a lo largo de la historia

El boxeador que nunca sube al “ring“
Cuando uno dice que es muy difícil o casi imposible saber lo que es verdad o mentira, o lo que es bueno o malo, porque asegura que todo es relativo, adopta una cómoda postura en la que apenas necesita argumentar nada. Elude cualquier debate o discusión seria, porque niega su presupuesto. Por eso decía Wittgenstein que es como un boxeador que nunca sube al “ring”.

En vez de subir al “ring”, lo que suele hacer en la práctica es meter de tapadillo, en un descuido retórico, su propia verdad y su propio concepto de bien. Porque también él guarda muchas certezas, aunque quizá no las advierta por estar demasiado ocupado en acusar a los demás de dogmatismo.

* y esto es fácilmente refutable, es decir yo me la paso discutiendo y debatiendo sobre todo cuando cuando alguien afirma algo como verdadero y unico

Lo que el relativista
suele mirar con sospecha
no son las certezas,
sino más bien l
as certezas de los demás.

* tampoco creo esto (creo no afirmo), q no se sospecha de todo, solo se busca mirar de distintos lados o puntos de vista una situación o teoría permitiendo ver los posibles problemas y las soluciones a ellos q desde un punto de vista estricto, cerrado y hasta autoritario a veces no se podría.

muy buen tema tony te agradezco de nuevo XD

PIERRE
20-11-2007, 11:47 AM
No escribiré mucho, ya que no lo creo necesario para un tema como este (que pienso objetar en pocas palabras a continuación), y porque Kenshin arriba ya argumento muchos puntos de una forma parecida a como yo lo haría.

La situación, es que estos escritos son una malinterpretación y manipulación, manejando conceptos muy superficiales del relativismo, y cuyas pruebas no son en absoluto factibles.
Los relativistas no son (o somos) necios que se quieren hacer los conocedores de la verdad, en realidad, entienden que nuestro propio conocimiento es relativo (Hasta ahora se cumple con el primer párrafo sarcástico de Orozco).
El razonamiento es más sencillo, creo yo... Y la clave está en el "cristal" con que se mira. Resulta que ese cristal aún no es entendible, ni ha podido ser estudiado. Ese cristal ni siquiera consiste en el cerebro, o las células sensoras del cuerpo, sino en toda la estructuración intelectual y emocional de una persona, la cual es individual, es decir, que no es probable que exista la capacidad de un humano para saber que siente, percibe y razona igual que otra persona. Se puede suponer, y puede que las probabilidades sean altas, pero nunca existirá algo como la completa seguridad en la mente humana.

Sí existen las verdades universales, pero como ya he dicho, han estado sujetas a la percepción individual, lo cual las hace dificiles, si no, imposibles de comprobar. (Sin embargo, muchas veces supuestamente se adoptan, y las posibilidades de que esas verdades sean universales se incrementan, pero no aseguran. Tales como el sentido de justicia o moral que impera en la mayoría de las personas)

.::Ken Mayfair::.
20-11-2007, 12:06 PM
bueno en primer lugar no se niega la posibilidad de exista algo objetivo si no q la interpretación si lo es porq cada uno (como lo dice muy bien la teoría semiotica) pone parte de sus conocimientos y creencias en toda interpretación y posteriormente análisis de dicha cuestión lo q hace subjetiva en ningún lado se niega la existencia de conocimiento objetivo solo se demuestra q es relativo a uno. Un claro ejemplo es q ni siquiera la física el ejemplo y modelo por excelencia de la ciencias duras q se creen y se auto proclaman objetivas carecen de esta característica y eso es fácilmente si recurrimos a como dije antes a la historia, porq se ha cambiado de paradigma demasiadas veces como para ser capaces de afirmar q algo es así, universal e inmutable

Tony
20-11-2007, 12:15 PM
Cómo responder al relativismo moral contemporáneo¿Cuál es la respuesta a esta especie de "dictadura democrática" que impone el relativismo moral contemporáneo? La respuesta no puede ser otra que la realización de que la base de una auténtica democracia tiene que ser una moral objetiva y universal, de la cual formen parte ciertos principios absolutos. Si esa convicción cala en lo más profundo de todas las personas, o de al menos la mayoría de las personas, entonces los derechos de los desventajados podrán ser respetados. El criterio rector de la gente ya no será la conveniencia individual, característica casi ineludible de la moral relativista, sino esos principios o valores morales objetivos y universales, en los cuales se fundan los auténticos derechos humanos fundamentales. El primero de todos los derechos, por ser base y condición de todos los demás, es el derecho a la vida.

En realidad, esos principios morales no deben ser objeto de votación por parte de la mayoría, sino que deben anteceder y hacer posible el sistema democrático de libre participación. Para seguir con nuestro ejemplo del respeto a la vida, no es la democracia la que debe determinar el derecho a la vida; es el derecho a la vida lo que hace posible la democracia. Para ponerlo de forma más sencilla: para votar hay que estar vivo primero. El derecho a la vida, los derechos de la familia y otros derechos fundamentales son la base y condición de la democracia --y de cualquier otro sistema civilizado que respete los auténticos derechos humanos y el bien común. La democracia que no esté fundada en principios morales que salvaguardan los derechos no es una auténtica democracia, se ha convertido en un espejismo en medio del desierto del relativismo moral. Por consiguiente, y contrariamente a lo que creen muchos, el sistema ético que le corresponde a la democracia no es el relativismo moral, sino la moral objetiva y universal.

Pero entonces surge el siguiente dilema. No podemos imponerle a la gente la moral objetiva y universal. ¿Qué hacemos entonces? Antes de responder a esta pregunta, debemos aclarar tres cosas. La primera es que ya las sociedades democráticas (y también las que no lo son) les imponen a sus ciudadanos una serie de leyes, muchas de las cuales no han sido objeto de votación, al menos no por muchos de los que en la actualidad viven en ellas. Las leyes que prohiben el asesinato, el robo, el conducir de forma contraria a los signos del tránsito y otras muchas, son leyes que deben ser obedecidas, so pena de incurrir en castigos. Sin embargo, ninguna persona decente se queja de estas imposiciones.

La segunda aclaración es que, cuando hablamos aquí de principios morales objetivos para toda la sociedad, no estamos incluyendo en ellos los mandamientos que obligan en conciencia a los miembros de una religión determinada. Por ejemplo, sería antidemocrático que el Estado les exigiera a todos los ciudadanos que vayan a Misa los domingos, so pena de ir a la cárcel. No se trata, pues, de imponerle una moral "sectaria" a los demás. Se trata de que todos aceptemos unos principios morales comunes a todos, que hacen posible la convivencia pacífica y con justicia para todos, incluyendo las minorías y los desaventajados.La tercera aclaración surge de la consideración que acabamos de abordar. Muchas veces la persona provida es también una persona religiosa. Incluso, en muchos casos es su fe lo que la ha iluminado y la ha motivado a asumir sus convicciones morales provida. Pero ese hecho no debe invalidar, ante sus intercolutores que no comparten esa fe, los argumentos racionales y científicos que utiliza para convencer a los demás de defender la vida y rechazar el aborto. En otras palabras, no se debe confundir el hecho de que una persona sea religiosa con la argumentación no religiosa que esa misma persona utiliza. De lo contrario, se estaría cayendo en una injusticia y en la falacia ad hominem, por medio de la cual se rechaza a la persona que argumenta, en vez de refutar su argumento.

