keitarou
15-12-2005, 08:58 AM
cristo, nunca habia visto semejante oda al sexo
nunca habia sentido el deseo de dejar el vegetarianismo,
mierda, no logro sacarlo de mi mente
y dejo de pensar con la cabeza y dejo de sentir con el cuerpo
un trozo de carne porfavor
un poema frustrado como muchos que hay
dejame probar lo que entre lineas me traes
dejame separar tus rodillas y volar dentro de tu alma
oh gigante rosa de dolor
dama de hierro y princesa de guerreros traidores
dame tu vida y dejame escupir en tu alma
sepultar mi cuerpo en tu tierra
y cultivar con tu lluvia triste
con desesperacion y locura
con gritos y movimientos involuntarios
dejame sentir el paso del tiempo por tu cuerpo
oh crucificado de mierda
ni los clavos de tus pies y manos
ni el cintillo de espina
produce tanto dolor como la vision del deseo perdido
como el saber el deseo a otro enterrado
como la deseo, satan, maetro de poesia
como la quiciera cubriendo mi cuerpo del dolor
cubriendo mi pecho con el suyo desnudo
y con sus manos acariciando las cicatrices
de mis brazos sangrantes
como la deseo, satan, poeta magnifico
nunca habia sentido el deseo de dejar el vegetarianismo,
mierda, no logro sacarlo de mi mente
y dejo de pensar con la cabeza y dejo de sentir con el cuerpo
un trozo de carne porfavor
un poema frustrado como muchos que hay
dejame probar lo que entre lineas me traes
dejame separar tus rodillas y volar dentro de tu alma
oh gigante rosa de dolor
dama de hierro y princesa de guerreros traidores
dame tu vida y dejame escupir en tu alma
sepultar mi cuerpo en tu tierra
y cultivar con tu lluvia triste
con desesperacion y locura
con gritos y movimientos involuntarios
dejame sentir el paso del tiempo por tu cuerpo
oh crucificado de mierda
ni los clavos de tus pies y manos
ni el cintillo de espina
produce tanto dolor como la vision del deseo perdido
como el saber el deseo a otro enterrado
como la deseo, satan, maetro de poesia
como la quiciera cubriendo mi cuerpo del dolor
cubriendo mi pecho con el suyo desnudo
y con sus manos acariciando las cicatrices
de mis brazos sangrantes
como la deseo, satan, poeta magnifico