Pero, habiendo hecho estas aclaraciones, la pregunta anterior todavía subsiste: ¿cómo hacer que todos lleguen a aceptar estos principios, sin recurrir a la imposición? La manera correcta de lograrlo es la educación, la persuasión y la argumentación. Para eso existen organizaciones como Vida Humana Internacional.Ahora bien, para convencer a todos de la verdad moral, no se puede recurrir, al menos no como el método principal, al argumento ético-religioso. No porque este no sea válido en sí mismo, sino porque no todos lo comparten. Hay que utilizar la argumentación que se basa en un marco común de referencia, y ese marco común de referencia está constituido por la razón y la ciencia. El ejemplo del aborto sigue siendo esclarecedor. Yo no tengo que (ni debo) bombardear a mi interlocutor con pasajes bíblicos para convencerlo de respetar la vida y rechazar el aborto. Puedo y debo, para convencerlo, recurrir a los argumentos racionales acerca del valor intrínseco de cada vida humana y a los argumentos científicos acerca de la presencia de un ser humano en el útero de su madre desde el momento de la concepción. Para ello puedo recurrir al uso de imágenes acerca del desarrollo intrauterino del ser humano. Si mi interlocutor me lo permite y la prudencia lo dicta, puedo recurrir también al uso de imágenes que muestren lo que el aborto le hace al ser humano no nacido.Todo este proceso de persuasión se debe llevar a cabo en un clima de humildad y respeto hacia el oyente. Después de todo, "las palabras convencen; el ejemplo arrastra".

Adolfo J. Castañeda es el Director de Programas Educativos de Vida Humana Internacional.
Vida Humana Internacional (VHI) es la

.::Ken Mayfair::.
20-11-2007, 12:51 PM
tony vos te estas refiriendo mas a valores naturales pero como lo dice la sociología y supongo q lo sabes no hay comportamiento humano q sea natural o q al menos no haya sido doblegado ante la presión social, por lo tanto el derecho a la vida no es natural ni primero a nada (cosa q me gustaría porq comparto en mi concepción el derecho a la vida es el mas importante y primario), y la democracia no debe sostenerse en la moral porq de ser asi estamos en problemas (de hecho miren lo q la democracia moderna esta haciendo en el mundo) deben fundamentarse en las leyes sean o no votadas por el "pueblo" porq debe haber necesariamente algo q someta y mantenga el orden y no hay nada de natural ni objetivo en ello. Por otro lado no encuentro relación entre la vida y su valor con el relativismo, de hecho para mi lo mas valioso es la vida y tendría q serlo para todos eso no lo discuto pero también comprendo q no todos piensan asi y no los juzgo por eso esa es la diferencia entre tu concepción y la mía (me parece) porq de hecho coincido mucho en vos en muchas cosas pero eso no quita q sean apreciaciones personales. ademas tampoco creo (ni me parece) q haya q imponerle ideas a nadie eso seria muy manipulador solo esperar q la gente adopte o no la forma de pensar propia, luego de analizarla y en mi opinion esa es la tarea de la educación de formar a personas capaces de pensar, confrontar, analizar, debatir y lograr llegar a su concepción de las cosas y no formar maquinas q hagan y no piensen

PIERRE
20-11-2007, 12:57 PM
Efectivamente, para que deje de existir el relativismo tendría que eliminarse el individualismo, como lo dice:
La respuesta no puede ser otra que la realización de que la base de una auténtica democracia tiene que ser una moral objetiva y universal, de la cual formen parte ciertos principios absolutos. Si esa convicción cala en lo más profundo de todas las personas, o de al menos la mayoría de las personas, entonces los derechos de los desventajados podrán ser respetados.

Sin embargo es imposible lograrlo con los métodos expuestos. De hecho, actualmente la sociedad se encuentra en un punto parecido al propuesto, en el que todos adoptan una convicción de moral. "Convicción" es la palabra clave del quote. Aún y que existan verdades absolutas, necesita existir la convicción "en lo más profundo de todas las personas, o de al menos la mayoría". Y eso se convierte automáticamente en relativo.

De hecho, no comprendo el por qué de este tema como propuesta de conocimiento y entendimiento... Lo que considero razonable (Nuevamente entra en juego el relativismo) es que se comprenda y entienda a profundidad este concepto, que según yo es bastante más lógico, que la supuesta cognocencia de valores universales adoptados por la mayoría de la sociedad. Y una vez entendido y adoptado, podría resultar más sencillo identificar los conceptos productivos para la sociedad, provocando así un avance cultural.

Retomando la propuesta de que los miembros de una sociedad establezcan los conceptos absolutos en base a democracia, lo consideraría bastante molesto... Ya que considero a una gran mayoría de esa sociedad, incapaz de tomar semejantes decisiones. Lo que seguramente me llevaría a mí y a otras tantas personas a estar en contra de esas "verdades absolutas". (Ya no estoy argumentando si alguien está o no en lo correcto, sino en el simple hecho de que no todos estarían de acuerdo)

Tony
20-11-2007, 02:19 PM
tony vos te estas refiriendo mas a valores naturales pero como lo dice la sociología y supongo q lo sabes no hay comportamiento humano q sea natural o q al menos no haya sido doblegado ante la presión social, por lo tanto el derecho a la vida no es natural ni primero a nada (cosa q me gustaría porq comparto en mi concepción el derecho a la vida es el mas importante y primario), y la democracia no debe sostenerse en la moral porq de ser asi estamos en problemas (de hecho miren lo q la democracia moderna esta haciendo en el mundo) deben fundamentarse en las leyes sean o no votadas por el "pueblo" porq debe haber necesariamente algo q someta y mantenga el orden y no hay nada de natural ni objetivo en ello. Por otro lado no encuentro relación entre la vida y su valor con el relativismo, de hecho para mi lo mas valioso es la vida y tendría q serlo para todos eso no lo discuto pero también comprendo q no todos piensan asi y no los juzgo por eso esa es la diferencia entre tu concepción y la mía (me parece) porq de hecho coincido mucho en vos en muchas cosas pero eso no quita q sean apreciaciones personales. ademas tampoco creo (ni me parece) q haya q imponerle ideas a nadie eso seria muy manipulador solo esperar q la gente adopte o no la forma de pensar propia, luego de analizarla y en mi opinion esa es la tarea de la educación de formar a personas capaces de pensar, confrontar, analizar, debatir y lograr llegar a su concepción de las cosas y no formar maquinas q hagan y no piensen

La Sociologia es una "ciencia" de estudio de los hechos y es hasta cierto punto relativa pues depende quien la escriba y su formacion e ideas. Asi como la "democracia en algunos paises latinoamericanos. La democracia es mas efectiva mientras mas educacion tengan las personas y sigan con respeto los derechos humanos, del cual opino que el principal por logica es el derecho a la vida. Sin vida no hay sociedad . No no hay que imponerle nada a nadie todos escogen vivir libremente donde coinciden sus principios y son respetados y reconocidos por consecuencia natural.. . En cuanto a debatir no pues tal ejercicio sino usa reglas estables de logica y etica no tiene consecuencia.

Sebas
20-11-2007, 02:38 PM
Muy buen tema.
Creo q en parte soy relativista, pero si todo fuera relativo, como bien dicen, no habria un "orden", por eso se trata de buscar una "moral" o "ley universal, por asi decirlo, por ejemplo, matar esta mal, para la mayoria, porque me sentiria afectado si alguien me mata, o si mata a un ser querido, si esto fuera relativo...no habria control de la situacion, e intentaria justificarla con mis razones, como por ejemplo, "lo mate porque me golpeo y temi por mi vida" o "lo mate porque el es una mala persona"...lo q tambien haria q fuera relativo, porque lo q yo considero mal o bien, tal vez no sea de esa forma.

.::Ken Mayfair::.
20-11-2007, 02:41 PM
La democracia es mas efectiva mientras mas educacion tengan las personas y sigan con respeto los derechos humanos, del cual opino que el principal por logica es el derecho a la vida. Sin vida no hay sociedad . No no hay que imponerle nada a nadie todos escogen vivir libremente donde coinciden sus principios y son respetados y reconocidos por consecuencia natural.. .

sin vida no hay sociedad claro q tenes razón, porq la sociedad son individuos q viven y comparten cosas por lo tanto es una red de subjetividades e intereses q pueden ser comunes o no por lo tanto su moral y todo es relativa por eso hay q respetar todos las posiciones porq no hay ninguna objetiva o q sea cierta o al menos q se pueda comprobar q es la verdadera y la mejor

Zore
20-11-2007, 10:53 PM
relativista aca.


la cuestion, como mencionaron antes, es ke una verdad, nunca es completa, esto fue algo ke discutimos mucho en humanismo, pero la conclusion es la misma, cada variante, depende de otra variante, y siendo todas variantes, ninguna tendria un punto fijo, ninguna variante podria ser fija, asi ke, no podriamos dar a muchas variantes subjetivas un valor verdadero o falso (dios). Sin embargo, hay ke entender ke existen ciertas limitantes para las variantes, a estas limitantes, las llamariamos como "verdades conocidas" y estas verdades conocidas, nos ayudan a conocer un poco sobre la posicion de las variantes, asi mismo aplicarlas, pero no saber exactamente de ke se trata, es un poco raro, pero lo explicare asi de simple:

imaginemos ke tenemos un cuadraro, sus 4 lados, cada uno , seria una limitante, o una verdad si asi lo preferimos, digamos, ke 2 lados, significan la verdad de: todo tiene inicio y fin, y los otros 2 lados, serian la limitante de... la energia existe, bueno, teniendo dicho cuadrado, vamos a ingresar una variante, y la llamaremos dios, dios como variante, puede desplazarse dentro de el cuadrado, sin embargo, no puede ir mas alla de las limitantes o lados, osease, dios puede4 estar dentro de el cuadrado, desde ke sea energia y desde ke tenga inicio y fin, esto lo hace un hecho relativo, pero dentro de las limitantes, dios tiene la libertad de moverse en el cuadrado, aplicando las 2 verdades presentes a su gusto, eso si, sin romperlas.

es en parte, solo la punta de el risco de lo ke entiendo por relativismo, sin embargo, creom ke es la vision mas directa sobre todos estos hechos, no poemos hablar concretamente de algo sin tener en cuenta lo demás, asi ke nada es completo, nada se keda kieto, todo gira respecto a las limitantes de el plano.

Tony
20-11-2007, 11:12 PM
En una organización democrática la noción de verdad ha de estar en el centro de la vida pública. Si no hay verdad, no es posible el debate porque la discusión deja de ser un proceso de búsqueda y se transforma meramente en una tramoya del poder. Si no hay verdad, si todas las opiniones valen lo mismo, pierde todo su sentido el pluralismo democrático."

Y también: "Mientras que el relativista no tiene interés en escuchar las opiniones de los demás, quien ama el pluralismo no sólo afirma que caben diversas maneras de pensar acerca de las cosas, sino que sostiene además que entre ellas hay -en expresión de Stanley Cavell- maneras mejores y peores, y que mediante el contraste con la experiencia y el diálogo los seres humanos somos capaces casi siempre de reconocer la superioridad de una opinión sobre otra y de adherirnos a la mejor."


Segun Jaime Nubiola, Profesor de Filosofía, Universidad de Navarra
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Hace unas pocas semanas, en la misa previa al conclave que había de elegir al nuevo papa, el entonces cardenal Ratzinger denunciaba con fuerza los vientos del relativismo que azotan nuestra sociedad occidental en las últimas décadas. El relativismo se ha convertido en una actitud de moda, mientras que al "tener una fe clara según el credo de la Iglesia católica" se le despacha a menudo como fundamentalismo. "Se va constituyendo -concluía- una dictadura del relativismo que no reconoce nada como definitivo y que deja sólo como medida última al propio yo y sus apetencias". La expresión que acabo de subrayar, "dictadura del relativismo", llamó de inmediato la atención tanto de la audiencia como de la prensa, pues mostraba de manera bien gráfica la formidable capacidad poética del futuro papa que con sólo tres palabras diagnosticaba la enfermedad de la sociedad europea.

Algún periodista nacional consideró que esa expresión era un concepto absurdo, una contradicción in terminis, sin caer en la cuenta de que la combinación de esas dos palabras compone una figura literaria de enorme fuerza expresiva. Como es sabido, se trata de la figura denominada por los expertos oxímoron, (del griego oxys, agudo, y moron, romo, estúpido), en la que mediante la yuxtaposición de dos palabras de significado opuesto se logra expresar un nuevo sentido, un contraste difícilmente alcanzable de otra manera: todos hemos empleado expresiones como "silencio atronador", "luminosa oscuridad", "graciosa torpeza" y tantas otras expresiones parecidas que llenan de sentido y viveza nuestra comunicación. Cuando el futuro Benedicto XVI hablaba de la dictadura del relativismo lo que estaba expresando con brillantez poética es que en nuestra avanzada cultura democrática se está imponiendo por vía de fuerza el principio de que todas las opiniones valen lo mismo, y por tanto, que nada valen en sí mismas, sino que sólo valen en función de los votos que las respaldan.

Aquel mismo periodista argumentaba que "el relativismo es el alma viva del conocimiento científico". Y, exhibiendo un notable desconocimiento de la efectiva práctica científica, añadía: "Sólo quien duda de la exactitud de sus ideas puede sentirse impelido a ponerlas a prueba y, llegado el caso a descartarlas, o a restringir su campo de validez, abriendo paso a ideas nuevas, ellas mismas cuestionables". Nada más alejado de la realidad de la ciencia que esta caricatura. El científico no es nunca un relativista, no piensa que su opinión valga lo mismo que cualquier otra, y, si es un científico honrado, está deseoso de someter su parecer al escrutinio de sus iguales y de contrastarlo con los datos experimentales disponibles. El buen científico está persuadido de que su opinión es verdadera, que es la mejor verdad que ha logrado alcanzar, a veces con mucho esfuerzo. El científico sabe también que su opinión no agota la realidad, sino que casi siempre puede ser rectificada y mejorada con más trabajo suyo y con la ayuda de los demás.

En contraste con el periodista español, una conocida columnista del New York Times, descalificaba al nuevo papa como un absolutista, como "un archiconservador del Jurásico que desdeña la cultura del 'si te parece bien hazlo' y las tendencias revolucionarias nacidas en los años 60 en favor de la diversidad y la apertura cultural". Maureen Dowd en su artículo venía a aliar al nuevo Benedicto XVI con el vicepresidente Dick Cheney en su batalla contra el progresismo liberal norteamericano, del que el New York Times es quizá su portaestandarte. Esto muestra bien el localismo endémico de la prensa norteamericana, pero sugiere también que probablemente el relativismo que denunciaba el cardenal Ratzinger no ha afectado a los Estados Unidos tanto como a Europa. Como reconocía Dowd, citando al profesor de Utah, Bruce Landesman, "quienes sostienen posiciones progresistas no son relativistas. Simplemente están en desacuerdo con los conservadores acerca de que es lo bueno y lo malo".

Efectivamente, en el corazón de la sociedad americana está la convicción de que la democracia es una concepción ética, presidida por un uso comunitario de la razón. En una democracia los asuntos se discuten hasta la saciedad y si no se llega a un acuerdo razonable son finalmente los jueces quienes deciden acerca de la moralidad de un determinado modo de proceder. En una organización democrática la noción de verdad ha de estar en el centro de la vida pública. Si no hay verdad, no es posible el debate porque la discusión deja de ser un proceso de búsqueda y se transforma meramente en una tramoya del poder. Si no hay verdad, si todas las opiniones valen lo mismo, pierde todo su sentido el pluralismo democrático.

No es verdad que todas las opiniones merezcan el mismo respeto. Quienes merecen todo el respeto del mundo son las personas, pero no sus opiniones. Al contrario, tenemos la obligación de ayudar a los demás a mejorar sus opiniones, a cambiar sus convicciones, exhibiendo las razones que asisten a nuestras posiciones morales y sociales para permitirles que se pasen, si lo desean, a nuestro lado. En este sentido, es importantísimo distinguir con claridad entre pluralismo y relativismo. Mientras que el relativista no tiene interés en escuchar las opiniones de los demás, quien ama el pluralismo no sólo afirma que caben diversas maneras de pensar acerca de las cosas, sino que sostiene además que entre ellas hay -en expresión de Stanley Cavell- maneras mejores y peores, y que mediante el contraste con la experiencia y el diálogo los seres humanos somos capaces casi siempre de reconocer la superioridad de una opinión sobre otra y de adherirnos a la mejor.

En última instancia, un relativismo como el que crece actualmente en Europa corroe la democracia porque clausura el diálogo y acaba con el pluralismo. Precisamente un día antes del fallecimiento de Juan Pablo II, el entonces cardenal Ratzinger explicaba en Subiaco en una fascinante exposición acerca de las culturas que hoy se contraponen en el Viejo Continente que, sobre la estela del desarrollo científico moderno, "Europa ha desarrollado una cultura que, de modo desconocido antes de ahora para la humanidad, excluye a Dios de la consciencia pública". Y añadía inmediatamente: "En Europa se ha desarrollado una cultura que constituye la contradicción en absoluto más radical no sólo del cristianismo, sino de las tradiciones religiosas y morales de la humanidad". En sus palabras se advertía de manera luminosa que el relativismo de nuestro tiempo, hijo bastardo de la Ilustración, era el punto de partida de esta cancelación de Dios en la vida pública.

El contraste -aquí meramente apuntado- entre el pluralismo norteamericano ("In God we trust") y el relativismo europeo es sólo una caricatura, pero ayuda a entender bien aquel sugerente oxímoron de la "dictadura del relativismo" del que hablaba con preocupación el Cardenal Ratzinger en la víspera del conclave. El relativismo es la enfermedad más grave de la sociedad europea en el momento presente y considerar la enfermedad como algo saludable es en verdad la peor de las dictaduras.RELATIVISMO Y BIOÉTICA

Javier Peromarta. Licenciado en Biología, Universidad Autónoma de Barcelona.
Doctor en Teología, Universidad de Navarra.
Máster en Bioética, Universidad de Valladolid. jperomarta@terra.es

Javier Vega. Doctor en Medicina.
Profesor Titular de Medicina Legal, Universidad de Valladolid. vega@med.uva.es



1. Qué es el Relativismo

El Relativismo postula que no hay sino verdades provisionales o relativas, dada la imposibilidad para el hombre de alcanzar verdades definitivas o absolutas, cualquiera que sea el ámbito en que nos movamos. Por tanto, se podría definir como una forma mitigada de escepticismo: a lo más se podría hablar de las preferencias de cada uno, de opiniones, pero no de verdades que a todos se imponen por su misma evidencia.

Una anécdota nos ayudará a plantear el tema. Narra el profesor Peter Kreeft cómo un día, en una de sus clases de ética, un alumno le dijo que la moral era algo relativo y que como profesor no tenía derecho a imponerle sus valores. "Bien –contestó Kreeft, para iniciar un debate sobre aquella cuestión-, voy a aplicar a las clases tus valores, no los míos: como dices que no hay absolutos, y que los valores morales son subjetivos y relativos, y como resulta que mi conjunto particular de ideas particulares incluye algunas particularidades muy especiales, ahora voy a aplicar ésta: todas las alumnas quedan suspendidas". Todos quedaron sorprendidos y protestaron de inmediato diciendo que aquello no era justo. Kreeft, continuando con aquél supuesto, le argumentó: "¿Qué significa para ti ser justo? Porque si la justicia es sólo mi valor o tu valor, entonces no hay ninguna autoridad común a ti y a mí. Yo no tengo derecho a imponerte mi sentido de la justicia, pero tampoco tú a mí el tuyo. Sólo si hay un valor universal llamado justicia, que prevalezca sobre nosotros, puedes apelar a él para juzgar injusto que yo suspenda a todas las alumnas. Pero si no existieran valores absolutos y objetivos fuera de nosotros, sólo podrías decir que tus valores subjetivos son diferentes de los míos, y nada más".

Ser relativista equivale a no tener convicciones: es la muerte de la persona. Quien carece de convicciones no se toma nada en serio. Para esta persona, las cosas carecen de valor. Sólo tienen precio, y son intercambiables: las cosas y las personas. Pero lo cierto, como muestra el suceso narrado en el aula, es que el respeto a la libertad se nutre de convicciones firmes.

El relativismo no es, en rigor, una doctrina, ya que no es posible ser relativista hasta las últimas consecuencias. Ortega decía que el relativismo es una teoría suicida: cuando se aplica a sí misma, se mata. Así por ejemplo, en rigor, no se es relativista con respecto a la ciencia experimental y a la técnica, ni en relación con ciertas normas imprescindibles de justicia y civilidad (sobre el robo no hay discusión). Con una incongruencia en la que no todos reparan, el relativismo se restringe a la ética, donde no se reconoce verdad ni mentira, solo feelings. De ahí el nuevo imperativo categórico de no imponer la propia moral al prójimo.



2. Raíces del Relativismo. Tolerancia e intolerancia.

¿Cómo se ha llegado a esta situación? El relativismo surge como un intento de evitar los horrores de los regímenes totalitarios (fascismo, nazismo, comunismo) que llevan consigo la intolerancia hacia lo diverso, hasta el exterminio físico del disidente. Aquí nos encontramos con la estrecha alianza entre tolerancia absoluta y relativismo. Llevados del deseo de tolerarlo todo para evitar la intolerancia asesina, se llega a relativizarlo todo.

El italiano Norbeto Bobbio, autor de obras sobre Filosofía política, señala que hay dos sentidos de tolerancia: uno positivo, que es firmeza de principios y se opone a la indebida exclusión de lo diferente; y otro negativo, como indulgencia culpable, condescendencia con el error, que se opone a la justa exclusión de lo que puede hacer daño a las personas o a la sociedad. Y advierte que "nuestras sociedades democráticas y permisivas sufren de exceso de tolerancia en sentido negativo, de tolerancia en el sentido de dejar correr (...), de no escandalizarse ni indignarse nunca por nada". Como ejemplo menciona que en una ocasión le pidieron su apoyo para una petición a favor del ‘derecho a la pornografía’.

Lo que lleva a la intolerancia no es en sí misma la creencia de que hay verdades, sino el no sostener una: que es inmoral violentar las conciencias. Cuando este principio es respetado, entonces se tiene un criterio coherente para limitar la tolerancia.

El relativismo, además de no justificar bien la necesidad de limitar la tolerancia, no vacuna contra la intolerancia. El razonamiento que ha llevado a fomentar el relativismo, tras la II Guerra mundial, adolece de un error de diagnóstico: las ideologías totalitarias imponen la razón de Estado –o de raza, o de clase- porque previamente relativizan profundamente la ética.



3. Los riesgos del Relativismo

El riesgo de un clima relativista consiste en que fomenta la idea de que vale opinar cualquier cosa, sin la necesidad de responder ante instancias objetivas. Al instalar las creencias en el reino de la pura subjetividad, el relativismo tiende a convertir las opiniones en obstinaciones. Entonces, el entendimiento mutuo se torna más difícil, y el fanatismo puede volver inesperadamente por sus fueros perdidos. Alemania, que tras el nazismo instauró un sistema educativo pensado para impedir que pudiera repetirse la intolerancia, se pregunta ahora de dónde han salido esos jóvenes que atacan a los inmigrantes. El fenómeno es complejo y no admite una explicación única. Pero cabe preguntarse si, en medio de un relativismo ambiental, es posible inculcar eficazmente las convicciones que sustentan la reverencia por la dignidad de la persona.

Decimos que, paradójicamente, en el relativismo las opiniones derivan hacia obstinaciones. ¿Por qué se obstinan tantos en obtener celulas totipotentes a partir de tejidos del embrión humano cuando se pueden obtener de otros tejidos de adultos? Al final se cae en la cuenta de que inconfesables intereses económicos y de influencia se esconden tras estas obstinaciones intolerantes.



4. Consecuencias del Relativismo: el permisivismo

Hemos descrito el Relativismo como el remedio que algunas corrientes de pensamiento propugnaron para evitar en adelante los horrores del totalitarismo: para evitar tales locuras lo mejor es declarar que carece de sentido afirmar una verdad objetiva, no provisional. Así, quedaría sin fundamento cualquier intento de imponerla por la fuerza. Por eso, entre otras cosas, hoy tantas veces se defiende la tolerancia y la libertad con el relativismo, y la convicción de estar en la verdad cae bajo sospecha.

El resultado de esta alergia a la verdad de las cosas y personas es el permisivismo, que más o menos se sostiene en la práctica, mientras no se le pidan las razones profundas de su justificación. Recientemente, en Alemania se han prohibido actos públicos de grupos neonazis, lo que supone limitar el derecho de manifestación. En Francia, donde sin duda hay libertad de expresión, el gobierno ha clausurado dos periódicos de musulmanes ligados al FIS argelino, por su "tono violentamente anti-occidental y anti-francés", según la explicación oficial.

Pero ahora hay que preguntarse si podemos justificar semejantes medidas a la vez que utilizamos un discurso éticamente débil (relativista) para fundamentar el permisivismo. Pues también aquellos a los que no se puede tolerar tienen su verdad, su criterio para definir lo bueno y lo malo. Sin referencia a una verdad universal, resulta difícil explicar por qué ponemos ciertos límites a la tolerancia.

Para el permisivismo es sospechosa de dogmatismo la afirmación de que "sólo una moral que reconoce normas válidas siempre y para todos, sin ninguna excepción, puede garantizar el fundamento ético de la convivencia social". Les parece una imposición de la moral católica.

La Iglesia al enseñar que existen normas éticas universales e inmutables, válidas por tanto también para los no creyentes, demuestra su confianza en el poder de la razón humana para conocer con certeza las exigencias necesarias de la dignidad humana (exigencias que en muchos casos son confirmadas por la Revelación), y afirma que los valores personales no admiten un tratamiento instrumental o violento. Bajo este doble aspecto, hace un servicio de incalculable valor a los hombres y a la sociedad.

No cualquier idea del hombre puede fundamentar los derechos de la libertad, los derechos humanos en general, como ha demostrado, por ejemplo, la teoría y la práctica marxista.



5. La existencia de la verdad

Hemos hablado en el epígrafe anterior de normas o verdades universales e inmutables, exigibles, por tanto, a todo ser humano que se precie de tal. No válidas sólo para una porción de hombres -los creyentes- sino para todo ser que posea la vida humana desde su concepción hasta la muerte. Son normas que garantizan el respeto a la dignidad humana. Su formulación más conocida es el Decálogo cristiano, aunque ya antes eran conocidas por la Humanidad.

Las almas de los egipcios muertos se justificaban ante Osiris con esta confesión: "Traigo en mi corazón la verdad y la justicia, pues he arrancado de él todo mal. No he hecho sufrir a los hombres. No he tratado con los malos. No he cometido crímenes. No he hecho trabajar en mi provecho con abuso. No he maltratado a mis servidores. No he blasfemado de los dioses. No he privado al necesitado de los necesario para la subsistencia. No he hecho llorar. No he matado ni mandado matar. No he tratado de aumentar mis propiedades por medios ilícitos, ni de apropiarme de los campos de otro. No he manipulado las pesas de la balanza. No he mentido. No he difamado. No he escuchado tras las puertas. No he cometido jamás adulterio. He sido siempre casto en la soledad. No he cometido con otros hombres pecados contra la naturaleza. No he faltado jamás al respeto debido a los dioses" .Podrían presentarse textos análogos de otras culturas, que muestran cómo estas verdades son universales, comunes de una manera u otra a todas las culturas que se han sucedido en la historia de la humanidad. Son verdades universales e inmutables.

Pero ¿qué es la verdad? Estamos de nuevo ante la pregunta de Pilatos a Jesucristo, que zanja la cuestión sin resolverla.

Las complicaciones sobre el término verdad son típicamente filosóficas. De forma pre-filosófica no existen grandes dificultades para utilizar el término verdad. Hasta el más escéptico utilizará el término y el concepto de verdad cuando, por ejemplo, se le acuse de haber hecho algo que "no he hecho, en modo alguno, ésa es la verdad".

La antigua definición de verdad (adecuación del entendimiento con la realidad) mantiene su validez cada vez que alguien sufre las desventajas de la negación –en carne propia- de la verdad. Si nos mantenemos en este plano de lo vivencial nadie puede negar este concepto de verdad. Cuando el objeto del conocimiento es algo externo a la persona (una cosa, un comportamiento interpersonal), no hay grandes inconvenientes para admitir que verdad es la adecuación entre conocimiento intelectual y realidad.

En la mayoría de los ámbitos (el de las ciencias experimentales, sociales, humanas) las verdades pueden decirse provisionales en sentido propio. Absolutizarlas significa renunciar a un conocimiento más profundo. Sólo en el ámbito de la ética –común a todo ser humano- podemos encontrar verdades absolutas: los derechos humanos, verdades que garantizan el respeto al ser humano, fundamentos de la inviolabilidad de la persona, sea de la condición que sea. Constituyen una ley no escrita, asentada en la razón de cada hombre, por el mero hecho de ser hombre. Son la verdad del ser humano.

Una verdad completa, absoluta, sólo puede ser creación de un sujeto absoluto, de la plenitud del ser, de Dios. La aceptación por el hombre de verdades absolutas es una fe; es decir, una adhesión a algo que el hombre no ha creado: el hombre no ha creado al ser humano, por tanto, no tiene poder sobre la vida o la muerte. Debe respetar la vida... y respetar la muerte. No debe manipular al ser humano mediante la clonación, aunque pueda hacerlo, porque su ciencia se lo permite. Sería manipular la verdad (absoluta) del ser humano.

El relativismo desabsolutiza la verdad profunda del hombre (ya no es un ser en sí, sino un ser para mí, dice) y se apresta a manipular al hombre: es el relativismo bioético que juega con los embriones humanos, introduciéndolos en el ámbito del economicismo y el afán de poder.

Aecio
22-11-2007, 07:46 PM
Buen tema, aunque esta como para la sección de debates.

Bueno, primero déjenme decir que yo no soy relativista para nada. Los relativistas son pésimos en los debates, si no son capaces de afirmar ninguna cosa de manera positiva. Como Kenshin en este tema, que para todo dice yo pienso, yo creo o algo por el estilo. y como ya se han ido mucho por el lado ético y moral, voy a dejar eso por la paz, porque parece que ahí ni uno ni otro ceden.

Según entiendo (corrijan me si me equivoco) el relativista o subjetivo, no niega la realidad objetiva de las cosas, lo que niega es la capacidad humana de conocer dicha realidad, al menos de forma absoluta. Por ejemplo digamos que los relativistas no niegan la existencia de un perro, pero argumentan que cada persona que vea a dicho perro, lo ve de diferente forma. No por que unos lo vean mas alto o mas bajo, mas gordo o mas flaco, unos de un color o otros de otro. Si no que porque cada individuo, posee su propia identidad, su propia forma de pensar, sus propias experiencia y su propio juicio. Asi aunque todos vean al mismo perro, algunos piensan que el tierno, a otros les molesta, otros pensaran que es jugeton y otros que es hiperactivo, etc, etc, etc.

Si es así, los relativistas tienen razón en general, pero fallan al hacer creer que todas las cosas son así y que no hay manera alguna de que se conozca algo con absoluta certeza y mas allá de toda duda. Sin embargo (y aunque les duela a los relativistas) si existen cosas, que podemos dar por seguras mas allá de toda duda.

Kenshin puso el ejemplo de la física. Bueno, retomando ese ejemplo, déjenme decir que no por el hecho de hayan cambiado varias veces los paradigmas de la física, podemos concluir que la física esta equivocada. Lo que ocurre en estos casos, es que lo que se tenia por verdadero, luego resulto que no lo era. Entonces se formulan nuevas teorías y conforme acumulan evidencia se van sentando por verdaderas. Los relativistas dicen: ¿Y como puedes estar seguro que esta ves si es la verdad y que no te has equivocado otra vez? Y tienen mucha razón en preguntar.

Para responder analicemos es caso de la gravedad. Desde siempre los hombres habían visto que los objetos caen, pero no se habían preguntado porque. A Aristoteles se le ocurrió pensar que el lugar natural de los objetos era el suelo y por eso los objetos regresaban a el en cuanto dejaban de ser sostenidos por alguna otra fuerza. Como nadie tuvo una idea mejor pues hubo que creerle. Después Galileo hizo experimentos con objetos en caída libre, pero no formulo una nueva teoría. Luego Newton formula la teoría de la gravitación universal (creo que se llamaba así) donde dice que la gravedad es una fuerza de atracción entre los cuerpos y que es función de su masa y la distancia a la cual se encuentran. Finalmente Einstein con su teoría de la relatividad, concibe a la gravedad como una fuerza causada por la curvatura del espacio-tiempo por los objetos con masa.

Aqui podemos ver que aunque nuestra comprensión de la fuerza de gravedad, ha cambiado con el tiempo, hay algo que no ha cambiado. El simple hecho de que los objetos caen, es decir, la gravedad misma.

O como lo leí en un libro de lógica. "Aunque el espíritu humano puede evolucionar en el conocimiento de la verdad, la verdad misma no evoluciona"

.::Ken Mayfair::.
22-11-2007, 07:54 PM
Bueno, primero déjenme decir que yo no soy relativista para nada. Los relativistas son pésimos en los debates, si no son capaces de afirmar ninguna cosa de manera positiva. Como Kenshin en este tema, que para todo dice yo pienso, yo creo o algo por el estilo. y como ya se han ido mucho por el lado ético y moral, voy a dejar eso por la paz, porque parece que ahí ni uno ni otro ceden.
[/B]

Aecio con todo respeto no me considero pésimo para nada y solo porq a diferencia de otros soy capaz de poner mi punto de vista sin censurar al del otro como hacen muchos q se creen dueños de la verdad. Desgraciadamente no muchas personas se dan cuenta de sus limitaciones y pero si muchas dicen esto es asi, como si fueran eruditos en todo y asi con esa idea de verdad absoluta y única el mundo esta quedando

y otra cosa con el ejemplo de la física pongo en evidencia q nunca se save con total certeza nada ni siquiera la física asiq argumentar algo como absoluto es imposible y de hacerlo se estaría cayendo en la soberbia y la explicación q vos das sobre el cambio en la veracidad de los conceptos y paradigmas apoyan lo q digo no hay nada absoluto y por lo tanto es relativo

yendo al caso de la gravedad, seguro q pasa y no discuto eso, lo q digo es q no se puede explicar y decir esto es así absolutamente (por lo tanto es relativo) porq puede cambiar. Si lees bien dije q en el caso de la justicia (y esta idea se aplica a cualquier concepto metafísico e inprobable) q no se niega q esta exista si no q se duda de la capacidad del hombre de entenderla, explicarla, etc; de forma concluyente como muchos intentan y ahi esta el relativismo

Tony
22-11-2007, 08:18 PM
Buen tema, aunque esta como para la sección de debates.

Bueno, primero déjenme decir que yo no soy relativista para nada. Los relativistas son pésimos en los debates, si no son capaces de afirmar ninguna cosa de manera positiva. Como Kenshin en este tema, que para todo dice yo pienso, yo creo o algo por el estilo. y como ya se han ido mucho por el lado ético y moral, voy a dejar eso por la paz, porque parece que ahí ni uno ni otro ceden.

Según entiendo (corrijan me si me equivoco) el relativista o subjetivo, no niega la realidad objetiva de las cosas, lo que niega es la capacidad humana de conocer dicha realidad, al menos de forma absoluta. Por ejemplo digamos que los relativistas no niegan la existencia de un perro, pero argumentan que cada persona que vea a dicho perro, lo ve de diferente forma. No por que unos lo vean mas alto o mas bajo, mas gordo o mas flaco, unos de un color o otros de otro. Si no que porque cada individuo, posee su propia identidad, su propia forma de pensar, sus propias experiencia y su propio juicio. Asi aunque todos vean al mismo perro, algunos piensan que el tierno, a otros les molesta, otros pensaran que es jugeton y otros que es hiperactivo, etc, etc, etc.

Si es así, los relativistas tienen razón en general, pero fallan al hacer creer que todas las cosas son así y que no hay manera alguna de que se conozca algo con absoluta certeza y mas allá de toda duda. Sin embargo (y aunque les duela a los relativistas) si existen cosas, que podemos dar por seguras mas allá de toda duda.

Kenshin puso el ejemplo de la física. Bueno, retomando ese ejemplo, déjenme decir que no por el hecho de hayan cambiado varias veces los paradigmas de la física, podemos concluir que la física esta equivocada. Lo que ocurre en estos casos, es que lo que se tenia por verdadero, luego resulto que no lo era. Entonces se formulan nuevas teorías y conforme acumulan evidencia se van sentando por verdaderas. Los relativistas dicen: ¿Y como puedes estar seguro que esta ves si es la verdad y que no te has equivocado otra vez? Y tienen mucha razón en preguntar.

Para responder analicemos es caso de la gravedad. Desde siempre los hombres habían visto que los objetos caen, pero no se habían preguntado porque. A Aristoteles se le ocurrió pensar que el lugar natural de los objetos era el suelo y por eso los objetos regresaban a el en cuanto dejaban de ser sostenidos por alguna otra fuerza. Como nadie tuvo una idea mejor pues hubo que creerle. Después Galileo hizo experimentos con objetos en caída libre, pero no formulo una nueva teoría. Luego Newton formula la teoría de la gravitación universal (creo que se llamaba así) donde dice que la gravedad es una fuerza de atracción entre los cuerpos y que es función de su masa y la distancia a la cual se encuentran. Finalmente Einstein con su teoría de la relatividad, concibe a la gravedad como una fuerza causada por la curvatura del espacio-tiempo por los objetos con masa.

Aqui podemos ver que aunque nuestra comprensión de la fuerza de gravedad, ha cambiado con el tiempo, hay algo que no ha cambiado. El simple hecho de que los objetos caen, es decir, la gravedad misma.

O como lo leí en un libro de lógica. "Aunque el espíritu humano puede evolucionar en el conocimiento de la verdad, la verdad misma no evoluciona"

Bueno en realidad objetivamente hablando es relativo a decir verdad .=P:

no lo tomes tan en serio pero todos son diferentes peus son relativistas

PIERRE
22-11-2007, 10:49 PM
Para responder analicemos es caso de la gravedad. Desde siempre los hombres habían visto que los objetos caen, pero no se habían preguntado porque. A Aristoteles se le ocurrió pensar que el lugar natural de los objetos era el suelo y por eso los objetos regresaban a el en cuanto dejaban de ser sostenidos por alguna otra fuerza. Como nadie tuvo una idea mejor pues hubo que creerle. Después Galileo hizo experimentos con objetos en caída libre, pero no formulo una nueva teoría. Luego Newton formula la teoría de la gravitación universal (creo que se llamaba así) donde dice que la gravedad es una fuerza de atracción entre los cuerpos y que es función de su masa y la distancia a la cual se encuentran. Finalmente Einstein con su teoría de la relatividad, concibe a la gravedad como una fuerza causada por la curvatura del espacio-tiempo por los objetos con masa.

Aqui podemos ver que aunque nuestra comprensión de la fuerza de gravedad, ha cambiado con el tiempo, hay algo que no ha cambiado. El simple hecho de que los objetos caen, es decir, la gravedad misma.


Eso que no ha cambiado sigue siendo una cuestión percibida por los humanos... Es decir, quién sino el humano mismo, o mejor aún, lo expondré en tu caso particular, estás convencido de que lo que no cambió fue el hecho de que los objetos caen. No eres mentalmente una copia de nada ni de nadie, y llegaste a la conclusión de que los objetos caen, por conocimiento empírico, y después fue desarrollado con instrucción y teoría al respecto. Pero tu intelecto no está ligado concientemente al de ningún otro humano, por lo tanto, el decidir creer que los objetos caen es una cuestión personal.

Lo que el relativismo discute, no es la veracidad del hecho en sí, sino la veracidad de este percibida a través de los sentidos.
Yo, por ejemplo, creo también que los objetos caen, sin embargo no puedo estar completamente seguro que tu u otra persona lo conciba de la misma manera (Aún y que digas que lo haces). Y esa probabildad, por más mínima que sea, de que una situación sea diferente, es la que evita que cualquier humano conozca la verdad absoluta.

Yuffie•
26-11-2007, 06:49 PM
yo tampoco sabia mucho
de esto y creo que si
tengo sintomas de serlo...
[*.* me encantan los debates
entre estos tres chicos]

Aecio
29-11-2007, 07:36 PM
Yo no me creo dueño de la verdad, un gran erudito, ni nada por el estilo. Sin embargo tu comentario me ha hecho darme cuenta de algo. Ambos nos equivocamos en algo. Yo dije que los relativistas son pesimos en el debate y tu dices que los que no lo son son unos orgullosos por creerse muy sabios. El error consiste en considerar las posturas extremas de estas dos ideologias, sin darnos cuenta, que la mayoria de las personas se encuentran en alguna escala intermedia. De hecho yo pienso que el relativismo es una buena primera aproximacion a muchos temas, pero conforme conoces mas, vas prograsivamente abandonando esta postura y comiensas a aceptar como verdad algunas cosas de las que antes dudabas.

Tu comentario Tony no lo entendi. Haber si luego tienes tiempo de explicarlo mejor.


Y en cuanto a ti PIERRE, ya habiamos hablado de esto. Segun recuerdo quedamos en que tu eras un subjetivista empedernido asi como yo soy objetivista empedernido.
De todos modos dejame preguntarte algo, aunque se que no hay posibilidad de que ninguno de los dos cambie de parecer.
Dices que el relativismo no niega la vericidad del hecho, sino la veracidad del hecho percibido por los sentidos. Pero ¿Y si el hecho no es percibido por los sentidos? Digamos que tal vez sea algo registado por una maquina, sin que nuestro sentidos intervengan.
Digamos por ejemplo que tenemos un espectrofotometro, que es un aparato que mide la longutud de onda de la luz reflejada por un objeto. Colocas un objeto y el aparato indica un numero. ¿Que ocurre en este caso? ¿Lo que registra el aparato es verdad o esta equivocado?

Tony
29-11-2007, 08:19 PM
No vayamos a extremos

en todo hay cosas relativas pues todo depende de algo mas y siempre hay distintos puntos de vista

Pero tambien hay factores totalmente objetivos

Sin embargo el relativismo es llevar lo relativo a algo y llevarlo al todo o sea todo se convierte en relativo

en resumen llevar lo relativo a relativismo exagerado

PIERRE
29-11-2007, 09:54 PM
¿Y si el hecho no es percibido por los sentidos? Digamos que tal vez sea algo registado por una maquina, sin que nuestro sentidos intervengan.
Digamos por ejemplo que tenemos un espectrofotometro, que es un aparato que mide la longutud de onda de la luz reflejada por un objeto. Colocas un objeto y el aparato indica un numero. ¿Que ocurre en este caso? ¿Lo que registra el aparato es verdad o esta equivocado?

Suponiendo que la máquina es perfecta, y hace exactamente eso que dicen que hace, por sí misma estaría dando un resultado correcto...
Si tú como humano revisas el resultado de la máquina, lo entiendes y asimilas, eso se convierte en un valor subjetivo. Si muestras el resultado de la máquina a las demás personas, habrá quienes digan que no entiendan, otras que estarán en desacuerdo, otras de acuerdo, y las divisiones de pensamiento, y el relativismo se desencadenan.

Aecio
30-11-2007, 04:29 PM
Bueno. Suponiendo entonces que la maquina funciona correctamente, como dices, el resultado es verdadero. Sin embargo tambien dices que cuando un grupo de personas revise el resultado habra quienes lo tomen como verdadero sin mas, otros dudan del resultado o lo toman por falso o simplemente no lo entienden. Y es asi que aparece la subjetividad.

Olvidemonos ahora de cual sea la relevancia del resultado o su interpretacion. Centremonos en el hecho en si: colocamon un objeto en la maquina y obtuvimos un resultado. Que alguien no entienda que significa el numero mostrado por la maquina, solo evidencia su ignorancia sobre este asunto, pero no dice nada en cambio sobre la veracidad o falsedad del resultado. Los que toman el resultado como verdadero, lo hacen pensando que la maquina funciona correctamente y que hizo exactamente lo que debia hacer.
Pero tambien hay la posibilidad de que algunos no acepten ese resultado como verdadero. Independientemente de los motivos que tengan para negar el resultado o dudar de que sea verdadero, solo puede haber dos opciones:
1 La maquina funciona correctamente y el resultado es verdadero.
2 La maquina funciona incorrectamente y el resultado es falso.

Siendo que en un principio habiamos supuesto que la maquina efectivamente funciona correctamente, lo unico que hay que hacer para combencer a los que dudan es repetir la medicion con otra maquina que haga lo mismo que la primera. Si la segunda maquina confirma el resultado de la primera, entonces el resultado es verdadero mas alla de toda duda. ¿O no? ¿que piensas de esto PIERRE?

.::Ken Mayfair::.
30-11-2007, 04:37 PM
pero creo q hay un error (y creo q pierre quiere decir esto también si no bueno perdón por interpretar) el punto no es q no haya algo objetivo el hecho es q no puede ser conocido porq cuando ya se realiza una interpretación ya se esta convirtiendo en subjetivo, por lo tanto puede q sea objetivo pero no se puede saber si lo es o no porq sera subjetivo desde el momento en q sea interpretado

Aecio
30-11-2007, 07:26 PM
No hay ningún problema Tony. Solamente unos tipos conversando tranquilamente.

Bueno Kenshin, me gustaría esperar la respuesta de PIERRE, antes de responder. Nada mas una cosa, ¿como se aplica tu respuesta al ejemplo que yo estoy dando? Digo para entenderlo mas claramente. Pon tu propio ejemplo se se te facilita.

Pues mientras espero una respuesta, les dejo algo interesante que encontré en Wikipedia, haber que opinan.

Una noción física fundamental es la de observador. En todas las teorías físicas se presupone la existencia de algún tipo de realidad objetiva y un número potencialmente infinito de observadores diferentes capaces de observar y medir dicha realidad. La objetividad del mundo material se recoge en las teorías físicas como el axioma de la intersubjetividad de la medida, ese axioma o principio a priori es la afirmación de que aunque «diferentes observadores pueden llegar a medidas diferentes de la misma realidad objetiva, todas ellas son relacionables mediante reglas generales».

Puede demostrarse que esa propiedad de intersubjetividad conduce a que pueden formarse ciertas expresiones matemáticas que relacionan las medidas que son invariantes en forma o forminvariantes para todos los observadores. Esas expresiones matemáticas son precisamente las ecuaciones fundamentales de la física.
http://es.wikipedia.org/wiki/Objetividad

Tony
30-11-2007, 08:27 PM
simplemente el relativismo de la ciencias fisicas y naturales no es igual ni aplicable al relativismo moral pues afectaria toda la vida humanoa individual basado en que el ser humano ademas de ser un ser fisico es tambien un ser emocional y sobre todo cuando controla a sus emociones tiene racioncinio con libre albeldrio cosa que no sucede en la naturaleza en ningun otro ser.

Andres52
30-11-2007, 09:10 PM
Ahhh, nuestra famosa y de moda doctrina cristiana del relativismo, bien lo decia Marx, la religion es el opio del pueblo.

PIERRE
01-12-2007, 03:17 PM
Olvidemonos ahora de cual sea la relevancia del resultado o su interpretacion. Centremonos en el hecho en si: colocamon un objeto en la maquina y obtuvimos un resultado. Que alguien no entienda que significa el numero mostrado por la maquina, solo evidencia su ignorancia sobre este asunto, pero no dice nada en cambio sobre la veracidad o falsedad del resultado. Los que toman el resultado como verdadero, lo hacen pensando que la maquina funciona correctamente y que hizo exactamente lo que debia hacer.
Pero tambien hay la posibilidad de que algunos no acepten ese resultado como verdadero. Independientemente de los motivos que tengan para negar el resultado o dudar de que sea verdadero, solo puede haber dos opciones:
1 La maquina funciona correctamente y el resultado es verdadero.
2 La maquina funciona incorrectamente y el resultado es falso.

Siendo que en un principio habiamos supuesto que la maquina efectivamente funciona correctamente, lo unico que hay que hacer para combencer a los que dudan es repetir la medicion con otra maquina que haga lo mismo que la primera. Si la segunda maquina confirma el resultado de la primera, entonces el resultado es verdadero mas alla de toda duda. ¿O no? ¿que piensas de esto PIERRE?

Pensar y suponer (Y creer, considerar, saber, etc.) sugieren que es un hecho que ha sido considerado por la percepción individual... Y como dijo Kenshin:
pero creo q hay un error (y creo q pierre quiere decir esto también si no bueno perdón por interpretar) el punto no es q no haya algo objetivo el hecho es q no puede ser conocido porq cuando ya se realiza una interpretación ya se esta convirtiendo en subjetivo, por lo tanto puede q sea objetivo pero no se puede saber si lo es o no porq sera subjetivo desde el momento en q sea interpretado

Es decir... En el momento en que tu sabes que la máquina es perfecta y su resultado es correcto, ese hecho se convierte en subjetivo... Ya que existen (independientemente de que las haya o no factibles) posibilidades de que no lo sea. Esas posibilidades surgen básicamente de otras personas que pueden diferir en tu percepción.
Si se utiliza una segunda máquina, seguirá existiendo la posibilidad de que su resultado no sea correcto, ya que como dije, existe la posibilidad de que la máquina que consideras perfecta, no lo sea...

Ahora... Esto no quiere decir que la máquina no sea perfecta... La máquina, por sí misma puede ser perfecta y acertada, cuando una persona considera esta máquina como perfecta y acertada, se disminuye el absolutismo de este pensamiento, y surge la posibilidad de que tu percepción esté equivocada.

Ahora sólo se sustituye la "máquina perfecta" por una "verdad absoluta" y resume la ideología del subjetivismo, y por ende relativismo.

Las verdades absolutas existen... Sin embargo debido a la posibilidad de que una vez que el conocimiento sea adquirido por una persona, este sea incorrecto, no se puede afirmar como absoluto. Lo más a lo que se puede llegar es que las posibilidades de tal o cual hecho sean muy cercanas al absoluto.

Aecio
03-12-2007, 02:24 PM
Ya me imaginaba que hallarías la forma de salirte por la tangente. De hecho cuando en tu post anterior admitiste que el resultado era correcto, pensé que era demasiado bueno para ser cierto. Pero la culpa ha sido mía por poner un ejemplo con un aparatejo que de seguro nadie conoce. Yo entiendo tu postura, pero creo que confundes la verdad y falsedad, con la incertidumbre en la medición.

Si recuerdas tus clases de física de secundaria o preparatoria, recordaras que todo instrumento de medición, tiene un cierto grado de incertidumbre. que equivale a la mitad de la unidad mas pequeña que es capaz de medir. Por ejemplo una regla común y corriente de 30cm. tiene una incertidumbre de 0.5mm, ya que la unidad mas pequeña que puede medir es el milímetro.

Sin embargo esta incertidumbre, no quiere decir que el resultado de la medición es falso, sino tan solo inexacto. Si no hubiera forma de hacer mediciones correctas, la ciencia no avanzaría. Si no hubiera manera de determinar cuanta tensión soportara una viga, no podríamos construir edificios, porque todos se vendrían abajo.

Bueno, pero dejemos eso de la incertidumbre atrás y vuelvo a dar un ejemplo mas sencillo aun, donde no se esta midiendo nada, tan solo se hace una comparación entre dos objetos cualquiera. Ahora imaginemos que tenemos una balanza como esta: http://www.serfime.com/Serfime/images/balanza.gif
Me parece que todo mundo las conoce y sabe como funcionan, ademas de que es evidente cuando el aparato funciona correctamente. Pues ahora colocamos en el plato de la izquierda un objeto "A" y en el plato de la derecha un objeto "B". Lo que ocurre a continuación, es que el plato izquierdo se eleva y el derecho desciende.

Y la única conclusión lógica posible es...